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Alergias alimentarias: el paciente en su entorno.

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5 marzo 2021

 

AUTORES

  1. Lara Pilar Palacín Nieto. Diplomado Universitario de Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Vanesa Palacín Nieto. Diplomado Universitario de Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  3. Alba Berrocal Elu. Diplomado Universitario de Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  4. Silvia Jurado Pulgar. Grado Universitario en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Daniel Candala Ramírez. Grado Universitario en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Cualquier respuesta clínica anormal en un individuo vinculada a la toma, inhalación o contacto con un alimento, aditivos o derivados recibe el nombre de “reacción adversa a alimentos”. La importancia de clasificar las diferentes variedades del término y poder diferenciar las alergias alimentarias de las que no lo son es crucial para el posterior tratamiento y manejo de la patología. La sintomatología, a veces confusa; conduce a la exigencia de una valoración adecuada y exhaustiva del cuadro clínico que no conduzca a error. La anamnesis, el examen físico y la historia clínica deben de ser completos, incluyendo además de la experiencia, la destreza del médico responsable del diagnóstico para la elección de las pruebas complementarias más oportunas para cada cuadro. Este tipo de reacciones alérgicas tienen una gran repercusión clínica y social con una prevalencia en incremento durante los últimos años que exige estrategias para un aumento del control del entorno y un sobreesfuerzo por parte del paciente y por parte del entorno.

 

PALABRAS CLAVE

Alergia a alimentos, reacción adversa a alimentos, ansiedad.

 

ABSTRACT

Any abnormal clinical response in an individual associated with swallowing, inhalation or contact with a food, additives or derivatives is called an “adverse reaction to food”. The importance of classifying the different varieties of the term and being able to differentiate food allergies from those that are not is crucial for the subsequent treatment and management of the disease. The symptomatology, sometimes confusing; leads to the requirement of an adequate and exhaustive assessment of the clinical picture that is not misleading. The anamnesis, physical examination, and medical history must be complete, including, in addition to experience, the skill of the doctor responsible for the diagnosis in choosing the most appropriate complementary tests for each condition. This type of allergic reaction has a great clinical and social repercussion, with an increasing prevalence in recent years, which requires strategies to increase control of the environment and overexertion on the part of the patient and the environment.

 

KEY WORDS

Food allergy, food adverse reaction, anxiety.

 

INTRODUCCIÓN

 

Podemos entender el término “alergia” según nos lo define la Real Academia Española (RAE) como “Respuesta inmunitaria excesiva provocada en individuos hipersensibles por la acción de determinadas sustancias” 1. Normalmente cuando mencionamos este término consideramos aquellas reacciones mediadas por partículas ambientales, siendo estas las más habituales; pero, dentro de este campo encontramos un amplio contenido a explorar cómo sería la alergia a medicamentos, a himenópteros o a alimentos entre otras. En esta revisión bibliográfica, orientaremos la temática hacia las alergias alimentarias, su posible confusión con otras reacciones adversas a alimentos (RAA), su incidencia y repercusión en la sociedad actual; así como los protocolos más habituales de diagnóstico y prevención 2.

 

Cualquier respuesta clínica anormal en un individuo vinculada a la toma, inhalación o contacto con un alimento, aditivos o derivados; siendo tolerada sin ningún tipo de incidencia por la mayoría de los sujetos de la población, recibe el nombre de “reacción adversa a alimentos” (RAA). Con esta descripción, estamos considerando un amplio grupo que nos puede llevar a confusión entre diferentes términos y con esto, a un mal entendimiento por parte del paciente que necesita de un diagnóstico diferencial por su consecuente condicionamiento en el modo y calidad de vida del individuo y de su entorno 2,3. Detallando conceptos, hablamos de “alergia alimentaria” a la hipersensibilidad de un sujeto ante un alimento con mecanismo inmunológico presente y asociado comúnmente a la Inmunoglobulina E (IgE) 4. Esta hipersensibilidad advierte una sensibilización previa que desencadena en una respuesta aumentada ante una nueva exposición, pudiendo ocurrir a muy pequeñas cantidades de alimento, desencadenando reacciones de forma inmediata o tardía y poniendo; en ocasiones, la vida del paciente en peligro si se llegara a su grado más severo de anafilaxia. En cambio, entendemos el término de “intolerancia alimentaria” a cualquier otra RAA en la que la respuesta inmunitaria no está presente y puede ser atribuida a mecanismos metabólicos, farmacológicos, mixtos o de origen idiosincrático. Dando ejemplos a estas reacciones adversas, encontramos como alergias alimentarias más frecuentes la alergia al huevo, trigo, pescado, mariscos y a las frutas frescas o a los frutos secos con los signos y síntomas más habituales a nivel mucoso-cutáneo. En cambio, una de las intolerancias alimentarias más comunes en nuestra sociedad es la popular intolerancia a la lactosa; normalmente mediada por afectación enzimática del individuo 3.

 

La sintomatología, a veces confusa; conduce a la exigencia de una valoración adecuada y exhaustiva del cuadro clínico que no conduzca a error. La anamnesis, el examen físico y la historia clínica deben de ser completos, incluyendo la duración y naturaleza de los síntomas tras la exposición al alimento y la respuesta al tratamiento. Toda esta información además de la experiencia y la destreza del médico responsable del diagnóstico son claves para la elección de las pruebas complementarias más oportunas para cada cuadro. Estas pruebas son de diferente índole según el procedimiento diagnóstico que el médico especialista considere más oportuno. Existen estrategias sencillas como la dieta de eliminación y la post-valoración del paciente, las novedosas pruebas a nivel molecular 5 o la determinación de la IgE sérica alérgeno-específica en el laboratorio con una menor sensibilidad que las llamadas pruebas cutáneas en las que el personal de enfermería bien instruido es clave para su buen procedimiento. Estas últimas son muy utilizadas en la sospecha de alergias alimentarias mediadas por IgE y podemos señalar varios tipos como es el “Prick-test” en el que se introduce el extracto alimentario utilizando la técnica de la lanceta con su pertinente control positivo y negativo. Ya que las predicciones del prick-test pueden verse mermadas por la calidad del reactivo, en numerosas ocasiones es de elección la prueba del “Prick Prick-test” similar al prick-test simple, pero, realizando una primera punción sobre el alimento fresco a explorar y posteriormente sobre la piel del paciente. Otras de las pruebas cutáneas, aunque menos utilizadas son las pruebas intradérmicas, las cuales incrementan el riesgo de sufrir reacciones sistémicas o las pruebas de parches de uso muy limitado. Aunque las pruebas cutáneas son de diagnóstico fiable, los servicios de alergología cuentan con su “Standard de Oro” en el que se combina placebo con varias tomas de alimento real en tiempos de espera ajustados según dosis de alimento con desafíos abiertos y en otras ocasiones, utilizando la estrategia de simple o de doble ciego. Por último, nombraremos la provocación intragástrica similar a la anterior; aunque bajo técnica endoscópica y aunque utilizada hace más de 60 años, el paciente puede experimentar sintomatología sistémica por lo que las técnicas orales simples son de primera elección 2.

 

Este tipo de reacciones alérgicas tienen una gran repercusión clínica y social con una prevalencia creciente en las últimas décadas que afecta a todas las edades, siendo de forma más frecuente en población infantil. Aunque muchos alimentos están involucrados en estas respuestas alérgicas, en ocasiones se pueden establecer relaciones alimento-grupo de edad 4; posiblemente vinculado a los cambios de dieta y estilos de vida que han imperado durante los últimos años. Las alergias a alimentos se han convertido en un gran problema de salud pública por las reacciones potencialmente mortales que pudieran producirse de carácter accidental o inducidas por error humano 3. Factores como las restricciones del número de alimentos, la gravedad de la respuesta alérgica o la experiencia previa a cuadros graves de anafilaxia generan frecuentemente inquietud, cuadros de ansiedad y estrés para el paciente y su entorno; afectando a su calidad de vida, a su bienestar social y generando un importante impacto familiar por el continuo estado de alerta a los que se ven sometidos este tipo de pacientes. En ocasiones, son imprescindibles intervenciones psicológicas y de apoyo, suponiendo un desafío destinada a la mejora de los planes de intervención para una gran variedad de ámbitos sociales como colegios, institutos, comedores, bares y restaurantes. Con todo ello, se hace imprescindible la obligatoriedad de cumplimiento del etiquetado de productos de supermercados y tiendas de alimentación, las normativas para la manipulación de alimentos y manejo de utensilios de cocina, asistencia para el cumplimiento de una dieta deficitaria derivada de una severa restricción de alimentos no indicados 6.

 

La intervención más astuta para una disminuida repercusión de la problemática de la enfermedad es un diagnóstico precoz, contando con la habilidad diagnóstica del médico, apoyado de un examen físico y una historia clínica completa para un diagnóstico diferencial acertado 2. Tras el diagnóstico la herramienta más eficaz es la prevención y la evitación del alérgeno causante del cuadro hasta nueva valoración médica 4. Estas estrategias suponen un aumento del control parental y un sobreesfuerzo de la alerta individual ante eventos sociales, cumpleaños y comidas fuera del domicilio con su derivado pérdida del confort familiar, un creciente nivel de estrés y un aumento de la carga económica 6.

 

OBJETIVO

El objetivo de esta revisión bibliográfica es, en una primera instancia, la recopilación de la literatura científica actual y disponible en las bases de datos de índole oficial y acercar al lector una visión esclarecedora de lo que se conoce en el área médico-sanitaria como “alergia alimentaria”. La indudable repercusión de esta patología en la sociedad, en el entorno familiar y en el área individual del paciente nos invita a poner al servicio del conocimiento del interesado los diferentes métodos diagnósticos en consulta médica, su prevención y las estrategias de elección para la minimización de la problemática que pudiera ocasionar esta enfermedad.

 

METODOLOGÍA

Para la realización de este artículo se ha revisado la literatura científica disponible en el buscador Alcorze facilitada por La Biblioteca de la Universidad de Zaragoza (BUZ), limitando la búsqueda a trabajos revisados por expertos y publicados a texto completo con acceso libre y gratuito en los últimos veinte años. Las palabras clave o keywords utilizadas fueron “Hipersensibilidad alimentaria”, “food allergy”, “Pruebas cutáneas”, “Ansiedad”, “Alergia” y “Standard gold”. Todas ellas fueron utilizadas en diferentes búsquedas y combinadas con los operadores booleanos “AND” y/o “OR” según conveniencia.

 

Las búsquedas se hicieron en combinación con Google Académico para la localización de referencias bibliográficas cuya ubicación estaba desactualizada en el primer buscador de referencia utilizado; además del apoyo de webs de carácter oficial de diferente categoría según procediera como La Real Academia de la lengua Española (RAE), La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) y La World Allergy Organization (WAO) cuyos contenidos son de gran interés para el tema que precede.

 

RESULTADOS

Para hacer frente a esta patología en aumento, son las unidades especializadas en alergología el eslabón más potente para un buen diagnóstico y un adecuado manejo de las complicaciones. Debemos de contar con una buena técnica de recopilación de datos, correctamente documentada en la que los “diarios de síntomas” pueden ser de gran utilidad. Para esta parte, un paciente bien instruido y concienciado para afrontar la tarea es indispensable, pudiendo aportar información valiosa y de gran ayuda para el diagnóstico precoz 2.

 

Varios estudios demuestran que el poder diagnóstico in vitro o las pruebas cutáneas son de gran interés para la toma de decisiones frente a la provocación alimentaria. Las pruebas de prick-test llegaron de la mano de Charles H.Blackley en 1865 y hasta hoy su uso es ampliamente extendido dado su carácter mínimamente invasivo. Su técnica correcta, bajo una mano instruida con una técnica exacta nos permite la determinación de varios alimentos de carácter heterogéneo en una única sesión. Esta técnica nos aporta grandes ventajas como su fácil cuantificación; además de su variedad de prick prick-test sobre alimentos en fresco, muy útiles para frutas y otras variedades con resultados como mariscos, cacahuetes, nueces, verdura y otros 5.

 

Una vez diagnosticado es el paciente y la familia quien ha de gestionar el manejo de la enfermedad. Dado que la fórmula más adecuada para la prevención desde los síntomas más leves a los de mayor complicación es tener un buen control de los alimentos ingeridos o en posible contacto, procurando una evitación total; son los organismos reguladores los responsables de promulgar leyes acordes para redirigir el control en lo que se refiere a la información de los alérgenos para el usuario. Estas normas están destinadas a la mejora del etiquetado de los alimentos en la industria alimentaria y a la detección de alérgenos no declarados u ocultos. Esto supone importantes herramientas de control y aviso para paliar la preocupación de esta población afectada, susceptible del agravamiento de su cuadro alérgico y con ello mejora del manejo de su patología 4.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

 

Las alergias a alimentos son una patología cuya problemática tiene una gran repercusión en nuestra sociedad y en la vida de quien la padece o le afecta de cerca. Por ello las pruebas diagnósticas de las enfermedades alérgicas son una herramienta esencial para el correcto y pronto manejo de la enfermedad a nivel individual y familiar. Para que esto ocurra, hemos de encomendar la evaluación a profesionales perfectamente adiestrados, ya que; las pruebas complementarias han de ser fiables, realizadas con una técnica impecable y con unos resultados debidamente documentados 5. De este modo se puede evitar cuadros graves de anafilaxia, al mismo tiempo que brindamos a la persona alérgica y a su entorno una mayor seguridad, un mayor control y una buena instrucción ante problemas potencialmente importantes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Real Academia Española: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.4 en línea]. <https://dle.rae.es/alergia?m=> [27 de febrero de 2021].
  2. Góngora-Meléndez MA, Sienra-Monge JJL, Del Río-Navarro BE, Castañón LÁ. Aproximación práctica al diagnóstico de la alergia alimentaria. Boletín Médico del Hospital Infantil de México (Departamento de Ediciones Médicas del Hospital Infantil de México Federico Gómez) 2010;67(5):390.
  3. Sánchez JGR, Milla SP, Cortés BP, Plaza BL, López LMB, Gómez-Candela C, et al. Una visión global de las reacciones adversas a alimentos: alergia e intolerancia alimentaria. Nutrición Hospitalaria 2018;35:102.
  4. De la Cruz S, González I, García T, Martín R. Alergias alimentarias: Importancia del control de alérgenos en alimentos. Revista Nutrición Clínica y Dietética Hospitalaria 2018;38(1):142.
  5. Oppenheimer J, Durham S, Neison H, Wolthers OD. Pruebas de diagnóstico de alergias. Noviembre de 2007 [26 febrero 2021]. En: World Allergy Organization. Educación y programas:Centro de recursos para enfermedades alérgicas: Profesionales [Internet]. LUGAR: WAO. Julio de 2014. Disponible en:https://www.worldallergy.org/education-and-programs/education/allergic-disease-resource-center/professionals/allergy-diagnostic-testing
  6. De Vicente TM. Comité de alergia infantil [Internet]. Madrid: Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), Comité de alergia Infantil SEAIC-Grupo de interés anafilaxia. 2021. El impacto emocional del diagnóstico de anafilaxia por alimentos en la población infantil y cómo influye la ansiedad de los padres al transmitirla a sus hijos. Parte I: Análisis de la situación, factores desencadenantes y potenciales agravantes; 21 agosto 2019 [ citado 26 febrero 2021]. Disponible en: https://www.seaic.org/profesionales/blogs/alergia-infantil/el-impacto-emocional-del-diagnostico-de-anafilaxia-por-alimentos-en-poblacion-infantil-y-como-influye-la-ansiedad-de-los-padres-al-transmitirla-a-sus-hijos-parte-i-analisis-de-la-situacion-factor.html