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Caso clínico: hiperplasia benigna de próstata. Resección transuretral de próstata. Plan de cuidados.

29 noviembre 2021

AUTORES

  1. Belén Pes Rey, Enfermera Hospital de Jaca, Huesca.
  2. Ángeles Reyes López, Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Pilar Martínez Sampedro, Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Nora Miranda Cebrián, Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Aránzazu Salas García, Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Gema Gasca Tizne, Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Se presenta un caso clínico de un paciente con hiperplasia benigna de próstata, que es intervenido de resección transuretral de próstata. Se realiza un Plan de Cuidados de Enfermería.

 

PALABRAS CLAVE

Hiperplasia prostática, resección transuretral de próstata.

 

ABSTRACT

We present a clinical case of a patient with benign prostatic hyperplasia, who underwent a transurethral resection of the prostate. A Nursing Care Plan is carried out.

 

KEY WORDS

Prostatic hyperplasia, transurethral resection of prostate.

 

INTRODUCCIÓN1,2
La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es un crecimiento anormal de la próstata que comúnmente afecta al hombre, mayor de 50 años. Aunque el desorden es casi universal entre los hombres de edad avanzada, la patogénesis de este proceso tiene una etiología multifactorial, donde la edad y las hormonas desempeñan un papel fundamental en el crecimiento anómalo de los diferentes componentes celulares normales que componen la glándula prostática.

En cuanto a porcentajes, el 100% de los hombres de edad avanzada padecen esta HBP, pero sólo un 50% de ellos sufren el aumento de tamaño de la próstata. De este 50%, la mitad presentan problemas clínicos identificables.

La principal causa de que la próstata produce problemas en los varones mayores de 50 años está causada por la obstrucción que produce la próstata aumentada de tamaño a la salida de la orina de la vejiga. En una fase temprana del proceso el paciente por lo general presenta muy pocos síntomas dado que la vejiga aún es capaz de compensar el aumento de la resistencia al flujo urinario.

Sin embargo, a medida que avanza la obstrucción se instala una sintomatología conocida genéricamente con el nombre de “prostatismo”. Estos síntomas son los que en muchas ocasiones hacen que el paciente acuda a la consulta: dificultad y retraso en el inicio de la micción, disminución del calibre y fuerza del chorro miccional, micción intermitente o prolongada, goteo postmiccional, sensación de vaciamiento incompleto, retención urinaria, incontinencia por rebosamiento. La mayoría de estos efectos se deben a que la uretra se estrecha, por lo que hay que hacer más fuerza para orinar.

La obstrucción se asocia con una disminución de la distensibilidad vesical. Todos estos cambios se combinan para provocar la aparición de los síntomas irritativos que a menudo preocupan más a los pacientes: la disminución de la capacidad funcional de la vejiga y la aparición resultante de polaquiuria, urgencia, nicturia e incontinencia con urgencia. Los síntomas irritativos suelen ser el reflejo de contracciones involuntarias de la vejiga.

El tamaño de la próstata no determina la severidad de la obstrucción de la vejiga o la HBP clínica, y la reducción del tamaño de la próstata no implica necesariamente la mejoría sintomática de los hombres con HBP. Está comprobado que todo aquello que reduzca el tamaño de la próstata y alivia de la sintomatología del paciente.

Todo paciente mayor de 50 años, que acude a urgencias con un sangrado por la orina deberá ser estudiado para descartar que no es una hiperplasia benigna de próstata. También hay otras causas importantes de hematuria como son el cáncer de próstata, las litiasis, los tumores de vejiga.

Una evaluación mínima es recomendable en todo varón mayor de 50 años con o sin sintomatología de prostatismo. Las pruebas básicas incluyen un análisis de sangre que incluya el antígeno prostático específico y/o una ecografía del aparato urinario y/o un tacto rectal.

Aparte de una historia clínica que recoja sus antecedentes familiares y las enfermedades más significativas que haya padecido se le harán unas preguntas relacionadas con tener aumentada la próstata. No se ha de olvidar que el crecimiento de la próstata produce un estrechamiento de la uretra y por tanto una dificultad al vaciamiento de la orina de la vejiga. Esto va a causar una serie de síntomas tanto obstructivos como irritativos.

  • Analítica de sangre: nos indicará sus niveles de PSA (antígeno prostático específico) y su estado general. También nos indica de una forma indirecta problemas relacionados con la función de sus riñones en relación con la dificultad de orinar por la vejiga por un crecimiento prostático.
  • Ecografía: prueba radiológica que a través de los ultrasonidos permite ver la anatomía de los riñones, vejiga y próstata. También nos indica el tamaño de estos órganos y las anormalidades que pudieran presentar. La ecografía abdominal se realiza a través del abdomen por lo que es totalmente indolora. Permite ver los riñones, vejiga y próstata. La ecografía transrectal se realiza a través de la introducción en el recto de un aparato y permite únicamente ver la próstata aunque con más detalle que la abdominal. También la transrectal permite realizar biopsias de la próstata si fuera necesario.
  • Flujometría: prueba que consiste en hacer orinar al paciente en un recipiente que está conectado a un aparato que mide la cantidad de orina que expulsa durante un tiempo. Esta prueba indica la velocidad y fuerza con que sale la orina.
  • Urografía: una prueba radiológica que consiste en la introducción de un contraste en una vena del brazo que a través de la circulación sanguínea llega a los riñones y se elimina por ellos. De esta forma se dibujan los riñones, la vejiga y la silueta prostática. En algunas ocasiones se solicita en el paciente prostático cuando dice que ha orinado sangre o cuando existen dudas sobre otras enfermedades urológicas. Esta prueba permite detectar el agrandamiento prostático y si tiene repercusión sobre la vejiga y en algunas ocasiones la repercusión que tiene sobre los riñones.
  • Biopsia de próstata: se realiza a través de un ecógrafo transrectal donde se introduce una aguja de biopsia para tomar muestras de tejido prostático. Dado que la próstata tiene dos lóbulos se toman muestras de ambos lóbulos.
  • Cistoscopia: prueba que consiste en la introducción de un aparato (cistoscopio) por la uretra para llegar a la vejiga y poder ver directamente cómo está la vejiga. Se visualiza la uretra y la zona de la próstata que está en contacto con ella. También se puede apreciar si la próstata ha aumentado mucho de tamaño la próstata. Esta prueba es mínimamente molesta pero fundamental cuando existen sospechas de otras enfermedades de la vejiga.

Hay varios tratamientos que dependen fundamentalmente de la sintomatología que padece el paciente, la edad, el tiempo de evolución, las enfermedades concomitantes, etc… En principio hay dos opciones básicas de tratamiento: el tratamiento medicamentoso y la cirugía.

El tratamiento quirúrgico de la HBP queda en segunda opción cuando el tratamiento con medicamentos no ha aliviado suficientemente los síntomas o cuando la sintomatología del paciente le impide realizar una vida casi normal.

Se pueden distinguir dos modalidades básicas de tratamiento quirúrgico de la próstata. Una es la Resección Transuretral de la Próstata (RTU Próstata) y otra es la cirugía abierta de la próstata o adenomectomía de la próstata.

La mayor diferencia está en que la resección transuretral de la próstata se realiza a través de la uretra mientras que la prostatectomía abierta se realiza mediante la apertura de la parte baja del abdomen para llegar a la próstata.

La cirugía es con gran diferencia el mejor tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Su misión principal es eliminar el aumento de tejido que se ha producido con los años y por tanto eliminar esa obstrucción a la salida de la orina de la vejiga.

Fundamentalmente el criterio de elección depende del tamaño de la próstata. En próstatas grandes es mejor la cirugía abierta porque permite mejor la extirpación de la misma. Otros factores decisivos son el estado general del paciente: en pacientes con problemas de corazón es mejor la resección transuretral, la edad del paciente, etc.

Ambas técnicas tradicionales conllevan un riesgo significativo de complicaciones y requieren una hospitalización de entre 3 y 10 días.

Cuando un paciente se somete a una intervención quirúrgica de HBP, tanto por cirugía abierta como por endoscopia, se elimina únicamente el tejido que ha crecido, no la próstata. Se han de hacer revisiones prostáticas y vigilar posibles sintomatologías prostáticas.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 81 años.

Antecedentes personales: HTA, VHB.

Antecedentes familiares: no constan.

Alergia al Zinnat.

Medicación Habitual: Enalapril 20/ 125 mg. (1-0-0).

Motivo de ingreso:

Paciente que presenta clínica miccional obstructiva, que después de haber sido sometido a tratamiento médico no presenta mejoría, por lo que se decide realizarle cirugía desobstructiva de próstata. Se realiza RTU de próstata.

A su llegada a planta de urología, está consciente y orientado. TA 120/62, FC 69x’, SatO2 basal 98% y Tª 36ºC. Portador de sonda vesical con 3 luces y suero lavador, pero con orina oscura. Por lo que se realiza lavado de sonda manual pero no presenta coágulos.

Durante las horas posteriores, se va disminuyendo la velocidad del suero lavador, saliendo la orina clara.

Durante el ingreso en la planta de hospitalización 3-6.

 

VALORACIÓN POR NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON

  1. Respiración: no está alterada.
  2. Alimentación: no está alterada.
  3. Eliminación: portador de SV con sueros lavadores.
  4. Movilidad / Postura: reposo relativo las primeras horas. Hay que tener en cuenta el dolor a la movilización.
  5. Dormir / Descansar: no está alterada.
  6. Vestirse / Desvestirse: no alterada.
  7. Temperatura corporal: no está alterada.
  8. Higiene / Integridad piel y mucosas: durante los primeros días podría necesitar ayuda para la realización de la higiene.
  9. Seguridad: consciente y orientado. No está alterada.
  10. Comunicación / Relaciones sociales: no está alterada.
  11. Valores / Creencias: no está alterada.
  12. Autorrealización: no está alterada.
  13. Entretenimiento: no está alterada.
  14. Aprendizaje: no poseía conocimientos suficientes sobre el proceso postoperatorio y sus cuidados.

 

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA SEGÚN NANDA, NIC Y NOC

 

00132 Dolor agudo r/c intervención quirúrgica m/p expresión facial de dolor.

NOC 1605 Control del dolor.

NIC 2210 Administración de analgésicos.

  • Administrar analgesia según pauta médica.
  • Control de la sonda vesical para evitar tirones involuntarios.
  • Valorar con escala EVA el dolor postquirúrgico.

00085 Deterioro de la movilidad física r/c malestar o dolor m/p enlentecimiento del movimiento.

NOC 0208 Nivel de movilidad.

NIC 1800 Ayuda al autocuidado.

  • Determinar las necesidades de ayuda del individuo.
  • Proporcionar ayuda hasta que el paciente sea capaz de asumir los autocuidados

NIC 0221 Terapia de ejercicios: Ambulación.

  • Animar al paciente a sentarse en un lado de la cama o silla, según tolerancia.
  • Fomentar una deambulación independiente dentro de los límites de seguridad.
  • Ayudar al paciente en la deambulación y traslados iniciales, si es necesario.

 

00108 Déficit de autocuidado: higiene r/c debilidad y cansancio m/p incapacidad para lavar total o parcialmente el cuerpo.

NOC 0305 Autocuidado: baño.

NIC 1801 Ayuda a los autocuidados de baño e higiene.

  • Proporcionar ayuda hasta que el paciente sea capaz de asumirlas por él mismo.

00146 Ansiedad r/c cambio en el estado de salud m/p preocupación creciente.

NOC 1402 Control de la ansiedad.

NIC 5820 Disminución de la ansiedad.

  • Proporcionar información objetiva respecto del diagnóstico, tratamiento y pronóstico.
  • Escuchar con atención.
  • Tratar de comprender la perspectiva del paciente.

00161 Disposición para mejorar los conocimientos m/p el interés en el aprendizaje.

NOC 1803 Conocimiento del proceso de la enfermedad.

NIC 5240 Asesoramiento.

  • Establecer una relación terapéutica basada en la confianza y el respeto.
  • Favorecer la expresión de sentimientos.
  • Proporcionar información objetiva según sea necesaria y si procede.

 

CONCLUSIONES

El plan de cuidados de enfermería permite brindar unos correctos cuidados postoperatorios al paciente con RTU de próstata disminuyendo el dolor y la ansiedad por este proceso.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lozano JA. Diagnóstico y tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. OFFARM. 2003; 22(5): 90-98.
  2. Abascal JM, Cecchini L, Salvador C, Martos R, Celma , Morote J. Resección transuretral de próstata bipolar vs monopolar: análisis preoperatorio de los resultados. Actas Urol Esp. 2006; 30(7): 661-666.
  3. Luis Rodrigo MT, Fernandez Ferrin C, Navarro Gomez MV. De la teoría a la práctica. El pensamiento de Virginia Henderson en el siglo XXI. 3ª de. Barcelona: Elsevier Masson; 2005.
  4. Luis Rodrigo M.T. Los diagnósticos enfermeros. 9 Ed. Madrid: Elsevier-Masson; 2013.
  5. Bulechek G.M. Clasificación de Intervenciones de Enfermería. 7ºEd. Barcelona: Elsevier; 2018.
  6. Moorhead S, Johnson M, Maas M.L., Swanson E. Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC). 6ºEd. Madrid: Elsevier; 2018.