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Declaración de la covid-19 en el mundo sanitario: ¿Accidente de trabajo o enfermedad profesional?

28 diciembre 2020

AUTORES

  1. Carlos Lastanao Cortés. Grado en Fisioterapia. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.
  2. Pilar Ainara Cea Vaquero. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Andrea Carreira Serrano. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Itziar Ibáñez Grima. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Maria Victoria Martín Arévalo. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Paula Romeo Cambra. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

COMUNICACIÓN BREVE

Marco legal de la declaración de enfermedades en España:

Podemos clasificar a las enfermedades que se han contraído en el trabajo en tres modalidades diferentes en función del alcance de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social:

  • Accidente de trabajo: se corresponde a toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena. Se considerarán todos los siguientes supuestos:
    • Ida o vuelta del trabajo.
    • Durante el desempeño de actividades sindicales.
    • En el desarrollo de actividades diferentes del grupo personal u obedeciendo órdenes del empresario.
    • Cuando se desarrollen actuaciones de salvamento con conexión laboral.
    • Se demuestra relación causal lesional entre el trabajo y la enfermedad, pero no se clasifica como enfermedad profesional.
    • Agravamiento de enfermedades o padecimientos que se padecían con anterioridad debido al accidente laboral.
  • Enfermedad profesional: enfermedades adquiridas como consecuencia del trabajo por cuenta ajena en el cuadro especificado en el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, y que esté provocada por las sustancias o agentes que se indiquen en dicho cuadro para cada enfermedad profesional.
  • Enfermedad común o no profesional: se clasificará como este tipo cuando no cumpla los requisitos de enfermedad laboral o accidente de trabajo.1

 

Declaración actual de la COVID-19:

Dada la reciente presencia del SARS-CoV-2 y a que no se ha incluido en el cuadro de enfermedades profesionales. Por tanto, la COVID-19 no se ha considerado ni se considera en la actualidad como enfermedad profesional.

En el artículo quinto del Real Decreto-ley 6/2020, de 10 de marzo, se asimiló como accidente de trabajo, de manera excepcional, los periodos de aislamiento, contagio o restricción en las salidas del municipio donde tengan el domicilio las personas trabajadoras como consecuencia del virus que produce COVID-19.2 Posteriormente, se añadieron ciertas restricciones en el Real Decreto-ley 13/2020, de 7 de abril:

  1. Debe de poder demostrarse que el contagio se ha producido por causa exclusivamente laboral para que sea reconocido como accidente laboral. Si no, será incluido como enfermedad común.
  2. La duración del accidente laboral se determinará por su parte de baja y de alta. Se les aportará un permiso especial a aquellos grupos de trabajadores que lleven a cabo servicios no esenciales en caso de restricción de salidas del municipio. Para autónomos o trabajadores por cuenta propia se extenderá desde la baja hasta la eliminación de las restricciones.
  3. El derecho a esta prestación podrá ser reclamado por cualquier trabajador por cuenta propia o ajena que se encuentre en la fecha del hecho causante. La fecha del hecho causante será la fecha en la que se acuerde el aislamiento, restricción o enfermedad del trabajador, sin perjuicio de que el parte de baja se expida con posterioridad a esa fecha. 3

En el Real Decreto-ley 19/2020, de 26 de mayo, en su artículo 9 consideró como accidente de trabajo la COVID-19 en aquellas personas que prestaban servicios en centros sanitarios o sociosanitarios hasta el mes posterior del estado de alarma (21 julio de 2020). El fallecimiento también computará como accidente laboral siempre y cuando se produzca en los 5 años siguientes de haberse contagiado por SARS-CoV-2.4

Después, en el Real Decreto-ley 27/2020, de 4 de agosto se propone una prórroga del artículo 9 del anterior Real Decreto desde el 1 de agosto hasta que las autoridades sanitarias levanten las medidas de prevención para hacer frente a la crisis sanitaria por COVID-19.5 Por tanto, existió un pequeño periodo de tiempo en el que no se contabilizó como accidente laboral el contagiarse de COVID-19 en los centros sanitarios y sociosanitarios (salvo demostración de relación causal).

La regulación ha ido modificándose en función de las circunstancias y que hasta la actualidad no se ha cambiado nada más con respecto a cómo declarar la enfermedad a la Seguridad Social.

 

Recomendaciones de la OIT:

De acuerdo a las normas que ha implantado la OIT en contexto con la pandemia por COVID-19, si se contrae esta por exposición en el trabajo, podría considerarse como un accidente del trabajo (entre estos se incluye la posibilidad de que sean accidente industriales) o una enfermedad profesional. Los trabajadores que se han infectado, deberían tener derecho a atención de salud y a prestaciones monetarias o una indemnización (en la medida en que estén incapacitados para trabajar). En caso de fallecimiento de la persona que haya enfermado en el marco de actividades relacionadas con el trabajo, los familiares a cargo (cónyuge e hijos) deberían tener derecho a recibir prestaciones monetarias o una indemnización, así como una asignación o prestación funeraria.6

 

CONCLUSIÓN

Si comparamos con las normas de la OIT, la verdad es que la legislación española sigue bien las recomendaciones propuestas en lo referente a declarar los siniestros por COVID-19 como accidente laboral. A pesar de ello, no ha habido avances en lo referente a que se declare como enfermedad profesional. Sin embargo, son pocos los países que han tomado esta opción, siendo la mayoría de países del primer mundo del continente europeo.

Hubo un pequeño periodo de tiempo en el que los trabajadores de centros sanitarios y sociosanitarios estuvieron desprotegidos. Por ello, durante ese periodo pudieron darse contagios en el mundo laboral que se podrían haber declarado y contabilizado como enfermedad común o no profesional. Afortunadamente, ese periodo fue de solamente 14 días y el real decreto que se promulgó se extendió hasta que prácticamente finalice la pandemia.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social.
  2. Real Decreto-ley 6/2020 de 10 marzo, por el que se adoptan determinadas medidas urgentes en el ámbito económico y para la protección de la salud pública.
  3. Real Decreto-ley 13/2020, de 7 de abril, por el que se adoptan determinadas medidas urgentes en medidas de empleo agrario.
  4. Real Decreto-ley 19/2020, de 26 de mayo, por el que se adoptan medidas complementarias en materia agraria, científica, económica, de empleo y Seguridad Social y tributarias para paliar los efectos del COVID-19.
  5. Real Decreto-ley 27/2020, de 4 de agosto, de medidas financieras, de carácter extraordinario y urgente, aplicables a las entidades locales.
  6. OIT. Repercusiones y recomendaciones políticas globales. 2020: Disponible en: https://www.ilo.org/global/topics/coronavirus/impacts-and-responses/lang–es/index.htm