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Cura mölndal: técnicas e indicaciones.

17 diciembre 2020

AUTORES

  1. Paula Córdova Matute. Grado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza.
  2. Natalia Barrera Lahoz. Grado en Enfermería por la Universidad San Jorge.
  3. Alexandra Herrero Gadea. Grado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza.
  4. Julia Gallardo Gimeno. Grado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza.
  5. Marta Valero Sánchez. Grado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza.
  6. Eva Francés Claudio. Grado en Enfermería por la Universidad San Jorge.

 

RESUMEN

Introducción: La infección de herida quirúrgica es la principal causa de complicaciones intrahospitalarias y es preciso adaptar y mejorar técnicas para disminuir dicha incidencia.

Objetivos: Describir la técnica Mölndal y mostrar sus beneficios.

Metodología: Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica de las principales bases de datos y páginas webs desde el año 2006 hasta 2020. Los idiomas utilizados son el inglés y el español.

Conclusión: La técnica Mölndal ha demostrado una disminución de las complicaciones postoperatorias, una mejora de la calidad de vida del paciente tras una intervención quirúrgica, una menor carga del trabajo del personal de enfermería, así como una optimización de costes.

 

PALABRAS CLAVE

Infecciones, herida quirúrgica, cirugía y técnica Mölndal.

 

INTRODUCCIÓN

La herida quirúrgica se produce por una interrupción en la integridad cutánea realizada por profesionales sanitarios en las máximas medidas de asepsia. Los objetivos de la herida quirúrgica pueden ser o bien reparadores, o bien terapéuticos. 1

Dicha herida supone un espacio abierto a microorganismos y es susceptible a infectarse. Se considera infección de herida quirúrgica aguda a aquella que ocurre entre los 6 y los 41 días siguientes a su realización. Dichas infecciones se pueden producir por diversos factores: colonización por microbios procedentes de la piel del paciente, procedentes de otros órganos distintos a la piel (normalmente del órgano en el que se llevó a cabo la cirugía) o por contaminación del ambiente y/o material quirúrgico. 2, 3,4

Podemos clasificar las heridas quirúrgicas en función del grado de contaminación. Esta valoración la debe hacer el cirujano. Los distintos tipos de cirugía en función de su potencial contaminación fueron establecidos por el National Research Council 5, 6

  • Cirugía limpia: Poco traumáticas y con bajo riesgo de infección. No involucra el tracto digestivo, genitourinario, orofaríngeo ni respiratorio. El riesgo de infección oscila entre 1 y 5%. Por ejemplo, mastectomía.
  • Herida limpia-contaminada: Consideradas como potencialmente contaminadas. Se encuentran involucrados el tracto digestivo, genitourinario, orofaríngeo o respiratorio. Aunque estos sistemas no tengan infección previa, se les considera potencialmente contaminados. También incluimos en este grupo aquellas cirugías urgentes que no estén consideradas como limpias y aquellas reintervenciones limpias en los 7 primeros días de postoperatorio. El riesgo de infección varía entre el 5 y el 15%. Por ejemplo: apendicectomía.
  • Herida contaminada: Traumatismo penetrante de corta evolución (menos de 4 horas) o intervenciones que se realizan sobre órganos inflamados, pero sin exudado purulento. El riesgo de infección se sitúa entre un 15 y un 25%. Por ejemplo: apendicitis gangrenosa o colecistitis aguda.
  • Herida sucia: Son aquellas en las que hay contenido purulento o se ha dañado antes de la intervención el tracto digestivo, genitourinario, orofaríngeo o respiratorio, así como aquellas en las que el traumatismo penetrante es de larga evolución (más de 4 horas). El riesgo de infección es elevado, entre 40 y 60%. Por ejemplo: abscesos.

La infección de la herida o del lugar quirúrgico es la principal complicación de una intervención quirúrgica con lo cual supone un importante impacto tanto a nivel sanitario como económico para el sistema de salud. 7

Actualmente la incidencia de este tipo de complicaciones ha disminuido considerablemente gracias a las aportaciones realizadas en el ámbito de la higiene y asepsia desde el siglo XIX hasta nuestros días. El principal impulsor de las medidas de higiene fue Ignaz Semmelweis demostrando que el lavado de manos y del instrumental quirúrgico suponía una reducción importante de las infecciones puerperales. Otros autores importantes que dieron pie a grandes avances fueron Joseph Lister y Louis Pasteur. Entre las actividades a llevar a cabo para disminuir la infección de la herida quirúrgica nos encontramos: ventilación del lugar donde se va a llevar a cabo el acto quirúrgico, esterilización del material a utilizar, la realización de una adecuada y correcta técnica quirúrgica y la profilaxis antibiótica. 4

Una de las técnicas más novedosas para reducir las infecciones de la herida quirúrgica es la técnica Mölndal, que optimiza los recursos sanitarios disponibles y reduce la carga del trabajo de enfermería al disminuir el número de infecciones y ser necesarios un menor número de curas, con lo cual también se mejora la calidad de vida del paciente durante el postoperatorio.8

Es labor de enfermería llevar a cabo unos buenos cuidados de la herida quirúrgica para favorecer un buen cierre de la misma, así como para prevenir la infección de la misma.

 

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica de los artículos más relevantes publicados entre 2006 y 2020 en las principales bases de datos sanitarias. También se ha utilizado información procedente de libros y webs oficiales relacionadas con las heridas quirúrgicas. Además, se ha consultado el estudio EPINE 2019 y blogs de internet.

Los idiomas empleados para esta revisión bibliográfica han sido inglés y español.

Las palabras claves han sido: infección, herida quirúrgica, cirugía y técnica Mölndal.

 

RESULTADOS

La técnica Mölndal, como se ha comentado previamente, permite disminuir el coste sanitario, la carga de trabajo de enfermería y mejorar la calidad de vida del paciente en el postoperatorio. Esta técnica consiste en fijar un apósito de hidrofibra de hidrocoloide con un film de poliuretano en una herida quirúrgica realizada en quirófano tras llevar a cabo el cierre por primera intención. La primera persona en describir esta técnica fue Agnetha Folestad en 2002 aplicándola a pacientes de los hospitales de Mölndal y Örebro, en Suecia, que habían sufrido cirugías traumatológicas y ortopédicas.8,9,10

Las ventajas que tiene este tipo de cura es que se puede mantener hasta 7 días a no ser que en el examen visual, que se debe realizar diariamente (sin levantar el apósito), aparezcan signos de infección, o si el apósito protector que cubre el apósito de hidrocoloide no está bien fijado o si la fibra de hidrocoloide está saturada. Esta técnica se ha aplicado, principalmente, a cirugías digestivas, torácicas y ortopédicas-traumatológicas.9,10

Para realizar la técnica Mölndal son necesarios: 8

  • Campo quirúrgico (paño estéril).
  • Guantes estériles.
  • Antiséptico, preferiblemente clorhexidina alcohólica al 2%.
  • Suero salino fisiológico al 0,9%.
  • Pinzas y tijeras estériles.
  • Compresas de gasa estériles.
  • Apósito de hidrofibra de hidrocoloide.
  • Film transparente de poliuretano.
  • Producto barrera no irritante (no es obligatorio).

La cura se llevará a cabo por primera vez dentro de quirófano tras el cierre de la herida por primera intención a través de técnica aséptica. Las curas sucesivas deben ser realizadas también de forma estéril. Para realizar la técnica, una vez que se ha suturado la herida, se lava con solución salina fisiológica y se aplica el antiséptico, dejando secar al aire durante 30 segundos. Se cubre la herida totalmente con una tira doble de apósito de hidrofibra de hidrocoloide que debe sobrepasar ligeramente los bordes. Se debe secar bien la zona alrededor de la herida para que la fijación del film transparente de poliuretano sea adecuada y, en algunos casos, es recomendable aplicar un producto de barrera no irritante antes de colocar el film. Este film transparente de poliuretano aísla la herida quirúrgica, disminuyendo el riesgo de infección, y permite visualizar diariamente la misma para que se puedan detectar precozmente complicaciones. Para la visualización de la herida no se debe retirar el film transparente de poliuretano y se palpará suavemente la zona lesional. Si fuera necesario aplicar vendaje compresivo se llevará a cabo de forma externa sobre la cura, no colocando en ningún caso apósitos adhesivos sobre el film transparente. Si no existen complicaciones, no es necesario levantar la cura en 7 días y en un periodo de 7 a 10 días la herida quirúrgica puede quedar descubierta.10

Los beneficios de esta técnica, además de los mencionados previamente, incluyen también una menor aparición de flictenas y menor irritación cutánea.10,11

 

CONCLUSIÓN

La enfermería es la principal encargada del confort del paciente y de que éste tenga una calidad de vida adecuada en todas las etapas de su ciclo vital, así como en las complicaciones y adversidades que pueden sufrir durante el mismo. Uno de los procesos que más preocupan a los pacientes es el quirúrgico. Las dudas y preocupaciones que sufren a lo largo del periodo quirúrgico van variando, pero sin duda una de las que siempre están presentes es el postoperatorio y su adaptación a él.

Enfermería debe garantizar que las complicaciones que sufra el paciente durante este proceso sean mínimas y para ello es preciso estudiar nuevas técnicas y llevarlas a cabo. Una de las que más beneficios está consiguiendo en los últimos años es la técnica Mölndal, aún desconocida en muchos ámbitos.

Gracias a esta técnica se reduce el número de complicaciones perilesionales y favorece un cierre adecuado de la herida quirúrgica. Al necesitar un menor número de curas la piel perilesional se irrita menos que utilizando técnicas tradicionales, además de que en caso de que fuera necesario se pueden aplicar productos barrera. El apósito secundario, al ser film de poliuretano, se adapta bien a la piel y permite una higiene completa del paciente gracias a su impermeabilidad.

Además, gracias a ser necesarias menos curas se reducen la carga de trabajo del personal de enfermería, así como los gastos producidos por las curas, con lo cual es una técnica que nos permite optimizar los recursos disponibles en cada sistema de salud.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ulcerasfora [sede web]. Santiago de Compostela: Servizio Galego de Saúde [acceso 5 de octubre de 2020]. Definición. Herida quirúrgica aguda [1 pantalla]. Disponible en: https://ulcerasfora.sergas.gal/Informacion/Definicion-Cirurxicas?idioma=es
  2. Medlineplus [sede web]. Washington DC: Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos; c1997-2020 [actualizado 16 de septiembre de 2020; acceso 5 de octubre de 2020]. Infecciones de heridas quirúrgicas-tratamiento [1 pantalla]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/007645.htm
  3. Mirelis Otero B, Larrosa Escartín N. Conceptos de microbiología aplicada. En: Badía Pérez JM, Guirao Garriga X, coordinadores. Infecciones quirúrgicas. 2ª ed. Madrid: Arán Ediciones; 2016. p. 30-40.
  4. Badía Pérez JM. Infección de sitio quirúrgico: definición, clasificación y factores de riesgo. En: Badía Pérez JM, Guirao Garriga X, coordinadores. Infecciones quirúrgicas. 2ª ed. Madrid: Arán Ediciones; 2016. p. 98-113.
  5. Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa” de Zaragoza [sede web]. Zaragoza: Servicio Aragonés de Salud [acceso 12 de octubre de 2020]. Profilaxis antibiótica de la infección de sitio quirúrgico [aproximadamente 8 pantallas]. Disponible en: http://www.hcuz.es/web/guest/principios-generales1
  6. Comisión de Infecciones y Política de Antibióticos. Profilaxis con antimicrobianos en cirugía [Internet]. Granada: Hospital la Inmaculada; 2012 [acceso 12 de octubre de 2020]. Disponible en: http://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hinmaculada/intranet/view_pdf.asp?id=4171
  7. Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene. Estudio EPINE-EPPS n º 30: 2019. Informe España. Prevalencia de infecciones (relacionadas con la asistencia sanitaria y comunitarias) y uso de antimicrobianos en hospitales de agudos. Madrid. 2019.
  8. Núñez Romero R. Beneficios e inconvenientes de la utilización de la cura Mölndal frente a la cura simple en la herida quirúrgica [trabajo de fin de grado]. A Coruña: Facultad de Enfermería y Podología, Universidad Da Coruña; 2017.
  9. Romeu Bordas O. Un enfermero curioso [Internet]. Leioa: Óscar Romeu Bordas; n.d. – [citado 13 de octubre de 2020]. Disponible en: https://unenfermerocurioso.wordpress.com/2017/02/28/tecnica-molndal-aclarando-conceptos/
  10. López de los Reyes R, Vives Rodríguez E, Rumbo Prieto JM, Arantón Areosa L, Delgado Fernández R, Sanmartín Castrillón R, Puente Puig M. Aplicación de la técnica Mölndal en la cicatrización de heridas quirúrgicas agudas e incisiones de drenajes. Enferm Dermatol. 2014; 8(21):7-14.
  11. Ravenscroft MJ, Harker J, Buch KA. A prospective, randomised, controlled trial comparing wound dressings used in hip and knee surgery: Aquacel and Tegaderm versus Cultiplast. Ann R Coll Surg Engl. 2006;88:18-22.