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Artritis reumatoide: un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado ayudan a la calidad de vida del paciente. Revisión bibliográfica.

28 diciembre 2021

AUTORES

  1. Blanca Gómez Vicente. Enfermera Asistencial Fremap Figueruelas.
  2. Alexandra Elena Claeanu. Enfermera Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  3. Mónica Jiménez Sánchez. Enfermera de Empresa Fremap Figueruelas.
  4. Nuria Pérez Sanz. Enfermera Hospital Provincial de Nuestra Señora de Gracia.

 

RESUMEN

La artritis reumatoide (AR) es la forma más frecuente de poliartritis crónica. Afecta al 0,5% de la población española. En los últimos años se han producido importantes avances en la patogénesis de la AR, en el diagnóstico y en el tratamiento de la enfermedad. Un diagnóstico temprano es esencial con el fin de prevenir la erosión articular y de mejorar la prognosis y la calidad de vida de los pacientes con AR.

 

PALABRAS CLAVE

Artritis reumatoide, diagnóstico, calidad de vida, evolución.

 

ABSTRACT

Rheumatoid arthritis (RA) is the most frequent form of chronic polyarthritis. It affects 0.5% of the Spanish population. In recent years there have been significant advances in the pathogenesis of RA, in the diagnosis and treatment of the disease. An early diagnosis is essential in order to prevent the joint erosion and improve the prognosis and quality of life of patients with RA.

 

KEY WORDS

Rheumatoid Arthritis, diagnostic, life quality, evolution.

 

INTRODUCCIÓN

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune de etiología desconocida que origina daño en las articulaciones provocando síntomas como destrucción articular, dolor y tumefacción. Afecta a un 0,5% de la población española siendo más probable su aparición entre los 40-60 años especialmente en mujeres.

A pesar de ser una patología que puede desencadenarse en cualquier momento de la vida, su aparición es más común en torno a los 40-60 años, especialmente en las mujeres, en una relación 3:1 con respecto a los hombres.

Por otro lado, cabe mencionar que la AR suele presentar una evolución en tres fases; al comienzo se caracteriza por un periodo prodrómico de duración variable (semanas a meses) con síntomas inespecíficos (cansancio, astenia, mialgias difusas, febrícula, dolor óseo…) para manifestar más adelante síntomas propios del daño articular, como tumefacción, rigidez y dolor. Tras unos años de evolución tiene lugar una segunda fase, donde la AR permanece latente, para al final de la vida, dar lugar a fuertes brotes, en los cuales además de la clínica inicial, se añaden las complicaciones y daño a otros órganos.

El diagnóstico debe ser evocado en presencia de ciertos signos clínicos como hinchazón (artritis clínica), rigidez matutina de más de 20 minutos y analíticas, radiografías y ecografías 1,3,4.

 

OBJETIVO

Describir la etiología, factores de riesgo, fisiopatología, signos y síntomas, diagnóstico, así como las complicaciones asociadas a la artritis reumatoide.

Identificar el impacto de la enfermedad en los afectados y cómo mejorar su calidad de vida.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica en diversas bases de datos: Scielo, Pubmed, Dialnet, y páginas web: sociedad española de reumatología (SER). Se ha usado el operador booleano “AND” e “Y” como conectores entre las palabras clave para precisar la búsqueda. Se han aplicado los siguientes filtros: artículos en inglés y español publicados entre 2014 y 2020.

 

RESULTADOS

Es muy importante establecer lo antes posible el diagnóstico de la artritis reumatoide, ya que el tratamiento precoz aumenta la probabilidad de controlar la inflamación de las articulaciones y evitar el daño de las mismas, e incluso conseguir la remisión de la enfermedad (ausencia absoluta de síntomas de la enfermedad). Por ello, ante la aparición de síntomas, se debe consultar con el médico de atención primaria, quien, si sospecha que puede padecer artritis reumatoide, deberá remitir lo antes posible a su reumatólogo para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento.

Un tratamiento temprano establecido en el poliartritis da mejores resultados. Clínicamente, el elemento clave es la existencia de sinovitis, especialmente los dedos y las muñecas. Una “prueba de compresión” positiva es una buena guía: es el dolor causado por la presión de todos los metacarpofalángicos y / o metatarsofalángicos.

Los criterios más útiles en este contexto son los criterios estadounidenses y europeos (ACR / EULAR) para la clasificación de la AR. En presencia de al menos una sinovitis clínica, y en ausencia de evidencia de diagnóstico de otras enfermedades, se puede considerar el diagnóstico de artritis reumatoide si la puntuación es ≥ 6/10.

El único factor ambiental conocido que puede contribuir a la aparición de la artritis reumatoide es el tabaco. Los fumadores tienen más riesgo de padecer la enfermedad. Esto puede deberse a que el tabaco puede modificar algunas proteínas humanas que, de esta manera, se convierten en objetivos que nuestro sistema inmune pretende eliminar, provocando esta respuesta autoinmune.

 

La meta del tratamiento en la artritis reumatoide es reducir el dolor articular y la inflamación y retrasar o prevenir el daño en las articulaciones. El tratamiento variará en cada paciente dependiendo de la intensidad y extensión de las articulaciones inflamadas y también de la presencia y gravedad de las manifestaciones en otros órganos, aparte de en las articulaciones.

Es importante que las personas con artritis reumatoide se mantengan en las mejores condiciones de salud posible. Los siguientes aspectos contribuirán a mejorar su calidad de vida.

  • Reposo: El descanso, con un número adecuado de horas de sueño, mejora la sensación de cansancio y fatiga que suele producir la enfermedad.
  • Ejercicio: La actividad física es una parte importante de su tratamiento. Estudios científicos han demostrado que el ejercicio puede reducir el dolor y mejorar la funcionalidad y el estado de ánimo. El ejercicio mejora la rigidez y la limitación, también ayuda a la flexibilidad y a fortalecer los músculos. Hay que evitar los deportes que requieran contacto físico (fútbol, balonmano, baloncesto…).
  • Alimentación: Como norma general debe seguirse una dieta variada y equilibrada, la recomendación es la dieta mediterránea. Consumo de verduras y frutas intentando tomar dos raciones de verdura y tres piezas de fruta al día. Es preferible el pescado sobre la carne. Consumir carnes magras (no grasas).
  • Controles clínicos: Las personas con artritis reumatoide y, sobre todo, los que tienen una enfermedad mal controlada tienen más riesgo de que se dañen sus vasos sanguíneos y una mayor predisposición a presentar complicaciones cardiovasculares, hay que mirarse periódicamente la tensión arterial, analíticas (controlar diabetes y colesterol).
  • Apoyo familiar: Las repercusiones físicas y emocionales de la AR son distintas en cada paciente. Sus amigos y familiares pueden ayudarle con apoyo emocional, comprendiendo y aceptando sus limitaciones y prestándole ayuda física. Es importante tener a alguien con quien hablar sobre los problemas que ocasiona la enfermedad y que le anime a vencerlos.
  • Estados de ánimo: El impacto psicológico o emocional a causa del dolor y las limitaciones por los problemas articulares pueden alterar la vida personal. La afectación psicológica puede favorecer que las personas con artritis fumen y beban más, con las repercusiones negativas que esto tiene para su salud y el curso de su enfermedad. También es conocido que el estrés emocional puede empeorar la artritis. Por este motivo, junto a un tratamiento efectivo para reducir la inflamación y mejorar los síntomas es necesario intentar lograr un bienestar mental para sobrellevar mejor la enfermedad. En algunos pacientes puede ser necesario un apoyo psicológico o psiquiátrico para mejorar el estado de ánimo y la desmotivación ocasionados por la enfermedad 3,4,5.

 

CONCLUSIÓN

No existe un tratamiento definitivo para esta enfermedad, por lo que el diagnóstico precoz es esencial. El impacto psicológico o emocional a causa del dolor o las limitaciones pueden alterar la vida de la persona con AR, es importante comenzar con un tratamiento temprano y con unos hábitos de vida saludables para mejorar esa calidad de vida y mantenerla por largo tiempo.

Cada paciente es diferente, por lo que la atención debe de ser totalmente individualizada y para el tratamiento requiere la participación del paciente en su seguimiento y manejo de la enfermedad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Armas W, Alarcón G, Ocampo F, Arteaga C, Arteaga P. Artritis reumatoide diagnóstico, evolución y tratamiento. Rev cubana med 2019; 21 (3).
  2. García L. Avances en artritis reumatoide. An Real Acad Farm. 2014; 80(1): 126-150.
  3. Solares Sampedro S. Atención de enfermería en pacientes con artritis reumatoide. RqR Enfermería Comunitaria (Revista de SEAPA). 2019 Febrero; 7 (1): 26-41.
  4. Grupo GUIPCAR de trabajo de la GPC para el Manejo de Pacientes con Artritis Reumatoide. Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Artritis Reumatoide. Madrid: Sociedad Española de Reumatología; 2018.
  5. Sociedad Española de Reumatología [sede Web]. Madrid: Sociedad Española de Reumatología; [acceso Julio 2021]. Artritis reumatoide. Disponible en: https://www.ser.es/