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Cuidados de enfermería en el lavado vesical continuo.

28 noviembre 2021

AUTORES

  1. María Pinilla Conil. Grado en Enfermería Universidad de Soria, Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  2. Sara Barrena López. Grado en Enfermería Universidad de Zaragoza, Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  3. María Loraque Alonso. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza, enfermera en el Hospital Royo de Villanova de Zaragoza.
  4. Carlota Barreu Fau. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza, enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  5. Isabel de la Osa Callejero. Máster Urgencias y Emergencias por la Universidad San Jorge, Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  6. Laura González Cabeza. Grado en Enfermería Universidad de Zaragoza, Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.

 

RESUMEN

Introducción: El lavado vesical continuo es una técnica que se utiliza en aquellos pacientes que presenten hematuria (por su propia patología genitourinaria o por operación quirúrgica). También el lavado vesical continuo permite la expulsión de coágulos, mucosidades o fragmentos tisulares presentes en la vejiga y mantener la permeabilidad de la sonda vesical.

Objetivos: 1. Definir el lavado vesical continuo, y cuál es su finalidad. 2. Como profesionales de enfermería conocer el material necesario para realizar esta técnica.3. Enumerar diversos cuidados de enfermería que se deben realizar en aquellos pacientes portadores de lavado vesical continuo.

Metodología: Se ha realizado una búsqueda bibliográfica, seleccionando tres protocolos y dos revisiones bibliográficas. Además, se han utilizado los siguientes descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS): “Hematuria”, “vejiga urinaria” y “cateterismo urinario”.

Resultados: Para realizar el lavado vesical continuo será necesario realizar el sondaje vesical, esta técnica será realizada con la ayuda de la auxiliar de enfermería. Como profesionales de enfermería se llevarán diversos cuidados para el correcto manejo del lavado vesical continuo y debemos reconocer aquellas señales que nos indiquen un fallo de la permeabilidad de la sonda vesical.

Conclusión: El profesional de enfermería debe conocer el manejo del lavado vesical continuo para realizar una asistencia sanitaria eficaz, a través de diferentes cuidados y conocer las señales que indiquen un mal funcionamiento de esta técnica.

 

PALABRAS CLAVES

Cateterismo urinario, hematuria y vejiga urinaria.

 

ABSTRACT

Introduction: Continuous bladder irrigation is a technique used in patients with hematuria (due to their own genitourinary pathology or surgery). Continuous bladder lavage also allows the expulsion of clots, mucus or tissue fragments present in the bladder and to maintain the permeability of the bladder catheter.

Objectives: 1. To define continuous bladder irrigation and its purpose. 2. As nursing professionals, to know the material necessary to do this technique. 3. To list the different nursing care that should be carried out in patients with continuous bladder irrigation.

Methodology: A literature search was carried out, selecting three protocols and two literature reviews. In addition, the following descriptors in Health Sciences (DeCS) were used: “hematuria”, “urinary bladder” and “urinary catheterization”.

Results: To perform continuous bladder irrigation it will be necessary to perform bladder catheterisation, this technique will be carried out with the nursing assistant. As nursing professionals, we will take care of the correct management of continuous bladder irrigation and we must recognise those signs that indicate a failure of the permeability of the bladder catheter.

Conclusion: The nursing professional must be familiar with the management of continuous bladder irrigation in order to provide effective healthcare, and they need to know the signs that indicate a malfunction of this technique.

 

KEY WORDS

Urinary catheterization, hematuria and urinary bladder.

 

INTRODUCCIÓN

El lavado vesical continuo es una técnica que se utiliza en aquellos pacientes que presenten hematuria ya sea por su propia patología genitourinaria o tras la realización de una operación quirúrgica. La hematuria consiste en la presencia de sangre en la orina que se puede originar en cualquier nivel de la vía urinaria. La orina hematúrica se caracteriza por ser de color rojizo, morado, marrón, negro y en ocasiones verde claro. En cambio, si es hematuria microscópica la orina se verá de un color claro u opalino y transparente1,2.

El sondaje vesical consiste en una técnica invasiva en la que se introduce una sonda vesical desde el meato uretral hasta la vejiga con el objetivo de obtener una vía de drenaje (de forma transitorio o permanente). Esta técnica se utiliza en obstrucciones urinarias, intervenciones quirúrgicas (al permitir la cicatrización de las vías urinarias), control de diuresis, determina si queda orina residual tras realización de micción espontánea, tratamientos terapéuticos (a partir de irrigaciones para eliminar hematuria o introducir medicación), recogida de muestras estériles3,4.

En cambio, el sondaje vesical está contraindicado en aquellos pacientes que padecen de prostatitis agudas, lesiones uretrales (fístulas, estenosis), traumatismos uretrales o pélvicos (por el riesgo de segunda vía) y cuando los pacientes sufran incontinencia urinaria4.

El lavado vesical continuo tiene como objetivo conseguir y mantener la permeabilidad de la sonda vesical. También permite la expulsión de coágulos, mucosidades o fragmentos tisulares presentes en la vejiga, realizar hemostasia quirúrgica, y eliminar la orina hematúrica. Dichos objetivos se consiguen a través de una solución de irrigación que fluye a la vejiga de forma continua y posteriormente se vacía a través de la sonda vesical1.

 

OBJETIVOS

  • Definir el lavado vesical continuo, y cuál es su finalidad.
  • Como profesionales de enfermería conocer el material necesario para realizar esta técnica.
  • Enumerar diversos cuidados de enfermería que se deben realizar en aquellos pacientes portadores de lavado vesical continuo.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una búsqueda bibliográfica en diferentes bases de datos como Cuiden, Dialnet y Scielo, hemos seleccionado tres protocolos y dos revisiones bibliográficas. Además, aquellos artículos publicados en español, que se pudieran encontrar de forma completa sin pagar y que estuvieran publicados en los últimos veinte años.

Para el desarrollo de este artículo se han utilizado los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS): “Hematuria”, “vejiga urinaria” y “cateterismo urinario”. También se han utilizado los operadores booleanos “AND” y “OR”.

Tenemos que señalar que se seleccionaron aquellos artículos que nombrará el papel de enfermería sobre el lavado vesical continuo para así realizar unos cuidados de salud eficaces.

 

RESULTADOS

Para realizar el lavado vesical continuo se procederá al sondaje vesical. El material necesario para esta técnica será sonda de 3 vías couvelaire o Foley, paño estéril, gasas, jeringa de 10 mililitro de suero fisiológico o agua destilada, lubricante, guantes estériles, paño estéril solución de irrigación de suero fisiológico 0,9% de 3000 mL, bolsa de orina cerrada, equipo de irrigación estéril. Cabe destacar que esta técnica es estéril, por tanto, habrá que limpiar la zona a sondar con agua y jabón y posteriormente desinfectar con clorhexidina alcohólica 5.

Las sondas de tres vías se caracterizan por tener tres luces. Una vía para hinchar el globo y no se salga la sonda, otra vía por donde sale la orina y otra luz que permite la conexión con el sistema de irrigación y que va a permitir el lavado vesical continuo5.

Será necesaria la ayuda de la auxiliar de enfermería, quien se hará cargo de colocar al paciente en decúbito supino, y si el paciente es mujer, con las piernas flexionadas y separadas. Luego, lavará la zona genital y echará clorhexidina para desinfectar. Finalmente, preparará el campo estéril y abrirá el material necesario para el sondaje5.

 

Cuidados de Enfermería en el uso de los sueros lavadores 1,4:

  • Identificación del paciente a quien se le va a realizar la técnica tras la confirmación del médico. Presentarnos y explicar la técnica a realizar.
  • Preparar el material, explicado anteriormente, para que no haya ninguna equivocación. La solución de irrigación se pondrá en el pie de gotero a unos 40- 50 cm de altura de la vejiga, y se conectará al sistema de irrigación. Se procederá al purgado del sistema para prevenir la entrada de aire en la vejiga ya que provocaría una distensión de la vejiga.
  • Luego se realizará el sondaje vesical con la sonda de tres vías. Previamente realizaremos una higiene de manos y nos pondremos unos guantes estériles. Ya como antes hemos dicho es una técnica estéril.
  • El sistema de irrigación se une en el orificio de la conexión de la sonda, y el suero fisiológico caerá por gravedad. El suero fisiológico saldrá por la vía de salida de la sonda vesical y la vía de salida habrá que conectarla a la bolsa de orina cerrada. La bolsa de orina debe quedar por debajo de la vejiga, para evitar el retorno de la orina a la vejiga.

 

El ritmo de la solución de irrigación se irá regulando según la hematuria del paciente, a través de la llave del sistema de irrigación. A más hematuria, mayor será el ritmo al que debe caer el suero fisiológico. En cambio, si la orina es menos hematúrica, habrá que bajar la velocidad del suero de irrigación. Por esto, debemos vigilar el color y el aspecto de la orina del paciente de manera continua. El urólogo será el responsable de decir cuándo se finalizan los sueros lavadores.

  • Se llevará un balance de entradas y salidas del suero fisiológico. Se apuntará de forma exhaustiva todas las entradas de suero fisiológico y todas las salidas de la bolsa de orina, lo ideal es que haya más salidas que entradas, ya que si no existiría obstrucción en la sonda.
  • Si observamos que cae el suero fisiológico, pero no sale por la vía de salida, sospecharemos que hay posible obstrucción de la vía. En este caso, pararemos el sistema de irrigación, y se realizará un lavado vesical manual para conseguir la permeabilidad de la sonda y extraer la posible presencia de coágulos en la orina.

Un lavado vesical manual se realiza con una jeringa de 50 ml con suero fisiológico y de cono ancho. Se inyecta el suero por la vía por donde entra el suero de irrigación y se aspira este suero con la jeringa para extraer los coágulos presentes en la vejiga. Una vez extraídos los coágulos y la sonda vuelva a ser permeable, hay que desinfectar la vía utilizada y despinzaremos el sistema de irrigación para que vuelva a caer el suero fisiológico de irrigación. El ritmo de entrada debe ser parecido al ritmo de salida de la vejiga y así se evitará la formación de nuevos coágulos.

Otras causas de obstrucción de la sonda son: la presencia de dolor, espasmos vesicales, urgencia rectal y síntomas vasovagales (mareos, sudoración…) por parte del paciente o la presencia de orina alrededor de la sonda vesical. Como hemos nombrado anteriormente, se realizará un lavado vesical manual o valoremos la presencia de acodamientos del sistema de irrigación. Si tras la utilización de estas medidas no se consigue la permeabilidad de la vía, tendremos que llamar al urólogo lo antes posible para resolver esta situación y evitar daños al paciente.

 

CONCLUSIONES

Como profesionales debemos conocer los diversos cuidados del suero lavador continuo para llevar a cabo una mejor asistencia sanitaria. También aprender a detectar aquellas señales que nos indiquen una pérdida de la permeabilidad de la sonda vesical o la presencia de coágulos para poder combatirlos de forma rápida y eficaz.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Reyero MM. Protocolo de Lavado Vesical Continuo. Gerencia de Área de Salud de Plasencia de 2005. Disponible en: http://www.areasaludplasencia.es/wasp/pdfs/7/711096.pdf
  2. Vallejo Hernández R, Rosa González ME, Ortega Polar E, Gómez González del Tánago P, Santiago Martín-Sonseca G. Hematuria. Panorama Actual Med 2018; 42(411):186-190
  3. Jiménez Mayorga I, Soto Sánchez M, Vergara Carrasco L, Cordero Morales J, Rubio Hidalgo L, Coll Carreño R et al. Protocolo de sondaje vesical. Biblioteca Lascasas,2010;6(1).Disponible en: http://www.index-f.com/lascasas/documentos/lc0509.php
  4. Arcay Ferreiro E, Ferro Castaño AM, Fernández González B, García Rodríguez B, González Gómen JM, Rodríguez del Amo MD et al. Sondaje vesical. Protocolo de Enfermería. Dialnet,2004.Disponible en:Dialnet-SondajeVesical-3100147 (1).pdf:
  5. Cuidados de Enfermería en el sondaje vesical. Rev. Electrónica de Portales Médicos,2016.Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/cuidados-enfermeria-sondaje-vesical/2/