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Deterioro cognitivo. El alzheimer. Trabajo monográfico.

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11 enero 2022

AUTORES

  1. David Joaquín Araguás Mora. Enfermero. Centro de Salud Lafortunada (Huesca, España).
  2. María Ariño Rosó. Enfermera. Hospital de Barbastro (Huesca).
  3. Jara Minchot Ballarín. Enfermera. Hospital Universitario San Jorge (Huesca, España).
  4. Ana Martínez Giménez. Enfermera. Centro de Salud Perpetuo Socorro (Huesca, España).
  5. Beatriz Martínez Giménez. Enfermera. Hospital Provincial Sagrado Corazón de Jesús (Huesca).
  6. Sofia Mora Alins. Enfermera. Hospital de Barbastro (Huesca, España).

 

RESUMEN

El Alzheimer es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas.

Es la forma más común de demencia responsable de entre un 60 y un 80 por ciento de los casos de demencia.

El Alzheimer no es una característica normal del envejecimiento. El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad, y la mayoría de las personas con Alzheimer son mayores de 65 años.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermedad Alzheimer, funciones de enfermería.

 

ABSTRACT

Alzheimer’s is a type of dementia that causes problems with memory, thinking, and behavior. Symptoms generally develop slowly and get worse over time, until they are so severe that they interfere with everyday tasks.

It is the most common form of dementia responsible for 60 to 80 percent of dementia cases.

Alzheimer’s is not a normal feature of aging. The most important known risk factor is age, and most people with Alzheimer’s are older than 65 years.

 

KEY WORDS

Alzheimer’s disease, nursing functions.

 

DESARROLLO DEL TEMA

El deterioro cognitivo es un síndrome degenerativo, progresivo, de lenta evolución y sin cura, que afecta al cerebro humano en su totalidad, sobre todo las áreas cognitivas corticales y parte del sistema límbico, donde están albergadas las funciones cognitivas (razonamiento lógico, pensamiento abstracto, respuesta emocional, lenguaje, etc.)1.

La enfermedad de Alzheimer (EA) es el tipo de demencia más frecuente, representa un 75% de las demencias. Su origen y las causas son desconocidos, por lo tanto, es imposible prevenirlo, se diagnóstica tarde y no existe ninguna medicación que lo retrase o lo frene 2. En la población anciana a nivel mundial la prevalencia de los problemas cognitivos oscila entre un 20% y un 40%. Un 10% de la población mayor de 65 años y cerca del 50% de las personas de 85 años o más sufren algún tipo de demencia. Son más de 35 millones de personas en todo el mundo, unos 7 millones en Europa, de los cuales más de 600.000 se encuentran en España 2.

La mortalidad por demencias ha ascendido un 68% desde el año 2000 al 2010 y siguen sin encontrar una forma de detenerlo 3.

La progresiva discapacidad de las personas con demencias junto con la dedicación que requieren por parte de sus cuidadores, convierten estas enfermedades en una de las principales causas de dependencia de las personas mayores en el mundo entero. Esta enfermedad puede ser angustiante no solo para los que la padecen, sino también para los cuidadores y familiares. El impacto que tiene en la sociedad, las familias, los cuidadores puede ser psicológico, físico, social y económico. A menudo surgen presiones físicas, emocionales y económicas que son causa de estrés en las familias y cuidadores, que necesitan recibir apoyo de los servicios sanitarios, sociales, financieros y jurídicos pertinentes(3).

Al margen de otras consideraciones (morbi-mortalidad, recursos asistenciales, provisión de medios), la demencia es una de las principales causas de institucionalización en los países de nuestro entorno, llegando a afectar hasta un 90% de los pacientes, frente a un 50% en la población general, con una tasa anual de institucionalización del 10’5% en España 4.

 

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico de la demencia es clínico y se basa en diferentes criterios clínicos de consenso. El diagnóstico etiológico de certeza sólo puede realizarse a través del estudio neuropatológico, así en la gran mayoría de casos sólo se podrá llegar a un diagnóstico etiológico de probabilidad, exceptuando los casos con una mutación genética conocida 5.

La información para saber si se cumplen dichos criterios clínicos se recogerá en la valoración clínica. Concretamente, para el diagnóstico del Alzheimer, habitualmente se utilizan los criterios clínicos de consenso del National Institute of Neurological and Communicative Disorders and Stroke y del Alzheimer ‘s Disease and Related Disorders Association (NINCDS / ADRDA), o las del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-IV-TR) de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) 5.

El proceso diagnóstico suele iniciarse a partir de una sospecha de deterioro cognitivo por parte del propio afectado, de algún familiar o del Equipo de Atención Primaria (EAP) 5.

Pruebas de laboratorio: Hemograma, TSH,Ionograma, glucemia, niveles de vitamina B12, VSG, niveles de folatos, función hepática y renal 4.

Estudio de neuroimagen: Resonancia Magnética, Tomografía computerizada por Emisión de Positrones (PET), Tomografía computerizada de emisión de fotón simple (SPECT) 4.

Otras pruebas: EEG, analíticas de biomarcadores como el genotipo APOE, líquido cefalorraquideo 6.

 

TRATAMIENTO:

Puede ser farmacológico y no farmacológico, dan un papel relevante al tratamiento no farmacológico en combinación con el uso de fármacos 7,8.

Actualmente existen dos tipos de fármacos para el tratamiento del Alzheimer, los inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa (IACE) y un antagonista de baja afinidad, no competitivo de los receptores de N-metil D- Aspartato (NMDA).

Los (IACE) contrarrestan el déficit de la acetilcolina subyacente en la enfermedad de Alzheimer, dentro de estos fármacos están el: donezepilo, rivastigmina y galantamina 6.

El donezepilo se administra en todas las etapas del tratamiento, la galantamina y rivastigmina en las etapas leves o moderadas. Los tres fármacos tienen escalamiento de dosis al inicio del tratamiento, con el fin de optimizar la tolerancia y se debe llegar siempre a la dosis más alta tolerada.

Como antagonista no competitivo de los receptores de N-metil D-Aspartato (NMDA) está la Memantina autorizado en la fase moderada o grave de la enfermedad de Alzheimer.

Para tratar los síntomas psiquiátricos de la enfermedad los fármacos más utilizados son: antidepresivos para el humor e irritabilidad, escitalopram, fluoxetina, paroxetina, sertralina, trazodona, ansiolíticos para la ansiedad, intranquilidad problemas verbales y resistencia (lorazepam, y oxazepam) y antipsicóticos para alucinaciones, delirio, agresión, agitación, hostilidad y no cooperación (aripiprazol, clozapina, haloperidol, olanzapina, quetiapina, risperidona, ziprasidona) 6.

Tratamiento no farmacológico.

Están las técnicas de intervención o estimulación cognitiva 5:

  • Terapia de orientación a la realidad (TOR): pretende mejorar los déficits cognitivos de conducta del paciente, se realiza en grupo.
  • Terapia de reminiscencia o Terapia del Recuerdo (TDR): su objetivo es mejorar la memoria, incrementar la autoestima y bienestar mediante una revisión del pasado del paciente con la ayuda de estímulos, favorecer la creatividad.
  • Terapia de validación: establece una comunicación con los pacientes por medio de la aceptación de la realidad y las convicciones tal y como las experimenta el paciente.
  • Estimulación sensorial: pretende ofrecer al paciente estímulos sensoriales para favorecer su actividad cognitiva, combinando la relajación con la utilización de estímulos sensoriales, como luces, sonidos y superficies táctiles.

Programas de intervención sobre las ABVD, su objetivo es maximizar la autonomía del paciente en su vida diaria, mejorando la funcionalidad. Consiste en enseñar estrategias a los cuidadores principales para maximizar las conductas de independencia de los pacientes. Son:

  • Técnica de asistencia graduada, proporcionar la mínima ayuda.
  • Sesiones de reentrenamiento de la funcionalidad, se fijan unas conductas objetivo y se le pide al paciente que las ponga en práctica.
  • Modificaciones del entorno:la estimulación con luz, la retirada de espejos, el etiquetado de enseres cotidianos o el mantenimiento de puertas abiertas 9:
  • Ejercicio físico: los programas centrados en el fortalecimiento y resistencia de la musculatura, relacionado con las AVD.

Existen otros tratamientos no farmacológicos como masajes, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, terapia con animales, masaje y tacto, relajación 5.

La musicoterapia puede ayudar a activar recuerdos significativos de su vida, dar una mayor calidad de vida a nivel emocional, les puede calmar, activar, dar bienestar y sentimientos positivos en la relación con los demás10.

FUNCIONES DE ENFERMERÍA 1:

En la fase inicial de la enfermedad:

  • Adaptación del entorno o formación del cuidador principal (disminuir los factores extrínsecos que favorecen los accidentes, caídas).
  • Organización de las AVD, fomentando su autonomía y participación activa, estableciendo rutinas secuenciadas siempre de la misma forma, no prestando mayor ayuda de la necesaria y potenciando la toma de decisiones por parte del enfermo.
  • Atención en la seguridad del enfermo (desplazamientos, conducción, peligros domésticos, etc)
  • Fomento de la instauración de terapias cognitivas en centros especializados o en el domicilio con ayuda de los familiares/ cuidadores.

En la fase moderada:

  • Evaluar la pérdidas reales así como las capacidades residuales, para suplir las áreas pérdidas.
  • Supervisar o ayudar en las AVD según el caso.
  • Ritualizar secuencias de la vida cotidiana.
  • Comenzar a introducir técnicas en el control de esfínteres.
  • Control de ayuda , si es preciso, en desplazamientos y deambulación.
  • Potenciar las técnicas de estimulación cognitiva.
  • Desarrollar programas de rehabilitación funcional.
  • Programas de higiene del sueño, informar y potenciar la utilización del tratamiento farmacológico.
  • Ampliación de los programas de adecuación del entorno para conseguir un ambiente protésico.
  • Formación y atención del familiar/cuidador.

En la fase severa:

  • Movilizaciones pasivas para evitar el síndrome de desuso o inmovilismo.
  • Prevención y cuidado de los trastornos derivados de la inmovilización (estreñimiento, UUPP).
  • Formación y atención del familiar/cuidador.

En la fase terminal:

  • Dispensación de los cuidados paliativos, que consiste en la aplicación de una serie de medidas para evitar los síntomas provocadores de malestar, como el dolor, dificultad respiratoria, cuidados de la piel y boca, estreñimiento, apoyo a la familia, tratamiento de la incontinencia urinaria.

 

RECOMENDACIONES 11,12 :

En las compras:

  • Acompañar a la persona al establecimiento y supervisar la tarea.
  • Ayudarle a hacer una lista de la compra.
  • Darle solo el dinero necesario.
  • Permitirle que participe en pequeñas compras.

En el hogar:

  • Simplificar la tarea en pasos sencillos.
  • Que participe en tareas sencillas, doblar ropa, sacar el polvo…
  • Adaptar el entorno para que los objetos estén al alcance de la mano.
  • Eliminar alfombras, e iluminar correctamente el espacio.
  • Mantener los productos tóxicos y medicamentos fuera de la vista.
  • Utilizar carteles y etiquetas para reconocer el espacio.

En la preparación de la comida:

  • Supervisar, guiar y simplificar verbalmente todos los pasos.
  • Dejar preparados previamente los alimentos y utensilios que se vayan a necesitar.
  • Encomendar tareas más sencillas como lavar los alimentos, separarlos, cortarlos…

En el Aseo 13:

  • Mantener los hábitos que llevaba anteriormente e ir introduciendo poco a poco los nuevos.
  • Mantener la rutina a la misma hora y en el mismo lugar.
  • Colocar los productos de higiene en el mismo lugar y fácilmente identificables.
  • No darle prisas ni agobios.
  • Cambiar la bañera por ducha, colocar asideros, antideslizantes, silla de ducha….
  • Si necesita supervisión, hacerlo con sutileza.
  • Si se niega a bañarse no discutir, ni forzarlo, probar más tarde.

En el retrete:

  • Usar carteles y etiquetas para reconocer el espacio.
  • Utilizar adaptaciones como asideros, alza de inodoro.
  • Pautar un horario fijo para ir al cuarto de baño.
  • Ir preguntando fuera del horario, si necesita ir al WC.

En el vestido:

  • Mantener sus gustos y preferencias.
  • Organizar el armario de forma que solo tenga ropa de temporada.
  • Usar carteles para señalar dónde se encuentran las prendas dentro del armario.
  • No cambiar el orden de las prendas o cajones.
  • Dejarle elegir la ropa que se va a poner.
  • Complementos como pendientes, gemelos, es conveniente separar la bisutería de los objetos de valor, pero no prohibirle el acceso a sus cosas.
  • Si hay que vestirlo, nombrar las prendas e intentar que colaboren en ponerlas.
  • Si se desnuda con frecuencia, use ropa que le resulte más complicado quitarse.
  • Si rechaza vestirse, hablarle de algo que le guste para que ponga su atención en ello y no en el vestido.
  • Respetar su intimidad, dejándolo solo si se puede.
  • Tener mucho cuidado con el aseo, secado e hidratación de la piel, está es muy delicada.

En la alimentación:

  • Las comidas deben ser un momento agradable y tranquilo.
  • Mantener los mismos horarios y en el mismo sitio.
  • Usar cubiertos, platos y vasos fáciles de identificar y manejar.
  • Mantener sus gustos alimenticios, dieta sana y equilibrada.
  • Recordarle que beba agua y zumos.
  • Si se confunde o duda a la hor de utilizar los cubiertos, ponerle solo el que va a utilizar en el momento.
  • Si en algún momento utiliza los dedos, no recriminarle.
  • Si no puede utilizar el cuchillo, ponerle la comida troceada.
  • En el caso de que tenga dificultad para masticar y tragar, utilizar espesantes, comida triturada.
  • Vigilar el estado de la prótesis dental y de la encías, por el riesgo de heridas.

En la comunicación 14:

  • Hablarle a la persona de frente y lentamente.
  • Utilizar un lenguaje sencillo, frases cortas, preguntas sencillas, tono de voz bajo, hablar despacio y claro, eliminar ruidos de fondo.

CONCLUSIÓN

Después de la realización de este trabajo me he dado cuenta que la elaboración de una valoración integral en este síndrome geriátrico es fundamental para poder englobar la totalidad de los factores físicos, psicológicos y socioeconómicos.

Además de atender a los enfermos con Alzheimer es muy importante atender a la familia, ya que este síndrome provoca una gran pérdida de autonomía para el paciente y por tanto provoca una gran dependencia de su cuidador, viéndose éste afectado por una reducción de su autonomía y una pérdida de la intimidad, lo que conlleva a un disminución de su tiempo libre, en algunos casos incluso de su tiempo laboral, todo ello implica un aislamiento social, con el consiguiente riesgo de aparecer problemas de salud, sino cuentan con un apoyo y una formación adecuada.

Estos pacientes en las últimas fases de su enfermedad, tienen un grado de dependencia grave, requieren cuidados especiales que en el domicilio pueden ser difíciles de llevar, por lo que las residencias pueden ser los lugares indicados para cubrir estas necesidades, ya que su objetivo es aportar los cuidados necesarios, primando su calidad de vida y facilitando el acompañamiento familiar.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Balbás. Victor Manuel. El profesional de enfermería y el Alzheimer. Nure Investig. 2005;(13).
  2. Aiguader D. Fundació Pasqual Maragall. Institut Municipal d’Investigació Mèdica. 2013.
  3. Organización Mundial de la Salud. Demenc Cent prensa [Internet]. Available from: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs362/es/
  4. Prieto Jurczynska, C; Eimil Ortiz M. Impacto Social de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Fund española enfermedades Neurol [Internet]. 2011; Available from: http://www.fundaciondelcerebro.es/docs/imp_social_alzheimer.pdf
  5. Nuin C. Deterioro cognitivo. Enfermería de la Persona Mayor. 1a edición. Areces R, editor. Madrid; 2011.
  6. Fontan;L. La Enfermedad de Alzheimer: elementos para el diagnóstico y manejo clínico en el consultorio. Med Fam y comunitaria. 2012;7(1):34–43.
  7. Guía práctica para profesionales que trabajan con enfermos de Alzheimer [Internet]. Pricewater. 2012. Available from: http://www.fundacionreinasofia.es/
  8. Olazarán-Rodríguez,J; Agüera-Ortiz,L; Muñiz-Schwochert R. Síntomas psicológicos y conductuales de la demencia: prevención, diagnóstico y tratamiento. Rev Neural. 2012;
  9. Montón F, Rodríguez N, Ruiz N BJ et al. Manual de Actuación en la enfermedad de Alzheimer y otras Demencias. Gobierno d. Canarias: Gráficas Sabater; 2011.
  10. Mateos Hernadez, L A; del Moral Marcos, M T; San Romualdo Corral B. Sistema de Evaluación Musicoterapéutica para Personas con Alzheimer y otras Demencias. INSERSO. 2012.
  11. Portal tecnociencia: Especial Alzheimer. Fundación Española para Cienc y Tecnol [Internet]. 2013; Available from: http://www.fecyt.es/especiales/alzheimer/consejos.htm
  12. Carretero, V I; Pérez Muñano C, Sánchez-Valladares V. Guía práctica para familiares de enfermos de Alzheimer. Fund Reina Sofia. 2011.
  13. Instituto Nacional de Envejecimiento. Guia para quienes Cuid Pers con Alzheimer. 2010.
  14. Martínez P, Brescané R TG. Manual de consulta para Cuidadores y Familiares. Barcelona; 2008.