Type to search

Cuidados en enfermería en neonatos con fototerapia.

28 diciembre 2020

AUTORES

  1. Nadia Hamam Alcober. Diplomada Universitaria en Enfermería. Hospital Materno Infantil, Zaragoza.
  2. Jessica Asín Valimaña. Diplomada Universitaria en Enfermería Hospital Miguel Servet Zaragoza.
  3. Irene Coscollar Escartín. Facultativo Especialista de Área en Medicina de Familia, Hospital Obispo Polanco, Teruel.
  4. Emilio Carlos López Soler. Médico de familia, 061 Aragón.
  5. Raquel Lafuente Ureta. Diplomada Universitaria en Fisioterapia. Universidad San Jorge, Zaragoza.

 

RESUMEN

La fototerapia es una técnica muy utilizada en los neonatos que sufren de ictericia neonatal. Es una técnica que ha demostrado ser eficaz y segura. El personal de enfermería es el encargado de llevarla a cabo de forma segura y realizando los cuidados óptimos para el neonato. Este artículo revisa los cuidados e intervenciones llevadas a cabo por el personal de enfermería en pacientes con fototerapia.

 

PALABRAS CLAVE

Fototerapia, Ictericia Neonatal, Atención de Enfermería.

 

INTRODUCCIÓN

La fototerapia en el neonato es una técnica que se basa en el uso de la radiación ultravioleta para tratar la hiperbilirrubinemia en el recién nacido. El aumento de bilirrubina sanguínea se debe a un desequilibrio entre la eliminación y la producción de bilirrubina, lo que provoca que se acumule en las mucosas y en la piel del neonato provocando un característico color amarillento; este síntoma se denomina ictericia 1.

Es importante realizar un diagnóstico temprano valorando la ictericia neonatal de forma correcta. Cabe destacar que entorno al 60% de los recién nacidos a término presentan una ictericia fisiológica; dicha situación se caracterizada por presentar niveles poco elevados de bilirrubina en sangre (menor de 12,9 mg/dL en neonatos con lactancia artificial o 15 mg/dL si toman lactancia materna) y corta duración2. Se considera ictericia patológica cuando comienza en las primeras 24 horas de vida o después de una semana del nacimiento; la bilirrubina en sangre aumenta a más de 5 mg/dL por día o presenta cifras mayores de 13 mg/dL en lactancia artificial o 17 mg/dL en lactancia materna, y va acompañada de otros síntomas3. Es importante realizar una exhaustiva exploración física, para ello hay que tener en cuenta que la progresión de la ictericia es cefalocaudal, para valorar la coloración amarillenta se debe presionar la piel para observar cual es el color de la misma; en pacientes de piel oscura resultará más complicada la valoración de la coloración cutánea, por lo que se puede recurrir a comprobar el color de la esclera, lágrimas, saliva, ya que pueden encontrarse teñidas por el aumento de bilirrubina, al igual que se debe buscar si existe coluria y acolia.2, 3.

La fototerapia es el tratamiento de elección para los recién nacidos con hiperbilirrubinemia no conjugada4; el inicio temprano de esta terapia disminuye la necesidad de exanguinotransfusión, técnica más agresiva y que puede provocar complicaciones importantes5.

El uso de la fototerapia se basa irradiar luz con espectro azul (430-490 nm) al paciente para que sea absorbida por la epidermis, transformando la bilirrubina no conjugada en bilirrubina conjugada que se excreta por las heces y la orina del recién nacido6.

La radicación se hace a través de una lámpara de luz, puede utilizarse fluorescentes azules especiales o sistemas LED. Dependiendo de la longitud de onda máxima producida por la luz existen distintos tipos de fototerapia:

  • Fototerapia simple, estándar o convencional: radiación 8-10 µW/cm2/nm, son lámparas con tubos fluorescentes, dos blancos y cuatro azules7.
  • Fototerapia doble o intensiva: radiación > 30 µW/cm2/nm, lámparas con seis tubos azules7.

También pueden diferenciarse distintos tipos de fototerapia según las horas de exposición de la luz:

  • Fototerapia intermitente: presenta ciclos de exposición a la luz y ciclos de descanso. Normalmente se pautan 12 horas de exposición y 12 de descanso. Solamente la fototerapia simple o convencional puede aplicarse de manera intermitente8.
  • Fototerapia continua: en la que la exposición a luz se realiza las 24 horas del día pausándola sólo en los momentos imprescindibles como son la toma alimenticia o los cambios de pañal8.

 

PROCEDIMIENTO

Antes de comenzar con la terapia se identificará al paciente, informaremos a los responsables del menor de lo que se va hacer y se realizará un lavado de manos siguiendo los protocolos vigentes del centro sanitario.

Siempre antes de comenzar a utilizar una lámpara se revisará el funcionamiento de la misma comprobando que no ha superado el número máximo de horas de uso recomendado por el fabricante7,8.

Con el objetivo de maximizar la zona de exposición, se desnudará al bebé y se le colocará el pañal más pequeño posible; en ocasiones, dependiendo del nivel de bilirrubina en sangre, se expondrá al recién nacido a la luz sin pañal, maximizando todavía más la exposición a la luz7,8.

No puede usarse ningún tipo de crema o loción en la piel del niño ya que, al exponerla a luz, puede provocar lesiones en la piel del paciente; si fuese necesario utilizar algún tipo de crema durante el tratamiento deberá comentarse con el pediatra responsable y decidir en qué momento administrarla7,8.

Dependiendo del peso y de la edad gestacional del neonato se colocará en incubadora o en cuna. En el caso de precisar cuna, siendo que el paciente se encontrará desnudo, siempre se instalará un nido térmico para evitar la hipotermia. La cuna se vestirá con sábanas blancas que servirán para aumentar la reflexión de la luz7,8. También se colocarán sábanas blancas entre la lámpara y la cuna que tendrán una doble función; por un lado también reflejarán la luz aumentado la efectividad de la misma, y, además, servirá para mantener el entorno del niño con una temperatura apropiada7,8.

Siempre que el recién nacido se encuentre expuesto a la luz deberá llevar puesto un antifaz que sirva de protección ocular para evitar daños retinales. Es importante comprobar, como mínimo cada tres horas, la correcta posición del antifaz para evitar así daños oculares y la obstrucción de la vía área por desplazamiento de la protección7,8.

La lámpara deberá colocarse de manera horizontal al niño a una distancia entre 20 y 30 centímetros de su pecho, manteniendo la luz perpendicular7,8.

Para evitar la aparición de úlceras por presión será necesario realizar cambios posturales cada tres horas, colocando al paciente en decúbito supino, lateral o prono, si su estado basal lo permite, manteniendo en todo caso la monitorización del niño7,8.

La alimentación del neonato se hará de la manera más fisiológica posible siempre que las condiciones del niño lo permitan. Si está sometido a fototerapia simple podrá apagarse la lámpara y sacarlo de la cuna para alimentarlo, bien con lactancia materna o artificial, durante unos 20-30 minutos. Durante este tiempo se aprovechará para facilitar el vínculo madre/padre-hijo, se retirará la protección ocular evitando las heridas por fricción del antifaz y favoreciendo los estímulos sensoriales y oculares del niño. Si la fototerapia es doble deberá alimentarse al bebé debajo de la lámpara, colocando una sonda nasogástrica en el caso de ser necesario.

Es importante controlar el nivel de hidratación del niño, comprobando su piel y las mucosas buscando signos de deshidratación, realizando suplementos con leche de fórmula si precisa. Pese a ello se facilitará y se animará a continuar con la lactancia materna exclusiva, si es el deseo de la madre, asegurando el aporte hídrico necesario7,8.

Se llevará un control estricto del peso, diuresis y constantes del paciente. Teniendo especial relevancia el control de la temperatura ya que al estar expuestos al calor de la luz el niño pueden sufrir de hipertermia, es importante controlar también la temperatura de la incubadora o nido térmico para ajustarla a la necesidad del neonato7,8.

La bilirrubina se excreta por las heces y la orina, de ahí que sea importante llevar también un control de las deposiciones, del número y apariencia de las mismas, ya que se ven alteradas durante el tratamiento7,8.

Será necesario realizar un control periódico del nivel de bilirrubina en sangre de los pacientes; siempre que haya que realizar una extracción sanguínea se realizará con la lámpara apagada ya que la luz puede degradar la muestra obteniendo valores alterados que no sean reales8.

En relación a los padres o responsables del menor, se facilitará en todo momento el vínculo afectivo con el pequeño y se proporcionará apoyo emocional durante el ingreso, resolviendo, de manera empática, todas las dudas que puedan surgir. Es importante facilitar a los padres una gafas de protección, tipo gafa solar, para evitar que ellos mismo sufran lesiones oculares al mirar durante mucho tiempo la cuna y al recién nacido.

Siempre que sea posible y dependiendo de la situación del niño, se permitirá que sean los padres los que alimenten al menor aprovechando esos momentos para reforzar su vínculo afectivo.

En la actualidad existen nuevos dispositivos de fototerapia que permiten movilizar y coger al niño manteniendo la exposición a la luz. Estos dispositivos tienen forma de manta o bolsa, el niño se introduce dentro de la bolsa o manta, que va conectada la fuente de luz con un cable alargadera que permite movilizar al niño manteniendo la terapia. Estos dispositivos, al ser portátiles, facilitan instaurar y mantener la lactancia materna, disminuyen la ansiedad de los padres e incluso del niño, ya que permiten el contacto piel con el piel, las caricias y abrazos, y pueden utilizarse de manera ambulatoria en casos de ictericia leve. Si bien es cierto que, a día de hoy, no están muy instaurados en los centros hospitalarios, todo parece indicar que serán el futuro de esta terapia tan utilizada9-11.

 

CONCLUSIÓN

La fototerapia es una técnica muy utilizada en los servicios de neonatología. Es una terapia segura, efectiva y que requiere poca complejidad. Pese a ello es importante que el personal de enfermería esté formado y sepa cómo llevarla a cabo de manera segura. El movimiento en la humanización de los cuidados en los centros sanitarios, puesto en marcha en los últimos años, lleva a mejorar y cambiar esta práctica por dispositivos portátiles más cómodos que permitan la manipulación del neonato facilitando el contacto con la familia y la lactancia materna.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Kaplan M, Bromiker R, Hammerman C. Hyperbilirubinemia, hemolysis, and increased bilirubin neurotoxicity. Semin Perinatol. 2014
  2. Rodríguez Miguélez JM, Figueras Aloy J. Protocolos de la Asociación Española de Pediatría: Ictericia Nenotal. Asociación Española de Pediatría. 2008.
  3. Omeñaca Teres F, González Gallardo M. Ictericia Neonatal. Pediatría Integral. 2014.
  4. Muchowski KE. Evaluation and treatment of neonatal hyperbilirubinemia. Am Fam Physician. 2014.
  5. Maisels MJ. Managing the jaundiced newborn: a persistent challenge. CMAJ : Canadian Medical Association Journal. 2015.
  6. Woodgate P, Jardine LA. Neonatal jaundice: phototherapy. BMJ Clin Evid. 2015.
  7. Ossorio Martínez RM, Martin Gonzalez N, Sánches Gonzalez C, Martínez Jarabo C, Ribera Rebolloso R. protocolo de fototerapia en el neonoato. Servicio de Salud de Castilla La Mancha. 2011
  8. Castaño Picó M.J., Sánchez Maciá M. Protocolo de enfermería para fototerapia neonatal. Recién. Revista Científica de Enfermería. Diciembre 2017.
  9. Montealegre A., Charpak N., Parra A., Devia C, Coca I., Bertolotto A.M.. Efectividad y seguridad de 2 dispositivos de fototerapia para el manejo humanizado de la ictericia. Anales de Pediatría, Volume 92, Issue 2,2020.
  10. M. Sachdeva, S. Murki, T.P. Oleti, H. KandrajuIntermittent versus continuous phototherapy for the treatment of neonatal non-hemolytic moderate hyperbilirubinemia in infants more than 34 weeks of gestational age: a randomized controlled trial. Eur J Pediatr.,2015.
  11. Neomedlight. BiliCocoon TM System. Villeurbanne, France: Neomedlight; 2015.