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Baby Led Weaning. Ventajas e inconvenientes. Revisión sistemática.

18 diciembre 2021

AUTORES

  1. Antonio Manuel Sousa León. Diplomado en Enfermería. Universidad de San Jorge. Zaragoza.
  2. Laura Cetina Pérez. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  3. Laura Sanz González. Graduada en Enfermería. Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  4. Ana Paúl Fumanal. Graduada en Enfermería. Hospital Provincial de Zaragoza.

 

RESUMEN

Introducción: la alimentación es un factor relacionado con la salud, y es importante integrar correctamente desde los momentos iniciales en la vida. Está demostrado que la mejor manera es con la lactancia materna (LM). Durante los dos primeros años de vida, está demostrado que la lactancia materna es la mejor opción de alimentación para el niño con innumerables ventajas. Sin embargo, cuando el lactante cumple 6 meses, es importante introducir la alimentación complementaria (AC) a la leche materna para desarrollar la tolerancia hacia dichos alimentos y la obtención de otros nutrientes hasta los dos años de vida.

Objetivo: Establecer la eficacia de la introducción de la alimentación en lactantes de 6 meses a 2 años a través del método BLW en una consulta de enfermería.

Metodología: se ha realizado una revisión bibliográfica en PubMed, LILACS e IBECS sobre el uso y beneficios del BLW o BLISS frente a la alimentación complementaria tradicional.

Resultados: en la mayoría de los estudios revisados la alimentación complementaria BLW o BLISS presenta beneficios frente a la AC tradicional a nivel de obtención de algunos micronutrientes. Además, hay evidencia científica que revela una relación estadísticamente significativa del BLW con un menor probabilidad de padecer sobrepeso.

 

PALABRAS CLAVE

Fenómenos fisiológicos nutricionales del lactante, alimentos formulados, lactante.

 

ABSTRACT

Introduction: diet is a factor related to Health, and it is important to integrate it correctly from the initial moments in life. It is proven that the best way is with breastfeeding (BF). During the first two years of life, it is proven that breastfeeding is the best feeding option for the child with innumerable advantages. However, when the infant reaches 6 months, it is important to introduce complementary feeding (CA) to breast milk to develop tolerance towards these foods and obtain other nutrients up to two years of life.

Objective: To establish the efficacy of the introduction of feeding in infants from 6 months to 2 years of age through the BLW method in a nursing consultation.

Methodology: a bibliographic review has been carried out in PubMed, LILACS and IBECS on the use and benefits of BLW or BLISS compared to traditional complementary feeding.

Results: in most of the studies reviewed, the BLW or BLISS complementary feeding presents benefits compared to traditional CA at the level of obtaining some micronutrients. In addition, there is scientific evidence that reveals a statistically significant relationship of BLW with a lower probability of being overweight.

 

KEY WORDS

Nutritional physiological phenomena, food, formulated, infant.

 

INTRODUCCIÓN

La alimentación es un factor íntimamente relacionado con el binomio Salud – Enfermedad, y conociendo esto, es importante integrar una alimentación adecuada desde los momentos iniciales en la vida, como por ejemplo la lactancia materna (LM). Aunque históricamente no siempre se ha tenido conocimiento de la importancia de la LM (a mediados de los años 40 y hasta los 70, la LM perdió interés por parte de la sociedad en muchos países occidentales), poco a poco se ha ido colocando a la LM en el centro de la alimentación inicial humana y gracias a ella, se puede ayudar a un crecimiento adecuado y es un factor protector frente a numerosas enfermedades en la etapa adulta1,2.

Durante los dos primeros años de vida, está demostrado que la lactancia materna es la mejor opción de alimentación para el niño con innumerables ventajas (por ejemplo, los niños con lactancia materna tienen menos probabilidades de tener obesidad o sobrepeso de adulto). Sin embargo, cuando el lactante cumple 6 meses, es importante introducir la alimentación complementaria (AC) a la leche materna para desarrollar la tolerancia hacia dichos alimentos y la obtención de otros nutrientes hasta los dos años de vida1.

La AC es un proceso necesario para la transición de la LM a la alimentación madura o adulta entre el sexto mes de vida y los dos años de edad. Los alimentos que se incluyen se utilizan como complemento a la leche materna (o fórmula de inicio en su defecto) y nunca como sustitución total3.

 

Aunque el inicio de la AC ha sufrido muchos cambios según se avanzaba en la evidencia científica, el motivo por el cual se considera los 6 meses como inicio se debe principalmente a la maduración renal, gastrointestinal, neurológica, inmune… Como en el sexto mes de vida además se producen muchos cambios motores, como la posibilidad de reconocer sus manos, empieza a utilizarse el proceso de masticar, se empieza a llevar cosas a la boca y la utilización del pulgar ha sufrido una evolución para un mejor uso, el niño aprende a manejar su capacidad para manipular su comida en el consumo de ésta3,4,5.

Hay poca evidencia y consenso científico respecto a qué tipo y cómo proceder respecto a AC. La forma tradicional de AC en el lactante es mediante purés, aunque el niño no realiza la acción de comer por sí mismo, sino que es alguien (generalmente los progenitores o algún familiar) quién le proporciona el alimento6.

Recientemente ha surgido un movimiento denominado Baby-led Weaning, y aunque en castellano no exista una definición literal, algunos organismos lo definen como el ofrecimiento al lactante de la AC y que sea él quien la dirija. En esta situación, los padres tienen la responsabilidad de ofrecer alimentos variados, aunque el bebé es quien manipula la comida para llevársela a la boca3.

El consenso por la edad del lactante es claro respecto a la edad en condiciones normales. En los casos en que el niño es prematuro, habría que comenzar con la edad corregida de 6 meses. Pero independientemente de esto, siempre que exista un problema de origen neurológico, motor o de prematuridad, cada caso tiene que ser estudiado individualmente y valorando el riesgo/beneficio de comenzar con el BLW7.

 

Como hemos dicho con anterioridad, al existir una evidencia limitada respecto al BLW, existen opiniones enfrentadas sobre la utilidad y peligros asociados a esta práctica. Los profesionales de la salud que trabajan con lactantes, tienen un vacío de conocimiento en esta área, con lo cual no recurren a su apoyo en las consultas3,8.

Una de las ventajas de la utilización de este método radica en el aprovechamiento del desarrollo motor y neurológico de esa etapa, favoreciendo el acto social que tiene realizar una comida con los padres y que el niño lleve su propio ritmo en la ingesta. También se ve recompensa en un futuro por la creación de hábitos saludables a una edad temprana3.

Las desventajas principales radican en la obtención de hierro (aunque existe evidencia que dictamina que los hijos de padres que son formados previamente en este tema no tienen déficit de hierro), en los atragantamientos y la poca variedad de la dieta del lactante, pero ésta última no está relacionada con la práctica en sí, sino por la elección de los alimentos por parte de los progenitores3.

 

Existe una vertiente nueva que continúa los pasos del BLW y es el “Baby-led Introduction to Solid” (BLISS), que especifica qué alimentos tomar en cada momento, separándolos por su consistencia y valor energético y contenido de hierro. De esta manera se solventan algunas desventajas de este método9.

Para incidir en la importancia sobre el BLW o BLISS en los progenitores, las consultas de Atención Primaria es un buen recurso10.

La base conceptual en este ámbito sanitario reside, entre otros aspectos, en la relación entre aprendizaje y enseñanza por parte del profesional sanitario y los usuarios. La enfermera está capacitada para resolver todas las dudas que pudiera surgir del acto de promocionar la salud en relación con un paciente que requiera atención respecto a BLW, incentivar la formación en la seguridad del hogar por parte de los progenitores. Por todo esto, los profesionales de enfermería necesitan tener constantemente sus conocimientos actualizados para realizar su trabajo con la mejor eficacia posible10.

 

JUSTIFICACIÓN

Aunque está demostrada la LM como factor protector de la salud, en el transcurso de los 0 a los 5 meses se ha visto un descenso de la alimentación con leche materna a nivel mundial (ANEXO 1). España también sigue esta tendencia en esta franja de edad, aunque no podemos valorarlo de manera rigurosa ya que los datos que se obtiene provienen de la Encuesta Nacional de Salud y ésta solo proponer alguna pregunta sobre la LM. No se utilizan indicadores para su medición, con lo cual hace imposible que se pueda comparar correctamente con los datos obtenidos en el resto de países europeos. En la gráfica (ANEXO 2), podemos observar la evolución al alza del uso de la LM (exclusiva como parcial) a lo largo de más de 15 años en España. Sin embargo, a la hora de dividir entre el tiempo de LM que se da al lactante, se ve un descenso del uso de la leche materna a medida que aumentamos la edad del niño11,12.

Aunque existen diferencias por Comunidades Autónomas en España, todas siguen un patrón de abandono de la LM. Por ejemplo, Galicia muestra una curva ascendente en el porcentaje de abandono llegando a ser del 43% aproximadamente cuando el lactante tiene una edad de 6 meses13 (ANEXO 3).

Existen varios problemas que rodean a la BLW y que es necesario abordar. En primer lugar tenemos la falta de evidencia científica respecto a este tipo de AC y que necesita que se fomente su investigación. Esto genera cierta inseguridad a la hora de recomendar esta práctica y pasa desapercibido para la mayoría de los padres. Es necesario realizar más estudios y recopilar información que ya se tiene evidenciada para poder concluir los puntos fuertes y débiles de esta actividad2,3,14.

 

Otro punto que no podemos pasar por alto es el desconocimiento que tienen los profesionales en salud frente a BLW. Tanto médicos como enfermeras en sus respectivas especialidades deben actualizar sus conocimientos y transmitir el uso en la vida diaria de las familias con niños de 6 meses a 2 años de una manera segura y con todas las garantías posibles2,3,14.

A raíz, en parte, del desconocimiento actual sobre esta AC, el BLW entraña peligros de urgencia vital relacionados principalmente con atragantamientos y asfixia, debido a una incorrecta elección de los alimentos seleccionados para el manejo por parte del lactante, aunque este problema es independiente de si se utiliza el BLW u otra AC15.

El uso del método BLW puede llevar a ciertos déficits nutricionales en el niño con problemas psicomotores de base, o cuya dieta o conocimientos familiares limiten el correcto uso del BLW16.

Con todo lo dicho anteriormente, se ve la necesidad de poner en consenso la bibliografía existente sobre el BLW y su relación con un crecimiento basado en hábitos de salud saludables para el niño.

 

OBJETIVOS

Establecer la eficacia de la introducción de la alimentación en lactantes de 6 meses a 2 años a través del método BLW en una consulta de enfermería.

Analizar los riesgos y beneficio del método BLW en niños entre 6 y 24 meses

Analizar si existe relación del método BLW o BLISS con el estado nutricional en niños de 6 meses a 2 años que no tengan enfermedades de base.

 

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una revisión de la literatura para dar respuesta a los objetivos planteados.

Los criterios de inclusión en la revisión fueron: artículos científicos cuya fecha de publicación en revistas no fuesen inferior al año 2010, artículos en inglés y/o español, artículos gratuitos, estudios cuantitativos y cualitativos.

Las fuentes de información utilizadas fueron: PubMed, IBECS, LILACS, página web de la Organización Mundial de la Salud, Asociación Española de Pediatría y UNICEF.

El metabuscador utilizado fue Google Académico para una búsqueda libre.

 

Las palabras clave utilizadas fueron:

Pregunta de Investigación: ¿Es eficaz la introducción del método BLW como AC en la consulta de enfermería en niños de 6 meses a 2 años?

En PubMed, los términos MeSH fueron: Infant, Weaning, Infant Food, Child Nutrition, Feeding Method, Infants Behavior.

En las fuentes de información que utilizan DeCS se usaron: Destete, Nutrición del niño, Fenómenos Fisiológicos Nutricionales del Lactante, Lactante

Se han utilizado 10 artículos para la revisión bibliográfica.

La tabla de búsqueda (tabla 1), se exponen los artículos utilizados en la revisión sistemática (Anexo 4).

A continuación, se muestra la tabla de puntuación de la herramienta de lectura crítica CASPe en los artículos seleccionados (Tabla 2 y Anexo 5).

 

RESULTADOS

Se han utilizado en la revisión 2 ensayos clínicos, 2 estudios cualitativos, 1 revisión sistemática y 5 estudios observacionales Las fechas de publicación fueron entre los años 2011 y 2019. Los estudios analizan principalmente el BLW o BLISS y su posible asociación con la calidad nutricional y/o parámetros antropométricos y factores de riesgo asociados a la AC sujeta a estudio (Tabla 4).

Inicio de la lactancia materna, AC y factores sociales.

En el estudio realizado por Nauman S21, se realizó una entrevista a 30 madres de las cuales, más de un 86% de las madres entrevistadas, provenientes de zonas agrícolas con un poder adquisitivo bajo, aseguraron que la primera alimentación proporcionada a sus hijos fue la leche materna. El porcentaje restante administró a sus hijos lactancia artificial. Se descubrió que las madres tenían problemas a la hora de acceder a los alimentos para sus hijos. El 40% de las madres no consiguieron acabar sus estudios básicos y la mitad de ellas fue madre a una edad comprendida entre 15 y 19 años. Además, el 50% de estos niños tuvieron bajo peso al nacer. Las madres de este estudio estuvieron dando LM (aunque no exclusiva) 16,6 meses. Sin embargo, los integrantes del estudio estipularon una duración mayor a la expuesta por las madres. De las madres que utilizaron la LM exclusiva, el 76,67% la interrumpieron a los cuatro meses. Se encontraron discrepancias en los consejos ofrecidos por los agentes sanitarios referente a LM.

 

El primer alimento ofrecido por las madres en la AC fue la sopa colada en el 73,1%. Se encontró un consumo elevado a temprana edad de HC simples y preparados industriales gaseosos21

En el estudio cualitativo llevado a cabo por Albuquerque22, se observó que la mayoría de los padres no finalizó los estudios secundarios y no estaban trabajando en ese momento. Aquellos que trabajaban solo obtuvieron el salario mínimo. En el estudio se observó que existía relación entre una opinión favorable de la LM y unos bajos ingresos familiares. A esto se incluye que se relacionaba la creencia del abandono de la LM prematuramente con problemas de salud presentes o futuros. Los conocimientos que tenían las madres sobre la protección de enfermedades se asoció con la interrupción de la LM exclusiva. Se describieron mejoras en la dentición del lactante que obtuvo LM previamente.

Se encontró una asociación entre la implementación de la AC con la sensación paternal de que la leche materna no satisfacía el hambre del lactante, aunque no se pudo valorar el hambre del bebé de manera objetiva (22).

Daniels L et al. (18) en su estudió observó que no existían diferencias entre el número de bebés que fueron alimentados con LM, lactancia artificial o ambas conjuntamente en el período de 7 a 12 meses.

Respecto a la introducción de alimentos sólidos en la AC, en el estudio de Brown (24) se observó que aquellos niños que siguieron un BLW estricto consumieron sólidos más tarde que los niños que seguían un BLW ocasional o un AC tradicional. La dieta ofrecida en estos niños estuvo compuesta principalmente por purés con grupo en el grupo de AC tradicional.

 

Cameron L (27), realizó una encuesta que completaron 199 madres, de las cuales la mitad tenían de 30 a 39 años. El 58% de las encuestadas utilizó LM exclusiva hasta los 5 meses de edad del lactante y 63% de los lactantes tuvieron una AC antes de los 6 meses.

En el estudio de Brown et al (25) con 308 participantes, el uso de BLW se asoció con un nivel de educación mayor de las madres en la primera parte del estudio. Sin embargo, al reducir el tamaño de los participantes en la fase dos, esa relación dejó de ser significativa. Se observó que los lactantes destetados mediante el método tradicional comieron alimentos sólidos antes que aquellos que siguieron un BLW.

Se encontró asociación entre la LM y la capacidad de ésta para dar respuesta a la saciedad. La extensión a lo largo del tiempo de la LM actuó como factor protector frente a la saciedad y la irritabilidad25.

Peligros en la AC.

 

Los principales riesgos estudiados fueron la oclusión de las vías aéreas y la asfixia. En momentos iniciales de la introducción de AC BLISS a una edad de 6 meses, se demostró una relación estadísticamente significativa con la oclusión de las vías aéreas al ser comparado con una AC tradicional. Esta relación hace referencia a un momento puntual del inicio de BLISS, sin embargo, los estudios revisados no obtuvieron relación significativa entre el método de alimentación en el niño y los atragantamientos19,24,27.

En el estudio de Fangupo et al.19, no se encontró diferencias significativas entre el grupo que practicaba AC BLISS y el control. En este estudio, de 170 bebés seguidos, el 35% se ahogaron como mínimo una vez a los 6, 7 u 8 meses de edad. Además se encontró una relación estadísticamente significativa entre el grupo BLISS y los ahogos a los 6 meses de edad en comparación con el grupo control. Esta diferencia cambió a los 8 meses donde el grupo control se ahogaba con mayor frecuencia. No se encontraron estadísticas significativas al comparar los atragantamientos con las edades de 7 meses y 1 año. El acompañamiento de los niños por parte de un adulto responsable fue mayor en el grupo BLISS que en el control a los 11 meses de edad.

Brown24, halló que, del total de bebés a estudio, el 13,6% se atragantó como mínimo una vez. El 11,9% de los niños del grupo BLW, el 15,5% del BLW ocasional y el 11,6% del AC tradicional se atragantaron, aunque no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre la edad de introducción a los sólidos y los niños que alguna vez se habían atragantado. Tampoco se encontró asociación entre el sexo de los bebés o el peso al nacer.

Las distintas texturas del puré o distintos tipos de alimentos sólidos no se relacionaron con los atragantamientos en el estudio de Brown24, pero sí existía asociación entre una menor frecuencia en la toma de purés y los atragantamientos. Un análisis multivariado no encontró relación estadísticamente significativa entre el uso de la cuchara en la alimentación y los atragantamientos.

La relación de la ingesta de alimentos no cortados o triturados previamente con el atragantamiento es evidente, aunque se observó una relación entre AC tradicional a base de purés y los atragantamientos debido al tamaño de los grumos. En este caso, BLW actuó como factor protector19,24,27.

 

Obesidad, energía y micronutrientes.

Se encontró relación significativa entre los niños con sobrepeso y la AC tradicional. El BLW actuó como factor de riesgo frente al sobrepeso, sin importar el peso inicial del lactante o el tiempo que se administró LM. Esto estuvo relacionado a su vez con un nivel de saciedad mayor en niños que fueron alimentados con BLW frente a la AC tradicional25,26.

En el estudio de Brown et al25, se observó que las madres que utilizaban el BLW como método de AC estuvieron menos preocupadas por el peso de su hijo que las madres cuyos hijos tenían un AC tradicional. En este estudio, los lactantes con BLW o AC tradicional tuvieron un peso normal para su edad aunque los niños con AC tradicional tuvieron una diferencia significativa al alza en comparación con el grupo BLW y siendo independiente del peso en el nacimiento. El 86,5% del grupo BLW tuvieron un peso normal y un 8,1% de sobrepeso frente al grupo de BLW cuyo porcentaje referente al peso normal se situó en 78,3% y 19,2% de sobrepeso. Además se encontró asociación inversa entre el peso actual del niño y la percepción de que el niño era quisquilloso a la hora de comer.

Los lactantes que iniciaron el destete mediante BLW tuvieron una sensación de saciedad mayor que aquellos que siguieron la AC tradicional independientemente de la educación maternal, peso al nacer o momento en el que se introdujo las AC25.

Hubo diferencia estadísticamente significativa en el nivel de nutrientes en el cuerpo del lactante y el tipo de AC ofrecida. Pero referente al aporte calórico no existieron diferencias significativas entre todos los niños18.

Algunos micronutrientes como el hierro tuvieron mayor concentración en niños con AC BLISS frente a tradicional, aunque también demostraron que la concentración en vitamina C era menor en BLISS (18).

En el estudio de Cameron L27, a los niños que siguieron BLW no se les ofreció cereales enriquecidos con hierro para bebés como primer alimento.

 

DISCUSIÓN

Se ha realizado una revisión bibliográfica sobre los beneficios de una AC basada en BLW o BLISS frente a una AC tradicional.

Se ha objetivado una relación evidente entre el uso de LM e introducción del AC y distintos factores socioeconómicos. Alimentos que socialmente pueden considerarse como ligeros (por ejemplo una sopa), son utilizados en ocasiones como primera opción en la AC, sin embargo, muchos tienen una baja densidad calórica generan en el lactante un déficit enérgico. El inicio de la AC con distintos alimentos también se ha relacionado con el nivel de estudios de los progenitores. Esta relación produce que los lactantes reciban alimentos de origen industrial muy tratados que proporcionan a su vez un aumento en niveles medios de IMC hasta el nivel de sobrepeso. Por este motivo, en la consulta de enfermería, se debe valorar al lactante desde un punto de vista general y teniendo en cuenta factores ajenos a su propia biología. La información se debe de dar de manera clara para aquellos progenitores que no tienen el conocimiento necesario para ofrecer el mejor alimento a su hijo en las distintas etapas vitales21,22,23.

Es importante que los profesionales de salud tengan una continua actualización de los conocimientos evidenciados científicamente sobre el uso BLW o BLISS y cómo proceder a su incorporación en el hábito de vida saludable. Teniendo en cuenta que, organismos como la OMS, UNICEF o AEPED presentan campañas de conciencia sobre el impacto positivo en la salud de los niños que utilizan BLW, no siempre este método es completamente seguro1,3,19.

Los riesgos derivados del uso de BLW provienen de los atragantamientos. Se ha demostrado que es completamente seguro el uso de este tipo de AC, pero en la etapa inicial, a los 6 meses, el riesgo aumenta. Esto conlleva al profesional de salud a indicar a los padres la mejor elección del alimento que el niño va a tratar y a manipular con sus manos24,27.

 

CONCLUSIONES

La introducción de BLW como AC es eficaz en niños de 6 a 24 meses de edad y presenta ventajas evidenciadas científicamente en comparación con el método tradicional.

El método BLW presenta beneficios en el niño y actúa como factor protector frente al sobrepeso y hábitos de vida saludables en el niño. Los riesgos de esta práctica son mínimos y están relacionados principalmente con el aprendizaje de los progenitores en la iniciación del BLW.

 

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXOS

Anexo 1. Tabla 1. Principales criterios de búsqueda.

Fuentes de InformaciónEstrategias de búsquedaArtículos

Encontrados

Artículos cribados por título, resumen y C. inclusiónArtículos seleccionados
PubMed“Infant”

AND

“Weaning”

AND

“Infant Food”

(“Infant Nutritional Physiological Phenomena” AND “Weaning”) AND “Feeding Methods”

160

98

155

97

7

1

IBECS“Destete”

AND

“Lactante”

17170
LILACS

LILACS

“Destete”

AND

“Fenómenos Fisiológicos Nutricionales del Lactante”

AND

“Lactante”

“Fenómenos Fisiológicos Nutricionales del Lactante”

AND

“Nutrición del niño”

20

24

19

23

1

1

Fuente: elaboración propia.

 

Anexo 2. Tabla 2. Utilización de la hoja de lectura crítica CASPe.

Autores ArtículoTipo de EstudioHerramienta CASPePuntuación

(Máx. 9 puntos)

Daniels et al. 2018 (18)Ensayo

Aleatorizado

Análisis de ensayos clínicos8/9
Fangupo et al. 2016

(19)

Ensayo

Aleatorizado

Análisis de ensayos clínicos8/9
Kate E. Moorcroft et al. 2011 (20).Revisión

Sistemática

Análisis de Revisiones Sistemáticas6/8
Naumann S, Pinotti L. 2012 (21)Estudio CualitativoAnálisis de Estudios Cualitativos9/10
Albuquerque Frota M et al. 2013 (22)Estudio CualitativoAnálisis de Estudios Cualitativos8/10

Fuente: elaboración propia.

 

Anexo 3. Tabla 3. Principales resultados de los estudios sometidos a revisión. Fuente: elaboración propia.

AutorAñoTipo de EstudioNº Participantes/ Estudios comparadosResultados
Daniels et al.(18)2018Ensayo Clínico AleatorizadoParticipantes: 169 niños
  • Los niños que utilizaron BLISS presentaron una concentración mayor de hierro que provienen de cereales, carne roja y huevo.
Fangupo et al.(19)2016Ensayo Clínico AleatorizadoParticipantes: 206 niños
  • Bliss presentó efectos secundarios, como sensaciones nauseosas en el niño.
Kate E. Moorcroft et al.(20)2011Revisión SistemáticaRevisión: 24 estudios
  • No se encontró relación entre la introducción de alimentos sólidos antes del año de vida y el peso a esta edad.
Naumann S, Pinotti L.(21)2012Estudio CualitativoParticipantes: 30 madres
  • Los primeros alimentos complementarios introducidos fueron la sopa colada y leches en polvo.
Albuquerque FM et al. (22)2013Estudio CualitativoParticipantes: 16 madres
  • Dieta deficiente en nutrientes.
  • El destete temprano estaba justificado por las distintas creencias.

Fuente: elaboración propia.

 

Anexo 4. Tabla 4. Principales resultados de los estudios sometidos a revisión.

AutorAñoTipo de EstudioNº Participantes/ Estudios comparadosResultados
Rowan et al. (23)2019Estudio ObservacionalParticipantes: 180 niños
  • Los niños con BLW comieron más verduras y proteínas frente a los que siguieron AC tradicional.
Brown (24)2018Estudio ObservacionalParticipantes: 1151 madres
  • Los bebés que no siguieron una AC tradicional, se ahogaron menos que el resto. Esta diferencia fue estadísticamente significativa.
Brown et al. (25)2015Estudio ObservacionalParticipantes: 308 niños
  • Los bebés que dirigieron su propia alimentación se saciaban más y su nivel de sobrepeso fue menor.
Townsed et al. (26)2012Estudio ObservacionalParticipantes: 155 niños
  • La clase social fue un factor relacionado con el consumo de verduras en los lactantes.
Cameron et al. (27)2013Estudio ObservacionalParticipantes: 199 niños
  • Los niños que seguían un BLW cumplieron más recomendaciones sobre salud alimenticia de la OMS.

Fuente: elaboración propia