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Condicionantes demográficos y económicos del envejecimiento. Artículo monográfico.

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11 enero 2022

AUTORES

  1. David Joaquín Araguás Mora. Enfermero. Centro de Salud Lafortunada (Huesca, España).
  2. María Ariño Rosó. Enfermera. Hospital de Barbastro (Huesca).
  3. Jara Minchot Ballarín. Enfermera. Hospital Universitario San Jorge (Huesca, España).
  4. Ana Martínez Giménez. Enfermera. Centro de Salud Perpetuo Socorro (Huesca, España).
  5. Beatriz Martínez Giménez. Enfermera. Hospital Provincial Sagrado Corazón de Jesús (Huesca).
  6. Sofia Mora Alins. Enfermera. Hospital de Barbastro (Huesca, España).

 

RESUMEN

Este trabajo consiste en aumentar los conocimientos sobre los aspectos más relevantes del envejecimiento saludable en los temas demográficos de esta población. Para ello se ha descrito las condiciones demográficas sociales y económicas del envejecimiento (pensiones, ayudas…); como la situación de su tiempo después de la jubilación; el papel que desarrollan dentro del círculo familiar y social (actividades, tiempo libre, el cuidado de los nietos…). Así como los recursos utilizados para garantizar en el anciano un estado de bienestar e independencia.

 

PALABRAS CLAVE

Anciano, envejecimiento saludable.

 

ABSTRACT

This work consists of increasing the knowledge about the most relevant aspects of healthy aging in the demographic issues of this population. For this, the demographic, social and economic conditions of aging have been described; the different economic conditions (pensions, aid…), such as the situation of your time after retirement; the role they develop socially and within the family and social circle (activities, free time, grandparents caring for grandchildren…). As well as the resources used to guarantee the elderly a state of well-being and independence.

 

KEY WORDS

Elderly, healthy aging.

 

DESARROLLO DEL TEMA

En los últimos tiempos, se ha producido un aumento de la esperanza, el Instituto Nacional de Estadística, nos refleja datos de que el 17,7 % de la población española es mayor de 65 años 1. Con el paso de los años, las personas se encuentran expuestas a factores externos, de conducta, medioambientales y genéticos que provocan progresivamente un deterioro funcional además de enfermedades crónicas o propias de la tercera edad 1.

Los grandes síndromes geriátricos, con alta prevalencia y trascendencia en el pronóstico de los ancianos, tales como inmovilidad y muchos otros más tienen una gran influencia en la vida diaria del anciano para desarrollar un envejecimiento saludable mínimamente activo 2.A partir de los 65 años, un 18% de los individuos tienen problemas para movilizarse sin ayuda, un 50% de los mayores de 75 años tienen problemas para salir de casa y de ellos el 20% quedan recluidos en el domicilio 2,3.

Las causas del problema de la vejez, no son solamente aquellas que producen una limitación de movimientos, deteriorando , sus relaciones con el entorno, etc.., sino la supervivencia social, económica que se ven limitados para tener un envejecimiento digno 3,4. Los factores asociados que determinan la calidad de vida de la persona como: el entorno, la psicología del paciente, los factores psicosociales, hábitos saludables y su propia fisiología, se ven mermados por la falta de ayudas o la demora en las ayudas de la dependencia a los ancianos que no han cotizado lo suficiente para tener una jubilación adecuada a sus necesidades físicas, sociales y económicas.

 

Envejecimiento demográfico: 2,5

Se entiende como envejecimiento demográfico, al aumento de la proporción de personas de edad avanzada con respecto al total de esa población 2.

Según la Asamblea Mundial sobre el envejecimiento 2002, “Una Sociedad para todas las edades”, nos hace una reflexión a los múltiples retos que plantea el significativo aumento de la esperanza de vida en diversas regiones del planeta, es sin dudas mucho lo que queda por hacer. Resulta auspicioso en tal sentido que conceptos como envejecimiento activo y saludable; aprendizaje permanente; mejora en la calidad de vida; fortalecimiento de las relaciones intergeneracionales; erradicación de los estereotipos negativos sobre la vejez y promoción del buen trato hacia los mayores, se instalen cada vez con mayor fuerza entre los temas que la sociedad discute.

En la Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, realizada en Madrid, España en 2002, los casi 200 países participantes aprobaron el Plan Madrid, que establece tres prioridades, Personas mayores y desarrollo, Promover la salud y el bienestar en la vejez y Entornos favorables.

El envejecimiento demográfico es un cambio en la estructura por edades, en la forma como están repartidos los individuos que componen una población.

Esta explosión demográfica, lleva a replantear el lugar de los mayores en la sociedad, preocupación no solo de los propios interesados, sino también de los futuros viejos, porque los adelantos científicos – tecnológicos posibilitan vivir más pero no necesariamente vivir mejor.

El desafío es considerar a los mayores como un recurso social comunitario y no una carga que la sociedad debe sobrellevar.

En los últimos quince años han aumentado en forma significativa los programas universitarios para adultos mayores, los resultados de esta formación permanente han posibilitado modificar la representación social de la vejez y puesto en evidencia las diferentes maneras de vivir, así como las posibilidades y fortalezas de este grupo.

 

Consecuencias demográficas del envejecimiento de la población:

El cambio de estructura en la pirámide poblacional trae muchas consecuencias, entre las que destacaremos las consecuencias a nivel demográfico 6.

 

Condiciones Demográficas:

Entre ellos destacan la feminización, el sobre envejecimiento y el aumento de la dependencia. La feminización de la población se debe a la diferencia de mortalidad entre hombres y mujeres, que desequilibra la relación numérica entre ambos sexos a medida que la población envejece. A los 80 años, las mujeres doblan a los hombres, hoy en día las mujeres de 65 años o más alcanzan una décima parte de la población total española 6.

En España por cada 100 mujeres de 65 y más años hay 70 varones del mismo grupo de edad. Entre las personas de 85 años y más esas cifras descienden a 45 varones por 100 mujeres. Entre las personas más ancianas, de cuatro, tres son mujeres y un varón. Eso tiene otras consecuencias, y es que las mujeres ancianas son más pobres que los varones, viven más solas que ellos, y padecen más discapacidad. Ocurre que las enfermedades de los varones les conducen a morir más temprano que a las mujeres, pero las de las mujeres los llevan a vivir más años en discapacidad 7.

Conforme se generaliza la supervivencia hasta la primera vejez, se produce un sobre envejecimiento de la población. Es el grupo que crece con una mayor rapidez, debido a que antes era mucho más difícil alcanzar ese tipo de edades.

El aumento de la edad está íntimamente ligado con los problemas de salud, ya que envejecer significa que se irán acumulando circunstancias por las cuales aparecerán enfermedades crónicas, así pues, también aparecerán dificultades para realizar ciertas actividades y tareas, en consecuencia, también aumentará la dependencia 7.

En el caso de España y según el Libro Blanco de la Dependencia las proyecciones sobre población apuntan a que las personas de 65 y más años pasarán de representar en 1991 el 14% del total de la población española a casi el 22% en 2026 8.

Pero las personas de 80 y más años pasarán de representar en ese mismo periodo del 3% a casi el 7%. La proporción de estas últimas con relación a todo el grupo de 65 y más años pasará de ser casi el 22% al 31%. Esto significa que, en unos veinte años de todas las personas de cualquier edad, algo más de una quinta parte tendrá 65 o más años, y la tercera parte de estas últimas tendrá 80 o más años 8.

Todo esto radica en que también hay un crecimiento en la demanda de servicios por parte de la población, mientras tanto el número de personas en activo también va disminuyendo ya que cada vez hay más jubilados en comparación con los que cotizan en la seguridad social, lo que acaba en ajustes y medidas de recorte por parte del estado en la sanidad pública, como: el aumento de la edad legal de jubilación, el incremento de años cotizados para percibir la pensión completa, la disminución en la cantidad económica de las pensiones… 9.

Las formas de convivencia y las estructuras de los hogares son distintas en cada edad, de manera que la nueva estructura poblacional implica mayor peso de los hogares que se caracterizan por la vejez, con lo que disminuye el tamaño medio de los hogares españoles 6.

Todo esto es debido a una tendencia cada vez mayor de las personas mayores a vivir a solas 7.

Es importante tener esto en cuenta para poder contribuir al mantenimiento de las personas mayores que viven solas y están en riesgo o tiene alguna discapacidad, recibiendo los apoyos que sean necesarios.

Aún así, las personas tienden a envejecer viviendo en la comunidad, ya que vivir solo no es sinónimo de estar aislado. Los porcentajes de institucionalización en España son muy bajos, pero en general no suelen ser superiores al 5%. Como puede observarse en las personas mayores que permanecen en la comunidad viven en su propio hogar de forma mayoritaria. Otro rasgo es que se vive más en compañía que a solas, y son las mujeres las que viven más a solas que los varones. Además, varones y mujeres aumentan algo sus porcentajes de vida a solas cuando tienen 80 y más años. Cuando las personas viven acompañadas es sobre todo de pareja e hijos, aunque el 43% de todos los varones y el 29% de todas las mujeres viven sólo con la pareja. Los porcentajes descienden entre las personas más ancianas, pero los varones octogenarios o más ancianos viven a solas con la pareja en el 34% de los casos y las mujeres en el 9% 6.

Las Naciones Unidas en 2050 España será el país más viejo del mundo con una media de edad de 55 años, seguida de cerca por otros países europeos, como Italia, Eslovenia y Austria, con 54 años de media 6.

Se estima que en ese año tanto en España como en Italia habrá cuatro personas mayores de 60 años por cada niño/a. Asimismo, habrá 10 países en los que más del 10% de la población tendrá más de 80 años.

Las personas tienden a envejecer viviendo en la comunidad. Los porcentajes de institucionalización en España son muy bajos, pero en general no suelen ser superiores al 5%. Como puede observarse en las personas mayores que permanecen en la comunidad viven en su propio hogar de forma mayoritaria. Las mujeres viven más que los varones en casas de otros que en la propia. Otro rasgo es que se vive más en compañía que a solas, y son las mujeres las que viven más a solas que los varones. Además, varones y mujeres aumentan algo sus porcentajes de vida a solas cuando tienen 80 y más años. Cuando las personas viven acompañadas es sobre todo de pareja e hijos, aunque el 43% de todos los varones y el 29% de todas las mujeres viven sólo con la pareja. Los porcentajes descienden obviamente entre las personas más ancianas, pero los varones octogenarios o más ancianos viven a solas con la pareja en el 34% de los casos y las mujeres en el 9% 7,8.

 

Condiciones de las viviendas: 10,11

El hogar y especialmente las condiciones de las viviendas son una cuestión importante por la forma en la que puede afectar a los mayores. Hay que tener en cuenta que algunas personas en un momento de su vida deben incluso tomar la decisión de dejar su casa de toda la vida, por problemas de diferente índole: físicos, psicológicos, familiares e incluso económicos. En general, el problema de la vivienda, cómo y dónde vivir cuando seamos mayores, es un inconveniente que no abordamos con frecuencia. De cara al futuro, es importante pensar en una vivienda con unas condiciones que permitan una vida más cómoda y una mayor movilidad.

Es bien conocido el aumento en la longevidad de las personas, por lo que en los últimos años la sociedad se está preocupando cada vez en mayor medida de la calidad de vida. Es aquí donde entra de lleno el tema de cómo se vive y dónde se vive, buscando principalmente viviendas adaptadas para los mayores que padezcan problemas físicos o que puedan padecerlos en un futuro.

En nuestro entorno cambiar de casa no es muy frecuente, al contrario que en los países del norte de Europa, donde hay una mayor movilidad geográfica, principalmente por motivos laborales. Además, en España se concede una enorme importancia social a la vivienda en propiedad, ya que confiere cierto estatus y mayor autoestima. Esto explicaría las reticencias de los mayores a cambiar de vivienda. La gran mayoría de ellos, un 80% según el Instituto Nacional de Estadística, tiene su vivienda en propiedad y libre de cargas económicas. El pequeño porcentaje de mayores que se encuentran en régimen de alquiler de la vivienda, sobre un 15%, suele tener un régimen de “vivienda antigua”, pagando una cantidad baja si se comparan con el resto de los alquileres de otros grupos de edad.

Precisamente una característica general de las viviendas de los mayores es su antigüedad, lo que conlleva ciertas carencias de gran importancia, como puede ser la falta de ascensor (hasta en un 35% de las viviendas), lo que repercute en la movilidad de las personas y por tanto agrava la dependencia. Otras carencias, aunque se dan en menor medida, son la falta de calefacción, de teléfono y de agua caliente. Como dato positivo hay que destacar que las viviendas de nuestros mayores tienen una mayor superficie comparándolas con las de otros grupos de edad.

De este modo, las iniciativas sociales para mejorar las condiciones de vida de los mayores en referencia a las viviendas son numerosas. Estas van desde programas de asistencia a domicilio con voluntarios que acuden unas horas a la semana para ayudar y acompañar a los mayores hasta subvenciones para la rehabilitación de las casas, pasando por programas municipales de viviendas compartidas entre jóvenes y mayores.

Algunos ejemplos de programas e iniciativas son 12:

  • La vivienda compartida entre varios mayores (viviendas de mayores) o por ejemplo, entre un mayor que vive solo y un estudiante universitario.

Es una experiencia enriquecedora, además se hacen compañía y comparten los gastos. En el caso de las viviendas para mayores, se trata de casas supervisadas en las que vive un grupo pequeño de mayores que disponen de un cierto nivel de autonomía para su vida diaria pero que tienen dificultades para vivir solos.

  • Programas de asistencia domiciliaria prestada por voluntarios o cuidadores profesionales. Cubren las necesidades básicas diarias, aportando tanto apoyo a la persona en el terreno psicológico y social como en el doméstico, realizando tareas del hogar. Se trata de un servicio muy demandado puesto que los mayores prefieren envejecer en su casa, aunque no puedan valerse por sí mismos. Este tipo de programas se centra principalmente en mayores con problemas de autonomía personal o con alguna discapacidad o minusvalía y también en aquellos con problemas sociales.
  • Teleasistencia: La ayuda a domicilio se ha visto complementada desde finales de los años ochenta con la Teleasistencia. Este servicio se presta a través de un sistema de alarma que conecta mediante línea telefónica con una centralita que funciona las 24 horas y que tan solo con pulsar la alarma permite la atención en cualquier momento del día de los mayores con dificultades de movilidad o que vivan solos, ante situaciones de emergencia, de soledad, de crisis de angustia, etc. Además, facilita la atención de las emergencias en el domicilio, movilizando los recursos asistenciales necesarios.

Un nuevo complemento en los últimos tiempos está siendo la telemedicina, mediante la cual y a través de medios telemáticos apoyados también en la línea telefónica, se puede controlar a un mayor convaleciente en su domicilio, sin necesidad de que realice desplazamientos frecuentes.

  • Centros de día, lugares a los que se puede acudir durante el día regresando al domicilio para dormir. Es un servicio que suele prestarse en residencias o en centros de mayores ofreciendo ayuda y atención sobre todo a personas con dependencia para las actividades de su vida diaria y problemas médicos y/o psicosociales, que durante el día no puedan disponer de la ayuda necesaria para su atención.
  • Centros de mayores: en estos establecimientos se fomenta y facilita la convivencia entre los mayores, principalmente con actividades socioculturales y en los que también se ofrecen servicios de información y de atención Sociosanitaria.
  • Residencias: las residencias ofrecen diferentes servicios, como médico, enfermería, auxiliar, rehabilitación y fisioterapia, terapia ocupacional, servicios sociales, servicios de soporte como aseo personal, alimentación, acompañamiento, vigilancia y transporte, entre otros, además de programar diariamente actividades recreativas. Se trata de un sistema de alojamiento y convivencia alternativo sobre todo para aquellas personas que tienen algún tipo de dificultad o limitación física o psíquica y no pueden permanecer en su domicilio habitual, que no pueden valerse por sí mismas y que necesitan ayuda de otras personas. También hay mayores que encontrándose bien prefieren vivir en estos centros.

Consecuencias sociales y económicas del envejecimiento de la población:

Las cuantías de pensiones en el sistema español de pensiones se aplican en función de las distintas clases de pensión, edad del pensionista y su situación familiar según tenga o no cónyuge a cargo 13.

La protección social en España se ha afianzado firmemente durante cien años sobre conceptos como la cohesión, la distribución de la renta o el progreso económico, pero ha sido la estabilidad política de la democracia la que ha cristalizado en un modelo público de asistencia y prestaciones de carácter universal que nos ha permitido consolidar un Estado de Bienestar al de los países de nuestro entorno 13.

El sistema de Seguridad Social constituye un pilar central de la sociedad española a través del cual se ha consolidado y desarrollado un eficaz sistema de bienestar para los ciudadanos. A lo largo de los años, ha ido ampliando su cobertura a más beneficiarios y ha ido, también mejorando su intensidad protectora, garantizando la asistencia y prestaciones suficientes ante estados de necesidad 13.

Para todas las personas de jubilación e invalidez que tiene cónyuge a cargo, el incremento de la pensión mínima ha sido del 53,02 por ciento en el periodo 2004-2011, y para las pensiones que no tiene cónyuge a cargo el aumento ha sido del 46,06 por ciento 13.

Actualmente, la clase social juega un papel importante en la adquisición de recursos sanitarios, porque las mujeres mayores anteriormente se dedicaban a las tareas del hogar y no cotizaban, es por eso por lo que cuando desaparece la figura del cónyuge, la pensión de viudedad es insuficiente en la mayoría de los casos 1,2. La falta de recursos en la vejez disminuye la vida social y compromete la independencia funcional y socioeconómica. La paciente precisa de apoyo para poder seguir siendo autónoma en la búsqueda de soluciones ante la situación actual, de este modo, la falta de recursos familiares, económicos y de formación cultural, no le permite buscar otra forma de vivir y le provoca dependencia 14.

A lo largo de la historia, las mujeres enviudan y son autónomas en su día a día, a diferencia de los hombres. Esto es debido a que es la mujer quien siempre se ha dedicado a las labores domésticas y la que ha asumido la atención de personas mayores. A pesar de ello, con su incorporación al mundo laboral, se está produciendo una creciente institucionalización de los ancianos, que les causa dificultades para adaptarse en este contexto, ya que la mayoría de ellos rechaza este proceso(2,14). Según el Instituto Nacional de Estadística(1) ,más de 270.000 personas viven en residencias, de las cuales un 68,6% son mujeres. Respecto a las prestaciones o ayudas otorgadas por los servicios sociales el número de mujeres perceptoras es superior al de hombres 9.

Según la OMS 15, la población del mundo envejece rápidamente y ello es motivo de celebración. Por una parte, este fenómeno evidencia que hemos logrado adelantos contra las enfermedades de la infancia y la mortalidad materna y hemos ayudado a las mujeres a asumir el control de su propia fecundidad.

Sin embargo, el envejecimiento plantea a la vez problemas y oportunidades. Sin duda impondrá una gran carga sobre los sistemas de pensiones y seguridad social, aumentará la demanda de atención de problemas agudos y de atención primaria de salud, requerirá un personal sanitario más numeroso y mejor capacitado y aumentará la necesidad de asistencia a largo plazo, en particular para hacer frente a la demencia 16.

Se calcula que en el año 2050 el 80% de las personas de edad vivirá en países que hoy se consideran de ingresos bajos o medianos, y algunos como China y el Brasil tendrán una proporción de ancianos mayor que la de los Estados Unidos 15.

Se está demostrando que las pensiones son un factor de primera importancia en relación con el hecho de que muchas familias pueden llevar una vida relativamente digna gracias a las pensiones de los padres y abuelos. Se trata de un hecho importante, que no se había dado nunca en España y que pone de manifiesto que las pensiones son un baluarte contra la crisis económica y el paro que afecta a muchas familias españolas. La existencia de las pensiones está imposibilitando la caída en la exclusión social 16.

Las pensiones son, pues, un factor importante de cohesión familiar, en un sentido intergeneracional. Las familias se mantienen en una situación de unión en torno a las pensiones de los padres y de los hijos 16.

Esta situación, sin embargo, implica una disminución no sólo de la calidad y del nivel de vida de las personas mayores, sino también, y esto es importante, una pérdida de su independencia y de su autonomía de vida personal, social, de ocio, etc. 16.

Los resultados obtenidos muestran que una buena parte de las personas mayores constituyen un elemento clave en la sostenibilidad de muchas familias entregando ayuda económica, ayuda material u ofreciendo alojamiento a los hijos. Otro dato relevante es que una de cada cuatro personas del grupo de pobreza ha tenido que acoger en su casa a sus hijos-y los nietos, si los hay-que se encuentran todavía en una situación peor: sin trabajo, sin prestaciones o sin posibilidad de pagar una vivienda o un alquiler. Por el contrario, un 31% de las personas de este mismo grupo ha perdido algún tipo de apoyo (mayoritariamente de los hijos, aunque también ayuda de los servicios sociales) 16.

 

CONCLUSIONES

Es importante entender el envejecimiento y las condiciones demográficas tras el paso de los años. Existe una grave preocupación actual con respecto a las listas de espera o la negación en la obtención de ayudas de dependencia.

Aún así en la actualidad hay más participación social y política indicadas para mejorar las condiciones de vida.

Este artículo nos ha llevado a concienciarnos de los privilegios que cuentan nuestro país en cuestiones sociales para el desarrollo de actividades dirigidas por el Gobierno (INSERSO y empresas privadas).

Se deberían desarrollar trabajos de investigación epidemiológica y etiológicos más apoyados en entrevistas personales a los ancianos para conocer su punto de vista y así poder mejorar su calidad de vida.

 

BIBLIOGRAFÍA

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