Type to search

Caso clínico de paciente con diverticulitis.

Categoría: ,
26 marzo 2021

AUTORES

  1. Natalia del Barrio Aranda. Enfermera de Procesos Médicos Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  2. Tania Miñes Fernández. Enfermera de Urgencias en el Hospital Universitario Miguel Servet.
  3. Vanesa Palomares García. Enfermera Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Anna Atarés Pérez. Enfermera en Vigilancia de la Salud. Servicio de Prevención MAS.
  5. Marina Mairal Buera. Enfermera Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet.
  6. Miriam Piqueras García. Enfermera Localizada Servicios Especiales Hospital Universitario Miguel Servet.

 

RESUMEN

La enfermedad diverticular del colon es una entidad crónica con una variada sintomatología abdominal. Debido a su estrecha relación con ciertos factores, como son el aumento de la esperanza de vida y la obesidad, existe un incremento de la misma en los países occidentales. Así mismo, se recomienda a los pacientes una dieta rica en fibra para evitar complicaciones.

 

En lo correspondiente al diagnóstico y el tratamiento a recibir, hay que saber diferenciar entre las distintas posibilidades y métodos diagnósticos; que incluyen desde el interrogatorio, el examen semiológico, o el examen de sangre. Inclusive en algunas se usan métodos complementarios de imágenes, para ajustar el tratamiento médico, como la práctica de la cirugía.

 

PALABRAS CLAVE

Diverticulitis aguda, enfermería, NANDA, NIC, NOC.

 

ABSTRACT

Diverticular disease of the colon is a chronic entity with varied abdominal symptoms. Due to its close relationship with certain factors such as the increase in life expectancy, obesity has caused an increase in Western countries. Maintaining a diet rich in fiber can help avoid complications.

 

Regarding the diagnosis and treatment to be received, it is necessary to know how to differentiate between its possibilities and there are different diagnostic methods that include from the interrogation, the semiological examination, and the blood test to complementary imaging methods such as those described above, and thus adjust your medical treatment as the possibility of surgery.

 

KEY WORDS

Acute diverticulitis, nursing, NANDA, NIC, NOC.

 

INTRODUCCIÓN

Los divertículos son pequeños sacos o bolsas que aparecen en el revestimiento mucoso del tracto gastrointestinal, fundamentalmente en el colon sigmoideo.

 

La enfermedad diverticular incluye 2 procesos patológicos diferentes con características significativamente distintas. La diverticulosis es una enfermedad crónica, que se inicia frecuentemente en las etapas medias de la vida, es asintomática y no necesita tratamiento.1

 

La diverticulitis aguda se define como la inflamación activa del divertículo del colon y puede involucrar una perforación o una micro perforación. Este hecho puede ser aislado o recurrente, sin complicaciones o complicado, según la variedad de supuestos.2

 

Etiología. Algunos factores son alteraciones en la resistencia de la pared colónica, la motilidad colónica y problemas dietéticos, como la falta de fibra. Otros factores de riesgo de diverticulitis son: el tabaquismo, la aspirina, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos, los corticoesteroides, los opiáceos, el aumento de la edad, la obesidad, y el estilo de vida sedentario.

 

Cuadro clínico. La diverticulitis aguda puede presentarse como leve dolor intermitente o como un dolor abdominal grave, y crónico, generalmente en el cuadrante inferior izquierdo. Los síntomas sistémicos más comunes son la fiebre (menor a 39º C) y un cambio en los hábitos intestinales. Otros síntomas que pueden aparecer son las náuseas, los vómitos, y los síntomas urinarios.

 

En el examen físico, al encontrar que la sensibilidad es predominantemente en el cuadrante inferior izquierdo, una masa palpable y distensión abdominal aumenta la probabilidad de diverticulitis aguda. La sensibilidad al rebote, rigidez y ausencia de peristalsis pueden sugerir peritonitis. En los exámenes de laboratorio es frecuente obtener marcadores inflamatorios elevados y leucocitosis

 

Complicaciones

 

Alrededor del 25 % de las personas con diverticulitis aguda desarrollan complicaciones, que pueden incluir:

  • Un absceso, que se produce cuando se acumula pus en las bolsas.
  • Una obstrucción en el intestino causada por tejido cicatricial.
  • Un conducto anómalo (fístula) entre las secciones de los intestinos, o entre los intestinos y otros órganos.
  • Sangrado.
  • Peritonitis, que puede producirse si una bolsa infectada o inflamada se rompe y derrama contenidos intestinales en la cavidad abdominal. La peritonitis es una emergencia médica que requiere atención inmediata.4

 

Una vez que sabemos que un paciente padece diverticulosis, el objetivo será evitar la aparición de complicaciones mediante:

  • Dieta rica en fibra y/o aporte de suplementos de fibra.
  • Fármacos como la mesalazina o rifaximina.
  • Probióticos: de dudosa eficacia.

 

Diagnóstico: El diagnóstico se realiza mediante Eco o TAC abdominal. Se acompaña siempre de analítica de sangre para ver parámetros de infección.

 

Tratamiento: El tratamiento conservador puede ser dar antibióticos como no dar antibióticos según los últimos estudios y en otros casos puede ser necesario cirugía.

 

DESARROLLO DEL CASO CLÍNICO

 

Mujer de 81 años que acude a urgencias por dolor abdominal, cólicos y espasmos abdominales difusos, cólico intestinal, aerofagia, distensión abdominal, refiere que desde hace 15 días presenta dolor en fosa iliaca izquierda que se irradia hasta genitales, dolor tipo cólico. Se acompaña de náuseas y sudoración fría. Sintomatología urinaria. No realiza deposiciones desde hace 2 días. No hay fiebre.

 

Antecedentes personales: hta, asma, reflujo gastroesofágico, diverticulosis.

 

IQ: colecistectomía, apendicectomía, hernia umbilical.

 

Mediación: co-diovan 160/12,5 mg, omeprazol, bisoprolol 2.5, rilast turbuhaler, spiraxin.

 

No alergias medicamentosas.

 

Signos vitales y exploración:

  • TA 110/64.
  • FC 71 lpm.
  • Tª 36,2 ºC.
  • SatO2 98%.
  • FR: 22 rpm.
  • Consciente y orientada.
  • Normocoloración de piel y mucosas.
  • Normoventilación.
  • Auscultación cardíaca normal.
  • Abdomen blando doloroso a la palpación profunda en fosa iliaca izquierda e hipogastrio. Signo de Blumberg positivo, peristaltismo escaso.
  • Pruebas complementarias: se realiza analítica, tac en el q se observa abundante diverticulosis en colon descendente y sigma y a nivel de sigma trazos inflamatorios lineales en grasa mesentérica, sugiriendo diverticulitis aguda.

 

VALORACIÓN POR NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON

  1. Respiración: Sin alteraciones.
  2. Alimentación / Hidratación: Buena hidratación, normopeso.
  3. Eliminación: estreñimiento habitual, que a veces requiere de laxantes, aunque con la dieta consigue un buen control.
  4. Movilidad / Postura: requiere de un bastón para andar, pero sin él también se puede manejar.
  5. Dormir / Descansar: Sin alteraciones.
  6. Vestirse / Desvestirse: Sin alteraciones.
  7. Temperatura corporal: Sin alteraciones.
  8. Higiene / Integridad piel y mucosas: Piel y mucosas con buen aspecto. Independiente para su higiene personal.
  9. Evitar peligros: Refiere dolor abdominal Se seguirá valorando su escala de dolor y posibles complicaciones, tanto por la enfermedad como por su edad y limitación.
  10. Comunicación / Relaciones sociales: sin alteraciones.
  11. Valores / Creencias: Sin alteraciones.
  12. Autorrealización: Sin alteraciones.
  13. Entretenimiento: Realiza pequeños paseos.
  14. Aprendizaje: colaboradora y con actitud participativa ante sus cuidados.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA 7,8,9

00004 Riesgo de infección r/c proceso de la enfermedad.

  • Objetivos NOC
    • 1902 Control del riesgo.
  • Intervenciones NIC
    • 6540 Control de infecciones.
      • Limpiar el ambiente adecuadamente después de cada uso por parte de los pacientes.
      • Cambiar el equipo de cuidados del paciente según el protocolo del centro.
      • Aislar a las personas expuestas a enfermedades transmisibles.
      • Enseñar el lavado de manos mejorado al personal de cuidados.
      • Instruir al paciente acerca de las técnicas correctas de lavado de manos.
      • Ordenar a las visitas que se laven l s manos al entrar y salir de la habitación del paciente.
      • Utilizar jabón antimicrobiano para el lavado de manos, si procede.
      • Lavarse las manos antes y después de cada actividad de cuidados de paciente.
      • Poner en práctica precauciones universales.
      • Usar guantes estériles, si procede.
      • Fregar la piel del paciente con un agente antibacteriano, si procede.
      • Afeitar y preparar la zona, como se indica en la preparación para procedimientos invasivos y/o cirugía.
      • Mantener un ambiente aséptico óptimo durante la inserción de líneas centrales a pie de cama.
      • Cambiar los sitios de línea IV periférica y de línea central y los vendajes de acuerdo con los consejos actuales de los Centros de Control de Enfermedades.
      • Garantizar una manipulación aséptica de todas las líneas IV.
    • 6550 Protección contra las infecciones.
      • Observar los signos y síntomas de infección sistémica y localizada.
      • Observar el grado de vulnerabilidad del paciente a las infecciones.
      • Vigilar el recuento de granulocitos absoluto, el recuento de glóbulos blancos y los resultados diferenciados.
      • Seguir las precauciones propias de una neutropenia, si es el caso.
      • Limitar el número de visitas, si procede.
      • Analizar todas las visitas por si se padecen enfermedades transmisibles.
      • Mantener las normas de asepsia para el paciente de riesgo.
      • Realizar técnicas de aislamiento, si es preciso.
      • Observar si hay cambios en el nivel de vitalidad / malestar.
      • Fomentar un aumento de la movilidad y los ejercicios, si procede.
      • Fomentar la respiración y tos profunda, si está indicado.
      • Garantizar la seguridad del agua mediante hipercloración e hipercalentamiento.

 

00011 Estreñimiento R/C baja motilidad del tracto intestinal m/p la verbalización de la paciente.

  • Objetivos NOC
    • 208 Nivel de movilidad.
    • 501 Eliminación intestinal.
  • Intervenciones (NIC):
    • 430 Manejo intestinal.
      • Tomar nota de la fecha del último movimiento intestinal.
      • Controlar los movimientos intestinales, incluyendo la frecuencia, consistencia, forma, volumen y color, si procede.
      • Observar si hay sonidos intestinales.
      • Informar acerca de cualquier aumento de frecuencia y / o sonidos intestinales agudos.
      • Informar si hay disminución de sonidos intestinales.
      • Obtener un estimulante para las heces, si procede.
      • Observar si hay signos y síntomas de diarrea, estreñimiento o impactación.
      • Evaluar la incontinencia fecal, si es el caso.
      • Tomar nota de problemas intestinales, rutina intestinal y uso de laxantes con anterioridad.
      • Enseñar al paciente las comidas específicas que ayudan a conseguir un adecuado ritmo intestinal.
      • Instruir al paciente / miembros de la familia, a registrar el color, volumen, frecuencia y consistencia de las heces.
      • Administrar supositorios de glicerina, si es necesario.
      • Poner en marcha un programa de entrenamiento intestinal, si resulta oportuno.
      • Disminuir la ingesta de alimentos que formen gases, si procede.
      • Instruir al paciente sobre los alimentos de alto contenido en fibras.
      • Administrar líquidos calientes después de las comidas, si está indicado.
      • Evaluar el perfil de la medicación para determinar efectos secundarios gastrointestinales.
      • No realizar la exploración rectal / vaginal, si las condiciones médicas lo indican.
    • 450 Manejo del estreñimiento / impactación.
      • Vigilar la aparición de signos y síntomas de estreñimiento.
      • Vigilar la aparición de signos y síntomas de impactación.
      • Comprobar movimientos intestinales, incluyendo frecuencia, consistencia, forma, volumen y color, si procede.
      • Vigilar la existencia de sonidos intestinales.
      • Consultar con el médico acerca de aumento / disminución de la frecuencia de sonidos intestinales.
      • Observar si hay signos y síntomas de ruptura intestinal y / o peritonitis.
      • Explicar la etiología del problema y las razones para intervenir, al paciente.
      • Identificar los factores (medicamentos, reposo en cama y dieta) que pueden ser causa del estreñimiento o que contribuyan al mismo.
      • Establecer una pauta de aseo, si procede.
      • Fomentar el aumento de la ingesta de líquidos, a menos que esté contraindicado.
      • Evaluar la medicación para ver si hay efectos gastrointestinales secundarios.
      • Enseñar a la paciente que registre el color, volumen, frecuencia y consistencia de las deposiciones.
      • Enseñar a la paciente a mantener un diario de comidas.
      • Instruir a la paciente acerca de la dieta rica en fibras, si procede.
      • Instruir a la paciente sobre el uso correcto de laxantes.
      • Instruir a la paciente sobre la relación entre dieta, ejercicio e ingesta de líquidos para el estreñimiento / impactación.
      • Evaluar el registro de entrada para el contenido nutricional.
      • Consultar con el médico si persisten los signos y síntomas del estreñimiento o impactación.
      • Administrar laxantes o enemas, si procede.
      • Informar al paciente acerca del procedimiento de extracción manual de heces, si fuera necesario.
      • Extraer la impactación fecal manualmente, si fuera necesario.
      • Administrar el enema o la irrigación, cuando proceda.
      • Pesar al paciente regularmente.

 

00132 Dolor agudo r/c proceso de la enfermedad m/p la verbalización de la paciente.

  • Objetivos (NOC):
    • 1605 Control del dolor.
    • 2102 Nivel del dolor.
  • Intervenciones (NIC):
    • 1400 Manejo del dolor.
      • Realizar una valoración exhaustiva del dolor que incluya la localización, características, aparición / duración, frecuencia, calidad, intensidad o severidad del dolor y factores desencadenantes.
      • Observar claves no verbales de molestias, especialmente en aquellos que no pueden comunicarse eficazmente.
      • Asegurarse de que el paciente reciba los cuidados analgésicos correspondientes.
      • Utilizar estrategias de comunicación terapéuticas para reconocer la experiencia del dolor y mostrar la aceptación de la respuesta del paciente al dolor.
      • Considerar las influencias culturales sobre la respuesta al dolor.
      • Evaluar las experiencias pasadas con el dolor que incluya la historia
      • Evaluar, con el paciente y el equipo de cuidados, la eficacia de las medidas pasadas de control del dolor que se hayan utilizado.
      • Ayudar al paciente y a la familia a obtener apoyo.
      • Utilizar un método de valoración adecuado que permita el seguimiento de los cambios en el dolor y que ayude a identificar los factores desencadenantes reales y potenciales (hoja de informe y llevar un diario).
      • Determinar la frecuencia necesaria para la realización de una valoración de la comodidad del paciente y poner en práctica un plan de seguimiento.
      • Proporcionar información acerca del dolor, tales como causas del dolor, el tiempo que durará y las incomodidades que se esperan debido a los procedimientos.
      • Controlar los factores ambientales que puedan influir en la respuesta del paciente a las molestias (temperatura de la habitación, iluminación y ruidos).
      • Disminuir o eliminar los factores que precipitan o aumenten la experiencia del
      • Seleccionar y desarrollar aquellas medidas (farmacológica, no farmacológica e interpersonal) que faciliten el alivio del dolor, si procede.
      • Considerar el tipo y la fuente del dolor al seleccionar una estrategia de alivio del mismo.
      • Animar al paciente a vigilar su propio dolor y a intervenir en consecuencia.
      • Proporcionar a la persona un alivio del dolor óptimo mediante analgésicos prescritos.
      • Poner en práctica el uso de la analgesia controlada por el paciente, si se considera oportuno.
      • Asegurar las estrategias de analgesia de penetración y/o no farmacológica antes de los procedimientos dolorosos.
      • Verificar el nivel de molestia con el paciente, anotar los cambios en el registro médico e informar a otros cuidadores que trabajan con el paciente.
      • Evaluar la eficacia de las medidas de alivio del dolor a través de una valoración continua de la experiencia dolorosa.
      • Instaurar y modificar las medidas de control del dolor en función de la respuesta del paciente.
      • Fomentar períodos de descanso / sueño adecuados que faciliten el alivio del dolor.
      • Notificar al médico si las medidas no tienen éxito o si la queja actual constituye un cambio significativo en las experiencias pasadas del dolor del paciente.
      • Informar a otros cuidadores / miembros de la familia sobre las estrategias no farmacológicas utilizadas por el paciente para fomentar actitudes preventivas en el manejo del dolor.
      • Utilizar un enfoque multidisciplinar al manejo del dolor, cuando corresponda.
      • Monitorizar el grado de satisfacción del paciente con el control del dolor a intervalos especificados.
    • 2210 Administración de analgésicos.
      • Determinar la ubicación, características, calidad y gravedad del dolor antes de medicar al paciente.
      • Comprobar historial de alergias y órdenes médicas sobre el medicamento, dosis y frecuencia del analgésico prescrito.
      • Evaluar la capacidad del paciente para participar en la selección del analgésico, vía y dosis, e implicarse, si procede.
      • Elegir el analgésico o combinación de los mismos, cuando se prescriba más de uno.
      • Determinar la selección de analgésicos (narcóticos, no narcóticos, o Antiinflamatorios no esteroideos).
      • determinar el analgésico preferido, vía de administración y dosis para conseguir un efecto analgésico óptimo.
      • Elegir la vía IV, en vez de la IM, para inyecciones frecuentes de medicación contra el dolor, cuando sea posible.
      • Descartar narcóticos y otros medicamentos restringidos de acuerdo con el protocolo de la institución.
      • Controlar signos vitales antes y después de administrar los analgésicos narcóticos, según protocolo de la institución.
      • Mantener un ambiente cómodo y otras actividades que ayuden en la relajación para facilitar la respuesta a la analgesia.
      • Administrar los analgésicos a la hora adecuada para evitar picos y valles de la analgesia, especialmente con el dolor severo.
      • Establecer expectativas positivas respecto de la eficacia de los analgésicos para optimizar la respuesta del paciente.
      • Administrar analgésicos y/o fármacos complementarios cuando sea necesario para potenciar la analgesia.
      • Corregir los conceptos equivocados o mitos del paciente o miembros de la familia sobre los analgésicos, especialmente los opiáceos (adicción y riesgos de sobredosis).
      • Evaluar la eficacia del analgésico a intervalos regulares después de cada administración, pero especialmente después de dosis iniciales, se debe observar también si hay señales y síntomas de efectos adversos (depresión respiratoria, náuseas, vómitos, sequedad de boca y estreñimiento). Registrar la respuesta al analgésico y cualquier efecto adverso.
      • Evaluar y registrar el nivel de sedación de los pacientes que reciben opiáceos.
      • Llevar a cabo aquellas acciones que disminuyan los efectos adversos de los analgésicos (estreñimiento e irritación gástrica).
      • Colaborar con el médico si se indican fármacos, dosis, vía de administración o cambios de intervalo con recomendaciones específicas en función de los principios de la analgesia.
      • Enseñar el uso de analgésicos, estrategias para disminuir los efectos secundarios y expectativas de implicación en las decisiones sobre el alivio del dolor.
    • 2380 Manejo de la medicación.
      • Determinar los fármacos necesarios y administrar de acuerdo con la prescripción médica y/o el protocolo.
      • Comprobar la capacidad del paciente para automedicarse, si procede.
      • Vigilar la eficacia de la modalidad de administración de la medicación.
      • Observar los efectos terapéuticos de la medicación en el paciente.
      • Observar si hay signos y síntomas de toxicidad de loa medicación.
      • Observar si se producen efectos adversos derivados de los fármacos.
      • Vigilar los niveles de suero en sangre (electrolitos, protrombina, medicamentos), si procede.
      • Observar si se producen interaccione no terapéuticas por la medicación.
      • Revisar periódicamente con el paciente y/o familia, los tipos y dosis de medicamentos tomados.
      • Facilitar los cambios de medicación con el médico, si procede.
      • Determinar los factores que pueden impedir al paciente tomar los fármacos tal como se han prescrito.
      • Desarrollar estrategias con el paciente para potenciar el cumplimiento del régimen de medicación prescrito.
      • Consultar con otros profesionales de cuidados para minimizar el número y la frecuencia de administración de los medicamentos para conseguir el efecto terapéutico.
      • Enseñar al paciente y/o la familia el método de administración de los fármacos, si procede.
      • Explicar al paciente y/o la familia la acción y los efectos secundarios esperados de la medicación.
      • Proporcionar al paciente y/o a los miembros de la familia información escrita y visual para potenciar la autoadministración de los medicamentos, según sea necesario.
      • Obtener la orden médica para la automedicación del paciente, si procede.
      • Investigar los posibles recursos económicos para la adquisición de los fármacos prescritos, si procede.
      • Determinar el impacto del uso de la medicación en el estilo de vida del paciente.
      • Proporcionar alternativas para la sincronización y modalidad de autoadministración de medicamentos con el propósito de minimizar los efectos en el estilo de vida del paciente.
      • Ayudar al paciente y a los miembros de la familia a realizar los ajustes necesarios en el estilo de vida asociados a ciertos medicamentos, si procede.
      • Enseñar al paciente cuándo debe conseguir atención médica.
      • Identificar los tipos y las cantidades de fármacos de venta libre utilizados.
    • 6482 Manejo ambiental: confort.
      • Seleccionar un compañero de habitación que tenga preocupaciones ambientales similares.
      • Limitar las visitas.
      • Evitar interrupciones innecesarias y permitir periodos de reposo.
      • Determinar las fuentes de incomodidad, como vendajes mojados o constrictivos, posición de la sonda, ropa de cama arrugada y factores ambientales irritantes.
      • Proporcionar una cama limpia y cómoda.
      • Ajustar la iluminación de forma que se adapte a las actividades de la persona, evitando la luz directa en los ojos.
      • Controlar o evitar ruidos indeseables o excesivos, en lo posible.
      • Facilitar medidas de higiene para mantener la comodidad de la persona.
      • Colocar al paciente de forma que se facilite la comodidad.
      • Vigilar la piel, especialmente en las prominencias corporales, por si hubiera signos de presión o irritación.

 

00134 Náuseas r/c enfermedad m/p la verbalización de la paciente.

  • Objetivos (NOC):
    • 602 Hidratación.
    • 1008 Estado nutricional: ingestión alimentaria y de líquidos.
  • Intervenciones (NIC):
    • 1450 Manejo de las náuseas.
      • Fomentar la observación de la propia experiencia con las náuseas.
      • Observar el aprendizaje de estrategias para controlar las náuseas
      • Observar si hay manifestaciones no verbales de incomodidad.
      • Evaluar el impacto de las náuseas sobre la calidad de vida (p. ej. Apetito, actividad, desempeño laboral, responsabilidad, y sueño).
      • Identificar factores (p. ej. Medicación y procedimientos) que puedan causar o contribuir a las náuseas.
      • Asegurarse que se han administrado antieméticos eficaces para evitar las náuseas siempre que haya sido posible (exceptuando en el caso de náuseas relacionadas con el embarazo).
      • Controlar los factores ambientales que pueden evocar náuseas (p.ej. malos olores, ruido y estimulación visual desagradable).
      • Reducir o eliminar los factores personales que desencadenan o aumentan las náuseas (ansiedad, miedo, fatiga, y ausencia de conocimientos).
      • Identificar estrategias exitosas en el alivio de las náuseas.
      • Demostrar la aceptación de las náuseas y colaborar con el paciente a la hora de elegir la estrategia de control de las náuseas.
      • Fomentar el uso de técnicas no farmacológicas antes de durante y después de la quimioterapia, antes de que se produzcan las náuseas o aumenten, junto con otras medidas de control de las mismas.
      • Fomentar el descanso y el sueño adecuados para facilitar el alivio de las náuseas.
      • Animar a que se ingieran pequeñas cantidades de comida que sean atractivas para la persona con náuseas.
      • Proporcionar información acerca de las náuseas, sus causas y su duración.
      • Verificar los efectos de las náuseas.
      • Identificar factores,(medicación y procedimientos) que puedan causar o contribuir al vómito.
      • Asegurarse que se han administrado antieméticos eficaces para evitar las náuseas siempre que haya sido posible.
    • 2080 Manejo de líquidos / electrolitos.
      • Observar si los niveles de electrolitos en suero son normales, si existe disponibilidad.
      • Obtener muestras para el análisis en el laboratorio de los niveles de líquidos o electrolitos alterados, si procede.
      • Pesar a diario y valorar la evolución.
      • Restringir la libre ingesta de agua en presencia de hiponatremia dilucional con un nivel de Na en suero inferior a 130 mEq por litro.
      • Administrar líquidos, si está indicado.
      • Favorecer la ingesta oral (proporcionar líquidos según preferencias del paciente, colocarlos a su alcance, proporcionar paja para beber y agua fresca), si resulta oportuno.
      • Ajustar un nivel de flujo de perfusión intravenosa adecuado.
      • Controlar los valores de laboratorio relevantes para el equilibrio de líquidos.
      • Vigilar los resultados de laboratorio relevantes en la retención de líquidos.
      • Llevar un registro preciso de la ingesta y eliminación.
      • Observar si hay signos y síntomas de retención de líquidos.
      • Proceder a la restricción de líquidos, si es oportuno.
      • Vigilar los signos vitales, si procede.
      • Corregir la deshidratación preoperatoria, si es el caso.
      • Mantener la solución intravenosa que contenga los electrolitos a un nivel de flujo constante, cuando sea preciso.
      • Controlar la respuesta del paciente a la terapia de electrolitos prescrita.
      • Observar si hay manifestaciones de desequilibrio de líquidos.
      • Proporcionar la dieta prescrita apropiada para restaurar el equilibrio de líquidos o electrolitos específico (baja en sodio, con restricción de líquidos, renal y sin adición de sal).
      • Valora las mucosas bucales del paciente, la esclerótica y la piel por si hubiera indicios de alteración de líquidos y del equilibrio de electrolitos (sequedad, cianosis e ictericia).
      • Consultar con el médico si los signos y síntomas del desequilibrio de líquidos y/o electrolitos persisten o empeoran.
      • Administrar el suplemento de electrolitos prescrito, si procede.
      • Instaurar medidas de descanso intestinal (restringir la ingesta de alimentos o líquidos y disminuir la ingesta de productos lácteos), si corresponde.
      • Observar si existe pérdida de líquidos (hemorragia, vómitos, diarrea, transpiración y taquipnea).

 

00155 Riesgo de caídas r/c con su movilidad.

  • Objetivos (NOC):
    • 1902 Control del riesgo.
    • 1909 Conducta de seguridad: prevención de caídas.
    • 1912 Estado de seguridad: caídas.
  • Intervenciones (NIC):
    • 6490 Prevención de caídas.
      • Identificar déficit, cognoscitivos o físicos del paciente que puedan aumentar la posibilidad de caídas en un ambiente dado.
      • Identificar las características del ambiente que puedan aumentar las posibilidades de caídas (suelos resbaladizos, escaleras sin barandillas, etc.).
      • Controlar la marcha, el equilibrio y el cansancio en la deambulación.
      • Ayudar a la deambulación de la persona inestable.
      • Proporcionar dispositivos de ayuda (bastón o barra de apoyo para caminar) para conseguir una deambulación estable.
      • Mantener los dispositivos de ayuda en buen estado de uso.
      • Bloquear las ruedas de las sillas, camas u otros dispositivos, en las transferencias del paciente.
      • Colocar los objetos al alcance del paciente sin que tenga que hacer esfuerzos.
      • Instruir al paciente para que pida ayuda al moverse, si lo precisa.
      • Utilizar barandillas laterales de longitud y altura adecuadas para evitar caídas de la cama, si es necesario.
      • Colocar la cama mecánica en la posición más baja.
      • Disponer la superficie sobre la que tendrá lugar el sueño cerca del suelo, si es necesario.
      • Disponer que el asiento de la silla sea envolvente para limitar la movilidad, si procede.
      • Proporcionar al paciente dependiente medios de solicitud de ayuda (timbre o luz de llamada) cuando el cuidador no esté.
      • Responder a la luz de llamada inmediatamente.
      • Ayudar en el aseo a intervalos frecuentes y programados.
      • Utilizar una alarma de cama que alerte al cuidador de que la persona sale de la cama, si procede.
      • Marcar umbrales de puertas y bordes de escalones, si es necesario.
      • Retira los muebles bajos (bancos, mesas) que supongan un riesgo de tropezones.
      • Evitar la presencia de objetos desordenados en la superficie del suelo.
      • Disponer una iluminación adecuada para aumentar la visibilidad.
      • Disponer luz nocturna en la mesilla de noche.
      • Disponer barandillas y apoya-manos visibles.
      • Colocar puertas en los accesos que conduzcan a escaleras.
      • Disponer superficies de suelo antideslizantes, anticaídas.
      • Disponer banquetas para caminar firmes y antideslizantes para facilitar el movimiento al alcanzar objetos.
      • Disponer zonas de almacenamiento que se encuentren al alcance, sin problemas para el paciente.
      • Disponer muebles firmes que no se caigan si se utilizan como apoyo.
      • Orientar al paciente sobre el “orden” físico de la habitación.
      • Evitar disposiciones innecesarias del ambiente físico.
      • Asegurar que el paciente lleve zapatos que se ajusten correctamente, firmemente atados y con suelas antideslizantes.
      • Instruir al paciente para que lleve las gafas prescritas, si procede, al salir de la cama.
      • Educar a los miembros de la familia sobre los factores de riesgo que contribuyen a las caídas y cómo disminuir dichos riesgos.
      • Instruir a la familia sobre la importancia de los pasamanos en escaleras, baños y pasillos.
      • Establecer un programa de ejercicios físicos de rutina que incluya el andar.
      • Colocar señales que alerten al personal de que el paciente tiene alto riesgo de caídas.
      • Colaborar con otros miembros del equipo de cuidados sanitarios para minimizar los efectos secundarios de los medicamentos que contribuyen a la posibilidad de caídas (hipotensión ortostática y andar inestable).
      • Mantener las barandillas de la cuna en posición elevada cuando el cuidador no esté presente, si procede.

 

    • 6654 Vigilancia: seguridad
      • Observar si hay alteraciones de la función física o cognoscitiva del paciente que puedan conducir a una conducta insegura.
      • Vigilar el ambiente para ver si hay peligro potencial para su seguridad.
      • Determinar el grado de vigilancia requerido por el paciente en función del nivel de funcionamiento y de los peligros presentes en el ambiente.
      • Proporcionar el nivel adecuado de supervisión / vigilancia para vigilar al paciente y permitir las acciones terapéuticas, si es necesario.
      • Colocar al paciente en un ambiente menos restrictivo que permita el necesario nivel de observación.
      • Poner en marcha y mantener el estado de precaución para el paciente con alto riesgo de exposición a los peligros del ambiente de cuidados.
      • Comunicar la información acerca del riesgo del paciente a los otros miembros del personal de cuidados.

 

CONCLUSIÓN

La diverticulitis aguda es una condición médica grave frecuente, que puede afectar a cada paciente de una manera distinta.

El aumento de casos de diverticulitis no está influenciado por el género y aumenta con la edad, lo que, de acuerdo con el incremento de la esperanza de vida, explica el acúmulo de casos en los países de occidente.5 Es una afección común con una incidencia estimada del 25%. El 80% de los pacientes que presentan diverticulitis tienen 50 años o más.2 Y el estreñimiento se reporta en el 50% de los pacientes y la diarrea entre el 25% y el 35%.

Todavía se necesitan más estudios para identificar mejor a los pacientes que se encuentran en mayor riesgo de sufrir complicaciones a mediano y largo plazo. Se debe considerar la diverticulitis como un diagnóstico diferencial para poder abordar a los pacientes con la mejor opción terapéutica y evitar sus complicaciones, así como dejar los factores de riesgo como el tabaquismo y disminuir la obesidad y mejorar la dieta.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Emmie Amerine. Prevención y tratamiento de la diverticulitis aguda. Revista elsevier. Vol. 26. Núm. 7.
  2. Diverticulitis: revisión de la literatura en cuanto al manejo actual García-Rossi C, Rodríguez BD. Revista Clínica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica
  3. José Luis Rafeles Marcen, Eugenio Alfaro Martínez, María Dolores Salto López, María del Carmen Sanz Miguel, Susana Sánchez Cucalón, Vanesa López Sanz, Irene Ruiz Ornaque. Caso clínico. Diverticulitis.
  4. Diverticulitis. https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diverticulitis/symptoms-causes/syc-20371758
  5. F.J Medina Fernández, N. Díaz Jiménez, A.B Gallardo Herrera, I. Gómez Luque, D.J Garcilazo Arsimendi y J. Gómez Barbadillo, Nuevas tendencias en el manejo de la diverticulitis y la enfermedad diverticular del colon, Revista Española de Enfermedades Digestivas, versión impresa ISSN 1130-0108, Rev. esp. enferm. dig. vol.107 no.3 Madrid mar. 2015.
  6. Young-Fadok T, Roberts P, Spencer M, Wolff B. Colonic diverticular disease. Curr Probl Surg. 2000;37:457-516.
  7. Moorhead S, Johnson M, Maas ML, Swanson E. Clasificación de resultados de Enfermería (NOC). Ed. Elsevier Mosby, Barcelona, 2009.
  8. Bulechek GM, Butcher HK, J McCloskey. Clasificación de intervenciones de Enfermería (NIC). Ed. Elsevier Mosby, Barcelona, 2009.
  9. Diagnósticos enfermeros. definiciones y clasificación 2015-2017 por NANDA International.