Type to search

Caso clínico. Atención enfermera a un paciente que sufre síndrome de embolia grasa.

16 diciembre 2021

AUTORES

  1. Jesica Sanz Rosa. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  2. Virginia Beatriz Heredia Diez. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. Lucía Torralba Elía. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. María Torralba Elía. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  5. Marta Villagrasa Alloza. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  6. María del Pilar Suarez Gorris. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

El síndrome de embolia grasa (SEG) representa una complicación en pacientes con fracturas óseas, fundamentalmente en fracturas de huesos largos, presentándose con mayor frecuencia en adultos jóvenes de entre 20-30 años.

Su diagnóstico es fundamentalmente clínico por lo que requiere una estrecha vigilancia por parte del personal de enfermería fundamentalmente en las primeras horas tras la fractura.

La principal medida para su tratamiento es la prevención mediante inmovilización de forma precoz de la fractura. En el momento que se ha producido el SEG, son cruciales las medidas de monitorización hemodinámica y respiratoria, con control continuo de saturación, así como la vigilancia neurológica y metabólica.

 

PALABRAS CLAVE

Síndrome de embolia grasa, cuidados de enfermería, fractura de huesos largos.

 

ABSTRACT

Fat embolism syndrome (SEG) represents a complication in patients with bone fractures, mainly long bone fractures, occurring more frequently in young adults between 20-30 years of age.

Its diagnosis is fundamentally clinical, so it requires close monitoring by the nursing staff, mainly in the first hours after the fracture.

The main measure for its treatment is prevention by early immobilization of the fracture. At the time that SEG has occurred, hemodynamic and respiratory monitoring measures, with continuous saturation control, as well as neurological and metabolic surveillance, are crucial.

 

KEY WORDS

Fat embolism syndrome, nursing care, long bone fracture.

 

INTRODUCCIÓN

El síndrome de embolia grasa (SEG) representa una complicación en pacientes con fracturas óseas, fundamentalmente en fracturas de huesos largos, presentándose con mayor frecuencia en adultos jóvenes de entre 20-30 años2.

En torno al 90% de los casos sólo presentarán fenómenos subclínicos de embolización grasa y entre el 0,2% y el 35% desarrollarán el síndrome de embolia grasa1.

La embolia grasa (EG) se produce como consecuencia de la oclusión de los vasos sanguíneos, pulmonares y sistémicos, por glóbulos de grasa vigentes en la médula ósea que se liberan a partir de la fractura de los huesos, mientras que el SEG consiste en un conjunto de síntomas que indican una complicación de EG que incluyen manifestaciones tanto en el sistema respiratorio como neurológicas1.

 

El SEG tiene tres formas de presentación:

– Subclínica: El paciente presenta alteraciones analíticas, pero con síntomas clínicos inespecíficos o en ausencia de ellos.

– Subaguda no fulminante: Es la más habitual, se caracteriza por una triada clásica que consiste en insuficiencia respiratoria, cambios a nivel neurológico y presencia de petequias superficiales, a éstos síntomas también se añaden otros más inespecíficos como taquicardia o fiebre.

– Aguda fulminante: el más grave, con inestabilidad hemodinámica, oliguria, coagulopatía, pirexia y afectación del SNC (agitación, convulsiones, estupor, coma…)1.

Su diagnóstico es fundamentalmente clínico por lo que requiere una estrecha vigilancia por parte del personal de enfermería fundamentalmente en las primeras horas tras la fractura2.

La principal medida para su tratamiento es la prevención mediante inmovilización de forma precoz de la fractura. En el momento que se ha producido el SEG, son cruciales las medidas de monitorización hemodinámica y respiratoria, con control continuo de saturación, así como la vigilancia neurológica y metabólica 1,2.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 25 años, sin antecedentes patológicos de interés ni alergias medicamentosas conocidas, que acude al servicio de urgencias en ambulancia tras sufrir una caída accidental desde unas escaleras (2 metros de altura aproximadamente).

Tras realizar pruebas radiológicas es diagnosticado de fractura transversa del tercio medio del fémur derecho. El paciente no ha sufrido traumatismo craneoencefálico, abdominal y torácico.

Se decide su ingreso en planta para su posterior intervención quirúrgica. A las 14h del traumatismo el paciente se encuentra desorientado y confuso, responde a órdenes sencillas, se realizan TAC craneal y punción lumbar con resultados normales.

Se realiza una exploración física y se toman constantes, presentando TA 130/70 Saturación de o2 92% taquicardia sinusal a 130 lpm, fiebre de 38ºC y presenta petequias en la piel.

 

NECESIDADES BÁSICAS DE VIRGINIA HENDERSON

  1. Necesidad de respiración y circulación: Eupneico, precisa aporte de oxígeno.
  2. Necesidad de nutrición e hidratación: Autónomo. Sin intolerancias alimenticias. Dieta basal.
  3. Necesidad de eliminación: Sin alteraciones.
  4. Necesidad de moverse: Reposo absoluto.
  5. Reposo/sueño: Sin alteraciones.
  6. Vestirse/Desvestirse: Autónomo. Sin alteraciones.
  7. Temperatura corporal: Fiebre 38ºC.
  8. Higiene/integridad de piel y mucosas: Adecuada higiene corporal. Presenta petequias en axilas.
  9. Evitar peligros/seguridad: Confuso y desorientado.
  10. Comunicación/relaciones sociales: Sin alteraciones.
  11. Creencias/valores: No consta.
  12. Autorrealización: No valorada.
  13. Entretenimiento/actividades recreativas: Queda habitualmente con amigos.
  14. Aprender/satisfacer la curiosidad: El paciente muestra interés sobre su situación actual y sobre mecanismos de prevención para evitar complicaciones.

 

PLAN DE CUIDADOS 3,4,5

  1. NANDA: Deterioro de la movilidad física (00085) r/c pérdida de la integridad de las estructuras óseas m/p inestabilidad postural.

NOC:

-Movimiento articular activo.

-Nivel de movilidad.

NIC/ACTIVIDADES:

-Cambios posturales: Determinar el grado de compromiso que tiene el paciente para poder aprender a utilizar posturas adecuadas. Enseñar al paciente a adoptar posturas y mecanismos corporales adecuados para evitar lesiones al realizar diferentes actividades.

-Terapia de ejercicios, movilidad articular: animar al paciente que participe, enseñar la colocación en posición terapéutica, con una alineación corporal correcta y fomentar la realización de ejercicios activos/pasivos. Colaborar por medio de fisioterapia en el desarrollo de un plan que fomente la mecánica corporal, siempre que esté indicado. Determinar el nivel de conciencia del paciente sobre sus propias anormalidades musculoesqueléticas y los diversos efectos potenciales de la postura y del tejido muscular.

 

2. NANDA: Riesgo de deterioro de la integridad cutánea (00047) r/c inmovilidad física.

NOC:

-Integridad tisular: piel y membranas mucosas.
-Control del riesgo.

NIC:

-Vigilancia de la piel: Vigilar con frecuencia la piel para identificar la aparición de nuevas lesiones (petequias, upp, edema…).
-Cambios de posición: Realizar cambios posturales para evitar lesiones por presión en prominencias óseas.

 

3. NANDA: Riesgo de disfunción vascular periférica (00086) r/c fracturas, traumatismos e inmovilización.

NOC:

-Control de riesgos.

-Perfusión neurovascular periférica adecuada.

NIC/ACTIVIDADES:

-Monitorización neurológica: Valorar el nivel de conciencia y las pupilas para detectar de forma precoz una disminución del nivel de conciencia, mediante la realización de escala Glasgow c/2h.

-Monitorización de los signos vitales: Seguimiento estricto del estado hemodinámico del paciente registrando periódicamente los parámetros de frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, tensión arterial, saturación de oxigeno y temperatura corporal.

-Monitorización del estado de la piel: registrar el estado de la piel del paciente así como su evolución para evitar la aparición de nuevas lesiones. Informar al paciente de los posibles riesgos que produce la inmovilización para que esté alerta y nos informe de cualquier cambio significativo en la piel.

 

4. NANDA: Dolor agudo (00132) relacionado con el proceso de la enfermedad del paciente manifestado por alteración del tono muscular y verbalización del dolor.

NOC:

-Control del dolor.

– Nivel del dolor.

NIC/ ACTIVIDADES:

– Manejo del dolor: Realizar una exhaustiva valoración del dolor indicando la localización, las características, aparición/duración, frecuencia, intensidad o severidad del dolor y los factores desencadenantes.

Observar aspectos no verbales de molestias, especialmente en aquellos pacientes que no pueden comunicarse eficazmente.

– Manejo de la medicación: Comprobar el historial de alergias a medicamentos, así como los signos vitales antes y después de la administración de los analgésicos narcóticos, en la primera dosis o si se observan signos inusuales. Registrar la respuesta al analgésico y cualquier efecto adverso.

– Administración de analgésicos: Proporcionar a la persona un alivio del dolor óptimo mediante analgésicos prescritos. Explicar al paciente y / o a la familia la acción y los efectos secundarios esperados de la medicación, así como de los posibles efectos adversos derivados de ellos.

 

CONCLUSIÓN

El SEG afecta principalmente a pacientes que presentan fracturas cerradas de huesos largos.

El diagnóstico es complicado ya que los signos y síntomas del SEG son muy inespecíficos, exceptuando las petequias que son propias de este síndrome, además produce manifestaciones clínicas tanto a nivel respiratorio, neurológico y de coagulopatía que son potencialmente graves.

Por tanto para el diagnóstico es necesaria la estrecha vigilancia del personal de enfermería de los signos clínicos más característicos, para poder instaurar de forma precoz el tratamiento adecuado a cada momento.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gutiérrez FJ. Síndrome de embolia grasa secundaria a fractura cerrada de tibia y peroné, reporte de un caso y revisión del tema. Rev Asoc Mex Med Crit y Ter Int. 2007; 21(4):227-239.
  2. Lucena J., Salguero M., Rico A., Blanco M., Marín R., Barrero E. et al. Embolia grasa como complicación de politraumatismo por precipitación autolítica. Cuad. med. forense [Internet]. 2005 Abr[citado 2021 Nov 10]; (40):131-137.
  3. NANDA Internacional. Diagnósticos enfermeros. Definiciones y clasificación 2018-2020. 11ª ed. Barcelona: Elsevier; 2019.
  4. Moorhead S, Swanson E, Johnson M, Maas M. Clasificación de resultados de enfermería (NOC): medición de resultados en salud. 6ª ed. Barcelona: Elsevier; 2018
  5. Butcher HK, Bulechek GM, Dochterman JM, Wagner CM. Clasificación de intervenciones en enfermería (NIC). 7ª ed. Barcelona: Elsevier; 2019.