Type to search

Cuidados de enfermería en el cateterismo cardiaco.

Categoría: ,
17 octubre 2021

AUTORES

  1. Patricia Leal Campillo. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Cristina Benito López. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Paula Constante Pérez. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Vanesa Gómez Barranco. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Elisa Felipe Carreras. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Joaquín Cristóbal Sangüesa. Enfermero. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

En la actualidad, la enfermedad coronaria tiene una elevada prevalencia en los países desarrollados. Su alta morbi-mortalidad y la gran cantidad de recursos sanitarios que consume hace que sea un tema de especial atención en el mundo sanitario. El cateterismo cardiaco permite diagnosticar con precisión la enfermedad de las arterias, las válvulas y las cámaras del corazón, así como las malformaciones que pudieran existir. Además, de ser necesario, puede utilizarse como técnica terapeútica.1,2

La enfermera debe responder a las necesidades y cuidados del paciente antes, durante y después de este procedimiento para lograr un proceso asistencial integral y de calidad.3

 

PALABRAS CLAVE

Cateterismo cardiaco, cuidados de enfermería.

 

ABSTRACT

Nowadays, coronary heart disease has a high prevalence in developed countries. Its high morbidity and mortality and the large amount of health resources that it consumes makes it an important issue in the healthcare world. The cardiac catheterization makes it possible to diagnose artery disease, valve disease and heart disease, also it enables the detection of possible malformations. The cardiac catheterization can be used as a therapeutic method too.1,2

Nurses must respond to the needs and care of the patient, before, during and after this technique with the objet to achieve a comprehensive and quality healthcare process.3

 

KEY WORDS

Cardiac catheterization, nursing care.

 

INTRODUCCIÓN

La enfermedad coronaria junto con la cardiopatía isquémica ocasiona un tercio de las muertes en mayores de 35 años en países desarrollados, el 47% de las muertes en Europa, lo que conlleva un 54% del total de la inversión total en salud. En España, actualmente, las enfermedades isquémicas del corazón y las cerebrovasculares ocupan el primer y segundo lugar en número de defunciones. Los hábitos sociales sedentarios han contribuido al aumento de las patologías circulatorias en general y de la patología de las arterias coronarias en particular.1,3

Este escenario justifica la necesidad de utilizar técnicas de diagnóstico precoz y que minimicen el gasto derivado del mismo. La radiología vascular intervencionista permite acceder a las arterias coronarias mediante un catéter que se introduce de forma percutánea ( punción arterial con anestesia local) sin necesidad de cirugía abierta. El cateterismo cardíaco permite diagnosticar con precisión la enfermedad de las arterias del corazón y proceder, en muchos casos, a su tratamiento. Además de analizar el estado de las arterias coronarias, el cateterismo cardíaco permite estudiar y tratar las patologías de las válvulas cardíacas, así como diversas malformaciones del corazón. Es frecuente realizarlo para confirmar la sospecha de una enfermedad cardiaca de cualquier tipo y cuando el diagnóstico es evidente el cateterismo sirve para determinar la extensión e intensidad de la enfermedad. Otra indicación relevante del cateterismo cardíaco es la terapéutica, más conocida como intervencionismo coronario percutáneo (ICP). Dado el elevado coste del cateterismo y los riesgos que éste entraña ( pequeños, pero reales) esta técnica no se realiza sistemáticamente cada vez que se sospecha o se diagnostica una cardiopatía. Sólo se recomienda cuando es necesario confirmar la presencia de una posible enfermedad, definir su magnitud anatómica y fisiológica, y determinar si se acompaña de otro proceso importante, por ejemplo, cuando existen síntomas incapacitantes o progresivos de disfunción cardiaca o isquemia miocárdica, o datos objetivos ( prueba de esfuerzo o ecocardiografía) que indiquen que el paciente corre un gran riesgo de sufrir un deterioro funcional rápido, un infarto de miocardio u otros acontecimientos adversos.1,2,3

 

Si queremos conocer las diferentes indicaciones para la realización de un cateterismo cardíaco debemos distinguir entre dos tipos, indicaciones de cateterismo cardiaco diagnóstico y terapeútico. Las principales indicaciones de cateterismo cardiaco diagnóstico son: enfermedad coronaria, enfermedad valvular cardiaca, enfermedades del músculo cardiaco, enfermedades congénitas del corazón, enfermedades de la arteria aorta, en el trasplante cardiaco, en algunos casos de insuficiencia cardiaca, hipertensión pulmonar primaria, en los tumores cardiacos y toma de biopsias endomiocardicas. Por otro lado las indicaciones para la realización del cateterismo cardiaco terapéutico son únicamente: enfermedad coronaria, enfermedad valvular cardiaca, enfermedades congénitas del corazón, enfermedades de la arteria aorta y enfermedades del músculo cardiaco.2

El cateterismo cardíaco es una técnica poco invasiva pero que genera un notable grado de temor entre pacientes y familiares, situación a la que la enfermería debe dar respuesta. La enfermera desarrolla un papel clave para responder a las necesidades de información que intervenciones complejas y relativamente novedosas como ésta plantean en el paciente. Por ello debe conocer el procedimiento, sus contraindicaciones, su preparación y los cuidados posteriores que el paciente requerirá.1,3

Además de proporcionar apoyo psicológico al paciente y sus familiares y de prestarles la información que precisen durante todo el proceso, la enfermera juega un papel decisivo en la detección precoz de posibles complicaciones derivadas de la realización de esta técnica. La mayoría de las potenciales complicaciones tras la realización del cateterismo cardiaco están relacionadas con la zona de punción. Las tasas de complicaciones vasculares periféricas tras la realización de un cateterismo cardiaco son muy variables en función de la vía de abordaje, del tipo de intervencionismo o de los sistemas de hemostasia utilizados. Actualmente se utiliza la vía radial como vía de acceso preferente por su facilidad para la hemostasia, ya que permite la retirada precoz del introductor independientemente de la anticoagulación y la terapia antitrombótica y además resulta más cómoda para el paciente, pues le permite la movilización precoz.1,4,6

 

OBJETIVOS

Los objetivos de esta revisión sistemática son:

  • Conocer cuáles son los cuidados de enfermería en el paciente sometido a un cateterismo cardiaco.
  • Destacar la importancia de la enfermera en el proceso asistencial en el paciente al que se le realiza un cateterismo cardiaco.

 

METODOLOGÍA

Para realizar esta revisión se ha procedido a la búsqueda de literatura científica referente al tema publicada en diferentes bases de datos. La búsqueda se ha realizado durante los meses de abril, mayo y junio de 2021. Las bases de datos consultadas fueron Dialnet, Scielo y Google académico.

Los criterios de exclusión fueron:

  • Artículos en los que no estaba disponible el texto completo.
  • Artículos de pago.

Los criterios de inclusión fueron:

  • Artículos con acceso al texto completo.
  • Artículos en español e inglés.
  • Artículos de acceso gratuito.

 

RESULTADOS

En cualquier proceso asistencial la relación profesional- paciente debe ser uno de los principales ejes de la asistencia sanitaria, podemos encontrar diversos trabajos en los que la asignación de una enfermera primaria favorece la consecución de unos cuidados de calidad, tratando de que el paciente sea el centro de atención de la asistencia sanitaria. Esto refleja una filosofía de la visión enfermera y una forma de organización del cuidado enfermero, centrando la práctica enfermera en el paciente, potenciando las relaciones personales y la humanización de los cuidados.5

Los cuidados de enfermería en el paciente al que se le va a realizar un cateterismo cardíaco comienzan antes de la realización de esta técnica, con la información pertinente sobre el procedimiento al paciente y sus familiares y con la realización del protocolo al ingreso ( valoración del paciente, electrocardiograma, extracción de analítica sanguínea con coagulación, placa de tórax, medición, peso y rasurado de la zona de punción). Además de estas pruebas complementarias, que pueden variar según el hospital donde se realice este procedimiento, la enfermera deberá canalizar una vía venosa periférica para la administración de medicación o sueroterapia durante el procedimiento. Será necesario que la enfermera asegure el ayuno de las 6 horas previas a la realización del cateterismo, la presencia del consentimiento informado firmado por el paciente en su historia, compruebe la estabilidad hemodinámica del mismo con la toma de constantes vitales, administrar un ansiolítico pautado una hora antes del procedimiento y compruebe la correcta ducha y vestido quirúgico.3,8

Tras la realización del cateterismo cardíaco y a la llegada a planta del paciente la enfermera deberá realizar un riguroso control de sus constantes vitales ( TA, pulso, temperatura, saturación de oxígeno y electrocardiograma), vigilar el estado mental del paciente, realizar una valoración objetiva del dolor, registrando si lo hubiese las características del mismo ( localización, intensidad y duración) y administrando la analgesia pautada. Además la enfermera deberá continuar con la sueroterapia prescrita para forzar la diuresis del paciente y favorecer la eliminación del contraste utilizado durante la realización del cateterismo. También es importante la vigilancia del miembro afecto, valorar pulsos, coloración y sensibilidad de la extremidad.8

 

El personal de enfermería deberá informar al paciente sobre los posibles síntomas que pueden aparecer y las pautas a seguir en el postoperatorio. Habrá que indicarle los movimientos permitidos, explicarle el tiempo de reposo en cama, indicarle cómo realizar la autovigilancia de la zona de punción, insistiéndole en que avise a la enfermera ante cualquier cambio en su estado, etc.8

Habrá que prestar especial atención a una complicación potencial derivada del reposo y el dolor como es la retención urinaria. La enfermera se encargará de aportar medidas de apoyo que favorezcan la micción, proporcionando la mayor intimidad posible al paciente.8

Dependiendo del acceso utilizado en el cateterismo cardíaco el método de hemostasia utilizado será diferente. Si el acceso es vía femoral, en la misma sala de hemodinámica se realizará una compresión manual de 10 minutos aproximadamente, con la aplicación posterior de un compresor convencional ( con dos torundas en forma de rodete sujetas con venda elástica adhesiva). También puede utilizarse un dispositivo de cierre percutáneo como “angioseal” o “starclose”. En el acceso radial se aplicará un vendaje compresivo convencional con torunda sin compresión manual previa o un dispositivo de cierre percutáneo específico para el acceso radial como es la pulsera neumática con un inflado menor o igual a 15 cc de aire, manteniendo el pulso distal.6,7

Para evitar posibles complicaciones como la hemorragia, los hematomas o los pseudoaneurismas es importante respetar los tiempos de hemostasia y reposo, que variarán dependiendo del tipo de cateterismo realizado ( diagnóstico o terapeútico) y del tipo de acceso utilizado ( radial o femoral). Las recomendaciones a seguir en cuanto a la retirada de los sistemas de compresión serían, respecto al vendaje compresivo en el acceso femoral su retirada a las 24 horas de la realización del procedimiento y respecto al acceso radial el vendaje compresivo su retirada a las 4 horas post procedimiento si es diagnóstico y 6 horas si es terapeútico. En el caso de ser el paciente portador de una pulsera de compresión neumática habría que ir disminuyendo 4 cc a las 2 horas de su colocación y la retirada seguiría los mismos criterios que el vendaje compresivo tradicional. En cuanto al inicio de la movilización se debe iniciar simultáneamente a la retirada del dispositivo de hemostasia.6,7

 

CONCLUSIÓN

El cateterismo cardíaco es una técnica en auge ya que es una herramienta fundamental en el diagnóstico y tratamiento de muchas cardiopatías. Como toda técnica invasiva puede dar lugar a diversas complicaciones y además generar miedos e incertidumbres en el paciente que va a someterse a ella.

Por todo ello el papel de la enfermera en este proceso es de vital importancia para asegurar unos cuidados de calidad y personalizados y para evitar así la aparición de potenciales complicaciones derivadas del proceso.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. López Zarrabeitia,I. Caso clínico: Plan de cuidados enfermeros en el cateterismo cardíaco vía radial. Enfermería en Cardiología. 2016;23(69):60-67.
  2. Moreno Martínez, F.L., Echarte Martínez, J.C. Indicaciones de cateterismo cardiaco. CorSalud. 2009;1(2).
  3. Galimany Masclans, J., Díaz Rodríguez, S., Pernas Canadell, J.C. Cuidados de enfermería al paciente sometido a cateterismo cardiaco y angioplastia coronaria. Enfermería en Cardiología. 2010;49:70-73.
  4. Lertxundi Arratibel, E., López González, G., Díaz Fernández, C. Manual de enfermería en cardiología intervencionista. Cuidados de enfermería en las complicaciones del cateterismo cardiaco. Vol.13. Pamplona; 2017.
  5. Yagüe Sánchez, J.M. Caso clínico: Cateterismo cardíaco y enfermera referente: dos caras de una misma moneda. Enfermería en Cardiología. 2010; 49:47-52.
  6. Garcimartín, P., Maull, E., González, P., Páez, M., Creus, F., Sánchez, D., Bartolomé, Y., Simó, M. Control de calidad en los cuidados de enfermería en el post-cateterismo cardiaco. Enfermería en Cardiología. 2009;46: 30-35.
  7. Rubio Martín, M., Benítez Martín, P., Rubio Alcañiz, V. Manejo de la hemostasia radial tras cateterismo cardiaco. Revisión bibliográfica. Enfermería en Cardiología. 2020; 27(81):38-46.
  8. Ruiz Mora, N., Serrano Casado, T., Sáiz Cardo, M.J. Plan de cuidados para enfermos sometidos a cateterismo cardíaco. AEC. 1994;1:4-9.