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Bordetella pertussis causante de la tos ferina.

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10 junio 2021

AUTORES

  1. Esmeralda Álvarez Navarro. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Patricia Alcalde Rami. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Eva Melendo Lapuente. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Beatriz Forcen Lostao. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico, Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Beatriz Gilaberte Angós. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico en Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Sara Borao Pérez. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

La tosferina es una enfermedad infecciosa a nivel mundial causada por las bacterias Bordetella Pertussis y Bordetella Parapertussis. Afecta únicamente a los seres humanos y se transmite de persona a persona por medio de contacto directo con las secreciones respiratorias de personas infectadas. Es una bacteria altamente contagiosa, de forma que aquellos contactos cercanos al paciente no vacunados tienen una alta probabilidad de infectarse. La tos ferina afecta a personas de todas las edades, aunque las mayores incidencias se producen en niños menores de cinco años. Muchos de los bebés que contraen la tos ferina son infectados por sus hermanos mayores, padres o personas que los cuidan, quienes probablemente ni siquiera saben que padecen la enfermedad.
Aunque es prevenible por vacunación, presenta altas tasas de mortalidad en algunos países. Durante más de 40 años, las vacunas contra la tos ferina de células enteras han sido capaces de prevenir alrededor de 760.000 muertes al año en todo el mundo. No obstante, la tos ferina sigue siendo un gran problema a nivel mundial dado que 50 millones de casos de tos ferina y 300.000 muertes (especialmente en niños) son reportados anualmente.

Es una importante causa de muerte infantil a nivel mundial y sigue siendo un importante problema de salud pública, incluso en aquellos países con alta cobertura de vacunación.

 

PALABRAS CLAVE

Bordetella, tos ferina, tos, fiebre, vacuna.

 

ABSTRACT

Whooping cough is a worldwide infectious disease caused by the bacteria Bordetella pertussis and Bordetella parapertussis. It affects only humans and is transmitted from person to person through direct contact with the respiratory secretions of infected people. It is a bacterium that is highly contagious, so that those close contacts of the unvaccinated patient have a high probability of becoming infected. Whooping cough affects people of all ages, although the highest incidence occurs in children under the age of five. Many of the babies who get pertussis are infected by their older siblings, parents, or caregivers, who probably don’t even know they have the disease.

Although preventable by vaccination, it has high mortality rates in some countries. For more than 40 years, whole cell pertussis vaccines have been able to prevent around 760,000 deaths a year worldwide. However, whooping cough remains a major problem worldwide as 50 million cases of whooping cough and 300,000 deaths (especially in children) are reported annually.

It is a major cause of infant death worldwide and continues to be a major public health problem, even in countries with high vaccination coverage.

 

KEY WORD

Bordetella, whooping cough, cough, fever, vaccine.

 

INTRODUCCIÓN

Bordetella pertussis es un cocobacilo Gram negativo inmóvil, patógeno humano obligado, que se presenta solo o en pares. Su cultivo exige condiciones especiales. Produce factores biológicamente activos, responsables de los signos y síntomas de la enfermedad, cuya clara capacidad inmunogénica es la base de las vacunas acelulares: toxina pertussis (TP), hemaglutinina filamentosa, adenilciclasa, citotóxica traqueal, aglutinógeno fimbrial, toxina dermonecrótica, pertactina. Como otras bacterias Gram negativas, poseen una endotoxina que, probablemente, es responsable de la fiebre. 3

Después de un periodo de incubación, de aproximadamente entre 1-2 semanas sin presentar síntomas, se desarrolla la etapa catarral. Durante esta fase, que dura entre 1-2 semanas, el paciente presenta fiebre mínima, rinorrea y una leve tos irritante que gradualmente se va convirtiendo en paroxística. Los síntomas son muy similares a los de un resfriado común con tos seca. Es en esta etapa cuando las personas infectadas son más contagiosas. Lo sigue la etapa paroxística,  con una duración aproximada de 2-4 semanas, durante la cual aparecen cuadros de tos paroxística (severa e irregular), apnea, cianosis y vómitos. Al final de la etapa catarral se produce gran linfocitosis, alcanzando valores máximos durante la etapa paroxística. Finalmente, durante la etapa de convalecencia, la tos comienza a cesar y el paciente gradualmente se recupera. Sin embargo, en esta etapa final la tos ferina puede causar serias complicaciones, en ocasiones mortales, como bronconeumonía o encefalopatía. Esta última suele venir acompañada inicialmente por convulsiones y terminar frecuentemente en fallecimiento o daño cerebral permanente. Esta última etapa es la más complicada en los casos infantiles, pudiendo ser incluso mortal para aquéllos menores de dos meses de edad. En estos casos es la neumonía la principal causa de muerte.
La tosferina causada por B. Parapertussis se manifiesta con síntomas similares a la causada por B. Pertussis aunque generalmente es menos severa. Aproximadamente el 40% de los casos son asintomáticos.

Es particularmente frecuente y grave en niños menores de 6 meses y en el caso de la tosferina, la situación epidemiológica prevalente apunta más a problemas de inmunización que a resistencia a los antibióticos (macrólidos) para su tratamiento específico. Es una enfermedad con morbilidad y mortalidad significativa, especialmente en el niño menor de un año.

Para mejorar la prevención se plantea la vacunación materna durante el tercer trimestre de embarazo. Así se protege al neonato doblemente, por la estrategia del nido y el paso transplacentario de anticuerpos IgG, que lo protegerán hasta que inicie la primovacunación a los dos meses de vida.1

Al nacer, el bebé tiene un sistema inmunológico inmaduro que no ha estado expuesto a antígenos, por lo tanto, no es posible desarrollar un tipo de inmunidad adaptativa por sí solo, con anticuerpos de clase IgG exclusivamente transferidos a través de la placenta desde la madre durante el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre. El niño es incapaz de establecer una respuesta protectora adecuada frente a patógenos u otros agentes, debido a su sistema inmunológico inmaduro. Por este motivo, la transferencia transplacentaria de anticuerpos es el principal mecanismo de defensa durante los 2 primeros meses de vida.

Varios estudios han demostrado que la inmunización durante el embarazo con la vacuna acelular contra la tos ferina (Tdap) produce un aumento en los títulos de anticuerpos de clase IgG en mujeres embarazadas y, en consecuencia, un aumento en los títulos de anticuerpos en el plasma del recién nacido. Este fenómeno no se observa cuando la vacunación materna se realiza antes del embarazo. La teoría que podría explicar esto es que al vacunar a la gestante durante el segundo o tercer trimestre inducirá altos títulos de anticuerpos que le permitirían transferirlos de manera efectiva y suficiente para proteger a su hijo mientras éste adquiere inmunidad a través del régimen primario de vacunación.

 

OBJETIVO

Este tipo de vacunación durante el embarazo se ha considerado como una de las estrategias más suaves y efectivas para reducir la morbilidad y mortalidad en niños menores de 6 años. Su principal objetivo es promover la transferencia de anticuerpos placentarios al feto y protegerlo durante el período de mayor riesgo de una infección grave por tos ferina, mientras el paciente completa su esquema de inmunización primaria. 4

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Se ha realizado una revisión bibliográfica de literatura científico sanitaria en bases de datos como Scielo, Elsevier, y MedlinePlus. Como buscador se ha utilizado Google Académico, así como páginas web de organismos oficiales como la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas (SEIMC).

 

RESULTADOS

Las pruebas específicas de diagnóstico incluyen el cultivo, la inmunofluorescencia directa, la PCR, y la detección de anticuerpos en suero. Aunque el cultivo es casi 100% específico, es poco sensible, mientras que la inmunofluorescencia directa carece tanto de sensibilidad como de especificidad.

La serología es ampliamente usada para el diagnóstico de B.pertussis en niños, adolescentes y adultos ya vacunados. Con todo, las respuestas inmunológicas frente a la infección y a la vacunación no pueden ser diferenciadas. Es posible establecer un diagnóstico serológico de tos ferina si se demuestra un aumento del título de anticuerpos específicos entre el suero de la fase aguda y el de la fase de convalecencia (par serológico). Tiene las desventajas de requerir dos muestras de sangre y de que el diagnóstico no es temprano.

Debido a su sensibilidad, especificidad y rapidez, se acepta el resultado de la PCR como prueba de infección en muchos países con sistemas de notificación obligatoria por ello la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), para diagnóstico de Bordetella pertussis se utiliza cada vez más como método de diagnóstico. Requiere que se tome la muestra de nasofaringe por lavado nasal o con hisopo de dacrón; deben evitarse los hisopos de alginato cálcico ya que inhiben la PCR. 2

 

CONCLUSIONES

Aunque B. pertussis es susceptible a varios antibióticos, como la tetraciclina, eritromicina y cloranfenicol, la administración de estos medicamentos durante la etapa paroxística de la enfermedad no resulta de gran eficacia. El tratamiento con eritromicina, el elegido en la mayoría de las ocasiones, ayuda a eliminar la bacteria del aparato respiratorio. Aunque el tratamiento no cambia la evolución de la enfermedad (a no ser que se suministre durante la etapa catarral), es útil para evitar la diseminación de la enfermedad.

La estrategia de prevención de tosferina basada en la vacunación durante el embarazo es una medida eficaz. Disminuye la incidencia de tosferina en nuestro medio y el riesgo de contraerla en los lactantes menores de seis meses cuya madre recibió la vacuna en el plazo recomendado.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. [Sanjurjo Jiménez I, Pérez-Moneo Agapito MA, Sentchordi Montané L, Pérez-Moneo Agapito B. Impacto de la vacunación frente a tosferina en embarazadas: reducción de su incidencia en lactantes. Rev Pediatr Aten Primaria. Supl. 2020;(28):77. https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1139-76322020000200077&script=sci_arttext&tlng=en
  2. Dotres Martínez Carlos, Vega Mendoza Dania, Toraño Peraza Gilda, Álvarez Carmenate Marlene, Broche Morera Antonio. Síndrome coqueluchoide y tos ferina. Rev Cubana Med Gen Integr  [Internet]. 2012  Dic [citado  2021  Abr  19] ;  28( 4 ): 725-734. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252012000400015&lng=es.
  3. Doctora Ángela Gentile.Arch Argent Pediatr 2010;108(1):78-81 / 78
    https://codeinep.org/wp-content/uploads/2019/03/Unidad-3-Infeccio%CC%81n-por-Bordetella-pertussis.-A.-Gentile-1%C2%BA-an%CC%83o-PROFECI.pdf
  4. Villena Rodolfo, Vidal Pamela, Carrillo Felipe, Salinas Mónica. Pertussis vaccination in pregnancy: Security and effectiveness in the protection of the infant. Rev. chil. pediatr. [Internet]. 2017 Jun [citado 2021 Abr 27] ; 88( 3 ): 318-323. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0370-41062017000300002&lng=es. http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062017000300002.