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Consideraciones técnicas, éticas y legales sobre el valor del dato en los procedimientos de imagen para el diagnóstico.

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18 agosto 2021

AUTORES

  1. Diego Alcázar Martínez. Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico (TSID). Hospital Royo Villanova de Zaragoza.

 

RESUMEN

Cuando un profesional sanitario hace uso de una imagen para el diagnóstico, o cualquier otro dato médico, es esencial que siga unos protocolos que garanticen al 100% la privacidad y dignidad de los pacientes. Para ello es importante ayudarse de sistemas avanzados, modernos y seguros que impidan que terceras personas puedan hacer uso de estos datos o información.

Asimismo, el personal sanitario deberá hacer en todo momento un uso ético de las imágenes o datos de sus pacientes. Se debe garantizar a cada paciente el correcto uso de su historial médico, evitando que pueda caer en las manos inadecuadas y se puede hacer un uso ilícito de éstas.

 

PALABRAS CLAVE

Imagen para el diagnóstico, datos médicos, cifrado de datos.

 

ABSTRACT

When a healthcare professional makes use of an image for diagnosis, or any other medical data, it is essential that they follow protocols that guarantee 100% the privacy and dignity of patients. For this, it is important to use advanced, modern and secure systems that prevent third parties from making use of this data or information.

Likewise, healthcare personnel must make ethical use of the images or data of their patients at all times. Each patient must be guaranteed the correct use of their medical history, preventing it from falling into the wrong hands and illicit use can be made of them.

 

KEY WORDS

Image for diagnosis, medical data, data encryption.

 

INTRODUCCIÓN

En los tiempos actuales, ha quedado más que patente la gran importancia de hacer un uso correcto de los datos médicos de cada paciente, y ello incluye cualquier imagen para el diagnóstico. Este tipo de imágenes son datos médicos privados y sensibles de los pacientes que han de almacenarse y conservarse en sistemas totalmente seguros.

Los riesgos de la red aumentan día a día, y los centros médicos y hospitales no están libres de verse afectados por los hackers que pretenden robar los datos privados de los pacientes con fines delictivos. De ahí nace la clara necesidad de seguir a rajatabla los protocolos establecidos, y disponer de medidas y sistemas que brinden la máxima seguridad y privacidad de la información.

 

OBJETIVOS DEL TEMA

Este tema tiene el principal objetivo de dar a conocer las consideraciones legales, técnicas y éticas que todo profesional sanitario debe tener en cuenta a la hora de trabajar como información y datos sensibles como puede ser una imagen para el diagnóstico o cualquier otro dato personal que surja en el historial clínico de un paciente.

Asimismo, pretende dar a conocer la relevancia de mejorar los sistemas actuales para garantizar mayor protección y seguridad de los datos médicos, impidiendo que se haga un uso indebido de éstos o que puedan caer en manos de terceros sin el consentimiento expreso de los pacientes.

 

METODOLOGÍA

Este trabajo ha sido desarrollado en base a los propios conocimientos del autor, así como a la información que ha sido recabada en diferentes medios de Internet. Toda la información que se ha obtenido de diferentes sitios web tiene la misión de poder aportar una mayor robustez e información valiosa al texto, información que resulte interesante y útil para el lector.

Para mayor abundamiento en la metodología empleada hay que destacar lo siguiente:

  • Este trabajo se constituye en forma de artículo monográfico.
  • No existen operadores booleanos reseñables.
  • El material de referencia se encuentra inserto en el cuerpo de este contenido.
  • Todas las referencias son genéricas de la red, cribadas por su credibilidad.
  • No existe rango de fechas en la documentación empleada.

 

DESARROLLO

Cuando se habla de la imagen para el diagnóstico resulta conveniente tener en consideración diversos aspectos técnicos, éticos y legales que en ningún caso deberán ser pasados por alto. Para poder trabajar con imágenes de pacientes, para trabajar con imágenes del propio cuerpo de las personas, es esencial hacerlo siempre siguiendo la normativa vigente, siguiendo los protocolos que hay establecidos.

Los datos relacionados con la salud de los pacientes han de ser tratados siempre adecuadamente, bajo estrictas medidas de seguridad para garantizar la privacidad y uso correcto de los mismos. Es por este motivo que resulta tan sumamente relevante tener en cuenta determinados aspectos que aplican a la imagen para el diagnóstico en particular, y datos médicos en general.

 

Consideraciones técnicas:

Para empezar es importante señalar que todas aquellas comunicaciones de datos de salud que se realicen mediante redes públicas de telecomunicaciones han de ser llevadas a cabo empleando un medio de cifrado que resulte completamente seguro y robusto.

Es decir, es clave que, sea cual sea el mecanismo o herramienta que se emplee para comunicar datos de salud, ofrezca la máxima garantía de que la información no pueda ser legible ni manipulada por terceros.

Los datos médicos han de ser utilizados única y exclusivamente dentro de los sistemas de salud de los centros sanitarios y hospitalarios si no existe autorización expresa por parte del paciente para poder hacer otro uso diferente al habitual, es decir, diagnosticar y tratar una patología determinada.

Es una obviedad que la digitalización de los sistemas y la información personal de los pacientes ha supuesto la aparición de nuevas amenazas que han de combatirse y evitarse para impedir la apropiación indebida de datos privados de la salud de los pacientes. Es precisamente por este motivo que resulta indispensable que se vayan creando nuevos sistemas y programas que ayuden a conservar la información personal de los pacientes, desde la imagen para el diagnóstico como los datos médicos de manera confidencial.

 

La imagen para el diagnóstico, así como el resto de los datos de salud recogidos de los diferentes pacientes, no solo resulta cada vez mayor, sino que además también es de mayor calidad. La constante evolución está dirigiendo el sector sanitario en general, y la imagen para el diagnóstico en particular, a la creación de sistemas digitales cada vez más avanzados y sofisticados.

Es esencial que los nuevos sistemas que se vayan creando no solo sean capaces de garantizar un nivel de seguridad y protección máximo, sino que además sean capaces de mantener toda la información recopilada de manera ordenada, organizada y etiquetada para su rápida y sencilla localización por parte del personal sanitario. Asimismo, es indispensable que lo haga siempre con la máxima calidad de la imagen posible.

Por ejemplo, resulta crucial que si un paciente se hace una radiografía en la pierna, su médico de cabecera, su traumatólogo, su reumatólogo o cualquier personal médico que le trate, sea capaz de encontrar en el historial médico digital de dicho paciente la radiografía de manera inmediata con unos pocos clics.

 

Lógicamente, es clave que los sistemas de salud que se encargan de almacenar datos relacionados con la salud de sus pacientes se apoyen sobre sistemas de cifrado de datos que impidan que nadie pueda acceder a la información confidencial que se encuentra almacenada en el sistema.

El valor del dato es esencial, por ello hay que evitar que caiga en las manos inadecuadas. Para ello será clave que los sistemas empleados sean capaces de estar a la altura de las necesidades actuales en cuestiones técnicas. Anonimizar los datos para evitar que se pueda identificar a ningún individuo es crucial.

Es indispensable contar con sistemas robustos, seguros, avanzados y que empleen el cifrado de los datos como principal solución para imposibilitar que terceras personas tengan acceso a información sensible de los pacientes, ya sea una radiografía, una ecografía o su diagnóstico. Las medidas de seguridad que se establezcan han de ser suficientes para impedir que se produzcan quiebras en la confidencialidad.

 

Consideraciones éticas:

Si nos focalizamos en las consideraciones éticas dentro del mundo de la imagen para el diagnóstico y datos médicos debe indicarse que el número de datos e información médica que se recaba diariamente no deja de aumentar a pasos agigantados, datos, imágenes e información que en todo momento deberá ser tratada de manera segura y ética.

Una imagen para el diagnóstico o cualquier dato médico nunca ha de ser utilizado para otros fines diferentes a los establecidos sin la autorización y consentimiento explícito del propio paciente. Es decir, el profesional sanitario no tiene derecho a hacer uso de las imágenes para el diagnóstico o de cualquier otro dato médico más allá de realizar el diagnóstico de la patología que padece el paciente y poner en marcha un tratamiento acorde al problema de salud que padece la persona en cuestión.

Cualquier profesional de la salud tiene la responsabilidad y obligación de utilizar los datos médicos de sus pacientes de manera correcta y adecuada, evitando hacer un uso indebido de los mismos. Se debe preservar en todo momento la privacidad de los datos médicos personales de cada paciente, así como su propia dignidad, de ahí que juegue un papel fundamental las acciones que lleven a cabo este tipo de profesionales.

 

Asimismo, resulta importante que el paciente sea capaz de determinar y controlar qué información médica sobre sí mismo es revelada, a quién y con qué objetivo. La confidencialidad no solo es un deber del propio centro médico u hospital, sino que también lo es de los propios trabajadores y profesionales de éste.

Es vital poder garantizar la protección de los datos médicos frente a un mal uso, robo de éstos o acceso injustificado a dichos datos. Respetar la intimidad de los pacientes es una necesidad para poder protegerlo de la intromisión no deseada de otras personas en este ámbito tan sensible y delicado.

 

La cesión de datos de carácter personal a terceros que se encuentren ajenos a la actuación médico-asistencial, o bien a cualquier clase de investigación médica, necesitará del consentimiento expreso y escrito del paciente implicado. A todo ello se deberá añadir que se prohíbe la utilización de datos relacionados con la salud con fines que sean totalmente distintos a aquellos para los que se prestó el consentimiento.

Asimismo, el propio responsable de la información, así como los investigadores que hagan uso de dicha información, deberán asegurarse de que todos los datos de salud con carácter personal, incluyendo lógicamente las imágenes para el diagnóstico, son manejadas en todo momento por profesionales sanitarios o personal que se encuentra sometido al deber de secreto.

 

Consideraciones legales:

Las imágenes para el diagnóstico, así como los datos médicos de un paciente, son considerados como información sensible, por ello es esencial ser muy cuidadosos a lo hora de manejar o usar este tipo de datos. Cualquier profesional sanitario está obligado por ley a garantizar la privacidad y confidencialidad de los datos de cada paciente.

Es decir, que el personal sanitario tiene el deber y la obligación de mantener los datos de sus pacientes totalmente seguros. No solo es esencial que no haga un uso indebido de los datos médicos que se recojan en las diferentes pruebas o visitas médicas que se lleven a cabo, sino que además deben ser capaces de evitar que dicha información personal y privada caiga en las manos de terceras personas que puedan hacer un mal uso de esta información.

 

Es importante recalcar que cuando se hace referencia a las imágenes para el diagnóstico o cualquier otro dato de tipo médico estamos hablando de datos muy delicados y sensibles sobre la salud de cada persona. Todo paciente tiene el derecho por ley de preservar su intimidad y privacidad en todo lo referente a su salud.

Tanto los datos médicos como las diferentes imágenes para el diagnóstico han de ser tratadas desde el primer momento con el máximo nivel de seguridad. Es imprescindible que se establezcan en todos los centros médicos y hospitalarios unas medidas de protección óptimas y ampliamente estrictas para mantener los datos personales completamente seguros, evitando que se puedan producir pérdidas, malos usos o usos no autorizados de éstas.

 

Tiene que existir un corpus legislativo tanto en el ámbito nacional como internacional que sea capaz de garantizar que el tratamiento de los datos médicos sea 100% seguro y que garantice la más absoluta privacidad.

Según establece la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales en su artículo 5:

“1. Los responsables y encargados del tratamiento de datos así como todas las personas que intervengan en cualquier fase de este estarán sujetas al deber de confidencialidad al que se refiere el artículo 5.1.f) del Reglamento (UE) 2016/679.

2. La obligación general señalada en el apartado anterior será complementaria de los deberes de secreto profesional de conformidad con su normativa aplicable.

3. Las obligaciones establecidas en los apartados anteriores se mantendrán aun cuando hubiese finalizado la relación del obligado con el responsable o encargado del tratamiento.”[1]

Tampoco hay que olvidar hacer especial mención del Reglamento 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE, la cual denominaremos RGPD en adelante.

El RGPD[2] afecta a todos los profesionales sanitarios, ya que el correcto uso y aplicación de los datos personales de los pacientes es mucho más complejo que en otros ámbitos o sectores. Esto es debido a que, tal y como se ha mencionado, el tipo de datos que son tratados en el ámbito sanitario son especialmente sensibles, ya que son datos relativos a la salud.

El RGPD define en su artículo 4.15 como datos personales relacionados con la salud aquellos datos que son “relativos a la salud física o mental de una persona física, incluida la prestación de servicios de atención sanitaria, que revelen información sobre su estado de salud”.[3]

 

CONCLUSIONES

En resumidas cuentas, cuando se trabaja con imágenes para el diagnóstico o cualquier otro dato médico de los pacientes, resulta vital poder garantizar toda seguridad, protección, privacidad y confidencialidad de los datos con los que se trabajan.

Para ello es esencial no solo ayudarse de sistemas mejorados y avanzados, sistemas que utilicen un buen sistema de cifrado, sino contar con profesionales sanitarios competentes que se limiten a hacer un correcto y ético uso de la información personal de la salud de los pacientes del centro u hospital.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (BOE).
  2. Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016 (EUR-Lex).El Reglamento de protección de datos en el ámbito sanitario (LegalTech).