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Características, beneficios, y recomendaciones sobre el uso terapéutico de las microondas en las salas de fisioterapia. Artículo monográfico.

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16 julio 2021

AUTORES

  1. Nuria Blasco Pérez. Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Valladolid. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

Las microondas son un tipo de corrientes de alta frecuencia y como tal su principal efecto es el calentamiento de los tejidos. Se pueden aplicar con irradiadores de contacto o más frecuentemente irradiadores a distancia. Para unos resultados satisfactorios es necesario tener en cuenta la dosimetría, el tiempo de aplicación, el tipo de patología, si es crónica o aguda, la distancia electrodo – paciente y el número de sesiones. Entre sus indicaciones se encuentran los trastornos circulatorios, procesos inflamatorios, procesos metabólicos, dolor e hipertonía muscular. Siguiendo unas sencillas precauciones es una técnica segura que en combinación con otras terapias puede potenciar los resultados obtenidos.

 

PALABRAS CLAVE

Microondas, efectos de la radiación, indicaciones, contraindicaciones.

 

ABSTRACT

Microwaves are a type of high frequency currents and as such their main effect is the heating of tissues. They can be applied with contact irradiators or more frequently remote irradiators. For satisfactory results, it is necessary to take into account the dosimetry, the application time, the type of pathology, whether it is chronic or acute, the electrode-patient distance and the number of sessions. Among its indications are circulatory disorders, inflammatory processes, metabolic processes, pain and muscle hypertonia. Following some simple precautions is a safe technique that in combination with other therapies can enhance the results obtained.

 

KEY WORDS

Microwaves, radiation effects, therapeutic uses, contraindications.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Las microondas (MO) son un tipo de ondas que se clasifican dentro de las corrientes de alta frecuencia.

 

Por corrientes de alta frecuencia se entiende al tipo de corriente comprendida entre 100.000 Hz y 3.000 MHz. A diferencia de otro tipo de corrientes su efecto principal es el calentamiento de los tejidos y no la excitación neuromuscular, de ahí que también se denominen diatermia (a través del calor en griego). La inexcitabilidad del sistema neuromuscular se debe a que las corrientes de alta frecuencia no ofrecen un tiempo material para que se produzcan altas concentraciones de iones en las membranas celulares capaces de generar un potencial de acción1.

 

Las corrientes de alta frecuencia se clasifican en:

  • corriente D’Arsonval: actualmente en desuso, se utiliza con fines estéticos para el cuero cabelludo 2
  • onda corta: comprende frecuencias situadas entre 13 y 45 MHz, con una longitud de onda de 7 a 22 metros. Actualmente la frecuencia que más se utiliza es de 27,12 MHz1.
  • ondas ultracortas o decimétricas: con una frecuencia de 434 MHz con una longitud de onda de 69 cm. También se conoce como ondas de UHF. Actualmente cada vez más en desuso1.
  • MO o radar: con una frecuencia de 2.450 MHz y una longitud de onda de 12,25 cm, muy utilizado en España.

 

Propiedades físicas:

El campo eléctrico y el campo electromagnético se encuentran muy estrechamente vinculados. Sin embargo, en el campo generado por las corrientes de alta frecuencia predomina el campo eléctrico frente al campo magnético, mientras que en los equipos generadores de campo electromagnético éste último predomina por encima del campo eléctrico 2.

 

El aumento de la temperatura corporal depende de la cantidad de energía de dicho campo absorbida por el tejido, que viene determinada por 3 4:

  • La intensidad media del flujo del campo electromagnético producido por el aparato
  • La longitud de onda: a medida que la longitud de onda disminuye también lo hace la penetración y por el contrario aumenta la absorción.
  • La distancia entre el dispositivo y el tejido.
  • La composición del tejido en el que se aplica: cuanto mayor es el contenido en agua del tejido mayor es la absorción y menor la penetración, de forma que se produce un calentamiento apreciable en los tejidos muy irrigados, mientras que en los tejidos con bajo contenido en líquido (tejido adiposo) no se producen efectos energéticos importantes.

 

La señal de las MO se puede emitir de forma continua o pulsada. Algunos autores consideran que con ambas modalidades se pueden calentar los tejidos siempre que la intensidad media de la señal que llega hasta el tejido sea lo suficientemente elevada 4. Otros autores consideran que los efectos térmicos se manifiestan principalmente en las aplicaciones continuas, mientras que con las aplicaciones pulsátiles son más característicos los efectos no térmicos 1.

 

Las MO se reflejan en las interfases tisulares como entre el aire y la piel, entre la piel y la grasa subcutánea, y entre las partes blandas y los huesos superficiales, lo que implica que se produce más calor cerca de estas interfases. Estas MO reflejadas pueden formar ondas estacionarias y producir así un calentamiento irregular en la zona de tratamiento 4.

 

Efectos de las MO:

Los efectos de la radiación principalmente son térmicos. Un aumento de 1⁰C de temperatura puede reducir una inflamación moderada y aumentar el metabolismo tisular. Un aumento de 2 o 3⁰C puede disminuir el dolor y el espasmo muscular. Un aumento de 3 o 4⁰C aumenta la extensibilidad y flexibilidad del tejido y permite tratar los trastornos del tejido conjuntivo 5.

 

Como ventaja de la diatermia es interesante apreciar que puede calentar a mayor profundidad que las bolsas de calor y zonas más amplias que los ultrasonidos 4.

 

A continuación se dan a conocer los principales efectos fisiológicos derivados del aumento de temperatura y de su influencia en procesos metabólicos locales 1 2 4:

 

  • Sobre la piel: activa los mecanismos de sudoración.
  • Sobre el tejido óseo: es un tejido poco irrigado por lo que las MO no se transforman en calor.
  • Sobre el tejido muscular: con el aumento de temperatura el músculo se relaja y aumenta su riego sanguíneo, lo que facilita las posteriores contracciones musculares.
  • Sobre el tejido conectivo: el calor modifica sus propiedades elásticas y aumenta la extensibilidad de los tejidos fibrosos ricos en colágeno, característica que se puede aprovechar para ganar amplitud articular.
  • Sobre el aparato circulatorio y linfático: hay un aumento de la vascularización local, es decir, vasodilatación, además de un estímulo a la formación de nuevos vasos. Disminuye la frecuencia cardíaca y mejora la conductividad interventricular. Por otro lado, el aporte excesivo de calor puede producir efectos opuestos, como vasoconstricción y estasis sanguínea. También se aprecia una eliminación ampliada de linfa, que aumenta la capacidad de reabsorción en los tejidos.
  • Sobre el metabolismo: hay una aceleración local del metabolismo celular y un aumento del transporte a través de las membranas celulares de nutrientes y oxígeno. Cada grado de temperatura dentro de los límites fisiológicos produce un aumento del metabolismo de aproximadamente el 13%. También se acelera la eliminación de catabolitos.
  • Sobre el tejido nervioso: aumenta la velocidad de conducción y el umbral de excitación de los receptores. Cuando se aplica sobre un nervio periférico se produce un aumento del umbral del dolor en la zona inervada por éste, lo que se traduce en un efecto analgésico. También se cree que el calentamiento de los tejidos causa relajación de los músculos atravesados lateralmente debido a la reducción del tono gamma.
  • Efecto antiinflamatorio: gracias a la hiperemia aumenta la leucocitosis, fagocitosis y la eliminación de detritos celulares, lo que supone una disminución de los factores irritantes en el sitio de la lesión y un aumento de los factores anabólicos y de reparación.
  • Estimula los procesos inmunológicos y la producción de anticuerpos.

 

Técnica de aplicación:

Las MO se emiten a través de un magnetrón con una antena que produce corriente alterna de alta frecuencia. La corriente induce un campo electromagnético dirigido hacia el tejido por un orientador reflectante curvo que rodea la antena 4.

 

Para aplicar estas corrientes se emplea un único electrodo, también denominado antena o radiador 1, o también cabezal o irradiador 3. Los hay de dos tipos: a distancia y de contacto.

 

  • a distancia: no está en contacto directo con el paciente, se coloca entre 5 y 10 cm de distancia en función de las recomendaciones del fabricante. La máxima cantidad de irradiación incide perpendicularmente en la piel de la zona a tratar 3. Tipos:
    • cónico: para pequeñas superficies como rodillas, codos o cervicales.
    • rectangular: para áreas de tratamiento más amplias como la zona lumbar. Éste puede ser de campo grande (en artesa) o de campo longitudinal.

 

A idéntica potencia de tratamiento el cabezal cónico concentra más el haz y se percibe una sensación más intensa de calor 3.

  • de contacto: poco utilizados en fisioterapia, con aplicaciones principalmente en tratamientos de suelo pélvico.

 

Dosimetría:

Entendiendo por dosis la cantidad de energía total de cualquier tipo de corriente de alta frecuencia administrada a un paciente en una sola sesión, debemos tener en cuenta que hay diferentes variables que la pueden modificar, como el ajuste de la intensidad del aparato, la duración del tratamiento y el procedimiento de aplicación 1.

 

Como regla general, la dosis debe ser tanto menor cuanto más aguda sea la afección y tanto mayor cuanto más crónica sea ésta. En caso de una exacerbación del proceso patológico es recomendable una pausa del tratamiento y posteriormente continuar con una intensidad más reducida 1.

 

Una parte muy importante de la dosificación es la sensación de calor que experimenta el paciente. Es una información subjetiva que el paciente debe aportar. Se puede clasificar en 6:

  • Grado I: calor subliminal (imperceptible). El paciente no siente nada.
  • Grado II: calor suave (ligeramente perceptible). Es supraliminal pero con leve sensación térmica.
  • grado III: calor moderado (claramente perceptible). La sensación de calor está bien definida pero es agradable.
  • Grado IV: calor intenso (fuertemente perceptible). Puede llegar a rozar el umbral del dolor, sobre todo después de cierto tiempo.
  • Grado V: calor quemante (percepción de quemadura). El calor se vuelve doloroso.

 

El tiempo de aplicación varía entre 5 y 10 minutos, habitualmente 10. En procesos subagudos o poco evolucionados suele ser de 5 a 10 minutos con grados I o II. Para afecciones crónicas se recomiendan aplicaciones entre 10 y 20 minutos con grados III o IV. Tiempos inferiores a 5 minutos resultan insuficientes, mientras que prolongar la aplicación más de 30 minutos no aporta ningún beneficio dado el enfriamiento por convección producido por el flujo sanguíneo 3.

 

El ciclo promedio de tratamiento es de 10 a 20 sesiones 2.

 

Para obtener buenos resultados en el tratamiento es necesario adaptar a cada sujeto la dosificación, la duración de la aplicación y el número de sesiones.

 

Indicaciones:

Son compartidas con las corrientes de alta frecuencia por su efecto de termoterapia profunda y son las siguientes:

  • Trastornos de la circulación.
  • Procesos inflamatorios: periartritis escapulohumeral, epicondilitis, bursitis, periostitis…
  • Procesos metabólicos: acelera la cicatrización de úlceras por presión, heridas traumáticas.
  • Dolor: artropatías, neuralgias, neuritis…
  • Hipertonía muscular.

 

En cuanto a las indicaciones de las MO pulsátiles existe muy escasa literatura, incluso algunos autores afirman que no existe una clara evidencia de que su efecto atérmico posea un significado clínico 3.

 

Contraindicaciones:

Al igual que las indicaciones, las contraindicaciones son compartidas con las corrientes de alta frecuencia. Se pueden dividir en absolutas y relativas 1 2 4:

  • absolutas:
    • Tumores malignos.
    • Marcapasos u otros dispositivos electromédicos.
    • Embarazo o dispositivos intrauterinos implantados.
    • Tuberculosis.
    • Fiebre.
    • Zonas de isquemia en las que el aparato circulatorio no pueda responder al aumento de temperatura.
    • Zonas de hemorragia reciente.
    • Trombosis.
    • Bajo los efectos de anestesia local.
  • Relativas:
    • Hiperestesia o hipoestesia térmica.
    • Trastornos cardíacos.
    • Enfermedades infecciosas e inflamación aguda.
    • Metales implantados.
    • Osteoporosis.
    • Presencia de terapia anticoagulante y hemofílicos.

 

Existe cierta controversia en el caso de los ojos, testículos, epífisis en crecimiento y menstruación, ya que no todos los autores los incluyen como contraindicación, por lo que es recomendable ser prudente en estos casos.

 

Precauciones añadidas:

  • Al tratarse de una terapia por aplicación de energía electromagnética debemos evitar la utilización de dispositivos móviles de forma simultánea al tratamiento, ya que pueden producir interferencias en las MO.
  • Hay que comprobar que el paciente conserva la sensibilidad térmica, con especial atención en los ancianos y pacientes con denervaciones.
  • Debemos indicar al paciente que avise en caso de sentir quemazón, dolor o cualquier otra sensación desagradable, en cuyo caso retiraremos el cabezal o bajaremos la intensidad de la corriente. Incluso si es necesario interrumpiremos el tratamiento con MO.
  • Hay que tener precaución especial sobre las glándulas hormonales o cerca de ellas.
  • Es necesario retirar los complementos metálicos de la zona a tratar por el riesgo de sobrecalentamiento.

 

En cuanto al riesgo de los trabajadores cabe destacar que existen cuatro grupos que pueden verse afectados de forma particular por la exposición a las MO 7:

  • Trabajadores con dispositivos médicos activos implantados (marcapasos, desfibriladores, implantes cocleares, neuroestimuladores, codificadores retinianos, bombas implantadas de infusión de medicamentos…).
  • Trabajadores con dispositivos médicos pasivos (prótesis articulares, clavos, placas, tornillos, grapas quirúrgicas, muelles para aneurismas, endoprótesis vasculares, prótesis de válvulas cardíacas, anillos de anuloplastia, implantes anticonceptivos metálicos).
  • Trabajadores con dispositivos médicos como bombas de infusión de hormonas externas.
  • Trabajadoras embarazadas o que crean que pueden estarlo.

 

Disposición del área de tratamiento7:

El aparato de MO debe estar situado en un extremo de la sala de fisioterapia o en una zona anexa a ésta, posibilitando una distancia de seguridad respecto al resto de áreas de trabajo como mecanoterapia o terapias manuales. Nunca deberá ubicarse en el centro de la sala.

 

Si es posible las unidades de MO se ubicará en cabinas individuales, incluyendo una única unidad por cabina. Preferentemente se colocarán los mandos cerca del acceso a la cabina, situando al paciente en la zona más interna.

 

Es importante tener en cuenta las indicaciones de los fabricantes referentes a las posibles interferencias electromagnéticas que pueden producirse entre los equipos de trabajo relativamente próximos, que suelen estar relacionadas con:

  • La dirección de la radiación, por ejemplo, evita radiar una unidad de onda corta (OC) en dirección a una unidad de MO, o viceversa.
  • Se recomienda mantener una distancia mínima de 3 metros entre equipos de MO y OC, y entre equipos de MO entre sí.

 

El material auxiliar, como sillas y camillas, deberán ser de material de baja conductividad térmica. Durante el tratamiento los pacientes no deben tocar objetos metálicos adyacentes como muebles, radiadores o marcos de ventanas.

 

CONCLUSIÓN

La aplicación de las MO aporta unos beneficios muy interesantes que pueden ser aprovechados como complemento a otros tratamientos terapéuticos para potenciar sus efectos e intentar acortar los procesos patológicos de los pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Albornoz Cabello Manuel JMM, Toledo Marhuenda José Vicente. Electroterapia Práctica. Vol. 53, Elsevier. 2016. 1689–1699.

2. Dr. Jorge E. Martín Cordero. Agentes físicos terapéuticos [Internet]. Ciencias Médicas; 2008 [cited 2021 Mar 6]. Available from: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412009000100013

3. Ana Ma González Rebollo HURH. Libro de introducción a la electroterapia. 2014.

4. Cameron MH. Agentes Físicos en Rehabilitación 5a Edición. Elsevier. 2018.

5. LEHMANN JF, GUY AW, JOHNSTON VC, BRUNNER GD BJ. Comparison of relative heating patterns produced in tissues by exposure to microwave energy at frequencies of 2,450 and 900 megacycles. Arch Phys Med Rehabil. 1965;

6. Rodríguez M. Electroterapia en Fisioterapia. 3a edición. Médica Panamericana. 2015.

7. Servicio Andaluz de Salud. Manual de buenas prácticas de trabajo. Exposición laboral a campos electromagnéticos en Rehabilitación y Fisioterapia. 2016.