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Acidos grasos poliinsaturados omega-3 en la enfermedad de alzheimer.

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30 noviembre 2020

AUTOR

  1. Ariadna de Lucas Barquero. Farmacéutica Atención Primaria Sector Calatayud. Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa y progresiva que consiste en la pérdida de las funciones cognitivas. Debido a que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad de base inflamatoria y la importancia de la composición de los ácidos grasos adquiridos a través de la dieta en los procesos inflamatorios, se ha relacionado el efecto de los ácidos grasos poliinsaturados sobre el deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Alzheimer, ácidos grasos omega-3, suplementos dietéticos, disfunción cognitiva.

 

INTRODUCCIÓN

Enfermedad de Alzheimer:

La enfermedad de Alzheimer (AD) es una patología neurodegenerativa y progresiva que consiste en la pérdida de las funciones cognitivas. Es el tipo de demencia más frecuente, representando un 50-75% de los casos de demencia. 1, 4

La prevalencia de demencia en España oscila entre el 5-15% en mayores de 65 años, a nivel mundial es de unos 46 millones de personas y, se estima que en 2050 la padecerán 131.5 millones de personas. En España, seis millones de personas padecen esta enfermedad siendo el 90% personas mayores de 65 años y un 10 % personas de poco más de 35 años. 10, 44

Esta enfermedad debe tratarse como un problema socio-sanitario ya que cada paciente que padezca esta enfermedad supondrá unos costes muy elevados que se estiman de unos 30.000 € año/paciente. 10

Esta enfermedad supone un reto a nivel de los profesionales de la sanidad que siguen buscando una cura efectiva que ponga fin a esta enfermedad. El tratamiento se realiza con inhibidores de la acetilcolinesterasa (rivastigmina, galantamina…), el cual es un tratamiento sintomático ya que estos palian el déficit colinérgico pero tienen numerosos efectos adversos y no curan la enfermedad. 1, 4, 6, 10

Los factores de riesgo para la AD son la edad y los factores genéticos. Otro factor son los antecedentes familiares, aumentado el riesgo de padecer AD al aumentar el número de familiares portadores de la enfermedad. 4, 5, 6

En la enfermedad de Alzheimer se produce la muerte de neuronas y la pérdida de tejido en todo el cerebro, disminuyendo su tamaño progresivamente y afectando a la mayoría de sus funciones.

La enfermedad de Alzheimer, al igual que la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, se asocia con la acumulación de agregados de proteínas anormales. En esta enfermedad, se produce una alta producción de la proteína tau la cual queda depositada en el interior de la neurona en forma de ovillos neurofibrilares y, una acumulación anormal del péptido β-amiloide en el exterior de la neurona en forma de placas seniles. Las placas seniles de pequeño tamaño pueden bloquear las señales durante la sinapsis y activar células del sistema inmune que provocan inflamación. 1, 5, 6

La enfermedad de Alzheimer junto con otras enfermedades como el asma, la artritis reumatoide, la enfermedad cardiaca o la fibrosis quística, entre otras, son enfermedades de base inflamatoria. Se han publicado estudios sobre el efecto de la intervención nutricional a base de lípidos como tratamiento en enfermedades de base inflamatoria. 2, 8, 9, 11, 15, 16 – 20

Los estudios publicados por Mesa et al. (3, 7), indican el beneficio de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en enfermedades de base inflamatoria debido a la baja actividad proinflamatoria de estos incluso el papel antiinflamatorio que juegan al disminuir la producción de citoquinas inflamatorias.

Los estudios publicados por Valenzuela et al. 12 – 14, apoyan el papel beneficioso de los ácidos grasos en enfermedades de base inflamatoria debido a la actividad neuroprotectora del ácido docosahexanoico (DHA), sobre todo, antiinflamatoria.

Otros estudios publicados en 2017, sobre el efecto de los ácidos poliinsaturados omega-3 en la modificación de la composición lipídica del cerebro y, por lo tanto, en la restauración de la actividad motora de las neuronas y la mejora de la función cognitiva, han obteniendo resultados positivos aunque habrá que esperar a futuros estudios en seres humanos ya que estos estudios se han desarrollado en animales, plantas o in vitro y los resultados no se pueden extrapolar a los seres humanos. 21 – 23

 

Ácidos grasos y enfermedad de Alzheimer:

Los ácidos grasos son moléculas de origen lipídico, los cuales tienen numerosas funciones en nuestro organismo, entre ellas: energética, protectora, aislante, estructural, en la coagulación, inmunitaria, vitamínica, hormonal y digestiva.

Los ácidos grasos son ácidos monocarboxílicos, habitualmente con número par de átomos de C (de 4 a 36) cuya fórmula general es R-COOH. Se pueden clasificar según su cadena en ácidos grasos de cadena sencilla o ácidos grasos de cadena especial.

• Ácidos grasos de cadena sencilla:

o Ácidos grasos saturados: laúrico (12C), mirístico (14C), palmítico (16C), araquidónico (20C), lignocérico (24C).

o Ácidos grasos insaturados (dobles enlaces):

▪ Ácidos grasos monoinsaturados (un doble enlace): oleico (ω-9).

▪ Ácidos grasos poliinsaturados (varios dobles enlaces): linoleico (18:2, ω-6), linolénico (18:3, ω-3) y araquidónico (20:4).

• Ácidos grasos de cadena especial: eicosanoides.

El linoleico (ω-6) y linolénico (ω-3) se consideran lípidos esenciales debido a que estos ácidos grasos no los puede sintetizar el ser humano y los tiene que incorporar a través de la dieta (ver Figura 1. Anexos).

El ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido araquidónico (AA), obtenidos de los ácidos grasos poliinsaturados (n-3 y n-6 respectivamente) son precursores de los eicosanoides. Los eicosanoides son mediadores químicos de la inflamación y su formación está determinada por los ácidos grasos ingeridos en la dieta, ya que según la disponibilidad de ácidos grasos de una serie u otra se sintetizarán un tipo de eicosanoides u otros. Si hay una mayor disponibilidad de ácidos grasos de la serie n-6 se producirá ácido araquidónico el cual se considera proinflamatorio y, en consecuencia, se generarán eicosanoides con actividad proinflamatoria. En cambio, si hay una mayor disponibilidad de ácidos grasos de la serie n-3 se producirá EPA el cual se considera menos inflamatorio e incluso antiinflamatorio y, en consecuencia, se generarán eicosanoides con una menor actividad inflamatoria. 2, 3, 9 (Ver Figura 2. Anexos).

Debido a que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad de base inflamatoria y la importancia de la composición de los ácidos grasos adquiridos a través de la dieta en los procesos inflamatorios, se ha relacionado el efecto de los ácidos grasos poliinsaturados sobre el deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer. En concreto, el DHA sintetizado a partir de los ácidos grasos omega-3 y la repercusión de tener unos niveles de DHA cerebrales adecuados ya que el DHA forma parte de las membranas de las células del cerebro. Tener unos niveles adecuados de DHA está relacionado con la reducción de la producción del péptido β-amiloide y con la reducción de la inflamación a nivel neuronal, por lo que tiene una influencia directa en la reducción del deterioro cognitivo. 3, 6, 24

En los últimos años, se han publicado muchos estudios que apoyan los beneficios de los ácidos grasos poliinsaturados y su implicación en la enfermedad de Alzheimer 25, 26, 29, 30,32, pero hay otros estudios que no obtienen beneficios en cuanto a eficacia de los ácidos grasos en la mejora de la función cognitiva en pacientes con esta enfermedad 27, 28, 31, 33, por lo que es necesario llevar a cabo una revisión para obtener unas conclusiones.

 

OBJETIVOS

El objetivo principal de este estudio es evaluar los resultados de la suplementación de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en la mejora de la función cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer, para ello debemos:

• Realizar una revisión bibliográfica sobre los efectos que tienen los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en la enfermedad de Alzheimer.

• Analizar la relación que existe entre la suplementación de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en pacientes con enfermedad de Alzheimer y la mejora de la función cognitiva.

• Analizar los resultados disponibles en la literatura de estudios realizados sobre la suplementación con ácidos grasos omega-3 y su efecto sobre la función cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer.

 

METODOLOGÍA

Realizar una revisión bibliográfica sobre los estudios relacionados con el tema propuesto dando prioridad a los estudios más recientes y de mayor impacto.

Llevar a cabo una extensa búsqueda de estudios científicos publicados tanto en inglés como en español en revistas científicas y en bases de datos electrónicas especializadas: PubMed, Scielo España, Elsevier Journal, Google Scholar.

El procedimiento de búsqueda se basará en introducir palabras clave en las bases de datos electrónicas especializadas: “omega 3 alzheimer’s”, “polyunsatured fatty acids”, “polyunsatured fatty acids inflammatory disease”, “fatty acids inflammatory disease”, “ácidos poliinsaturados enfermedad de base inflamatoria” y “effect omega 3 alzheimer randomised”.

Seleccionar artículos originales y revisiones publicadas desde enero de 2012 hasta mayo de 2017 (abarcando un periodo de 5 años).

Los criterios de inclusión consistieron en artículos que estuviesen escritos en castellano o en inglés, que se hubiesen publicado entre 2012 y 2017 y que respondieran a los siguientes tipos de publicación: estudios de intervención original (ensayos clínicos, revisiones y revisiones sistemáticas), aleatorizado, controlado por placebo que evaluaron el impacto de la suplementación de ácidos grasos omega-3 en la función cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer. Las intervenciones de estos estudios se han buscado como suplementos de ácidos grasos omega-3 en forma de cápsulas u otra forma de alimento (bebidas, aceites).

En cuanto a los criterios de exclusión, se rechazaron los artículos no originales, los estudios realizados en animales o in vitro, así como, todos los artículos que una vez leídos no respondían a los objetivos de esta revisión.

Realizar un análisis de los estudios científicos publicados y de los resultados, obteniendo conclusiones claras en relación al tema propuesto.

 

RESULTADOS

Como resultado de la búsqueda y selección de artículos que cumplieran con los criterios de inclusión establecidos, un total de seis artículos han cumplido con todos los criterios. 28-33 Todos los artículos estaban escritos en inglés y publicados entre 2012 y 2017.

Los artículos seleccionados para su análisis son ensayos clínicos controlados y aleatorizados (ECCA) que evalúan el impacto de la suplementación de ácidos grasos omega-3 (DHA y EPA) en la función cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve o moderado, CIND (Deterioro cognitivo sin demencia) o MCI (Deterioro cognitivo leve).

En este tipo de estudios, para incluir o no un paciente, hay que valorar el estado de la función cognitiva de los pacientes con o sin demencia, para ello se utilizan escalas estandarizadas que consisten en una serie de cuestionarios o test. En la tabla 1 se describen las principales escalas utilizadas en los ensayos clínicos para la evaluación cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer.

Los estudios seleccionados son ensayos clínicos controlados, aleatorizados (ECCA), doble ciego. Tienen un tamaño de muestra final (nf) que varía de 34 a 1525 hombres y mujeres; en todos los estudios, la muestra inicial (ni) y la final difieren debido al abandono del estudio por parte de los pacientes por múltiples causas, entre ellas, los acontecimientos adversos y la muerte.

La duración de los estudios estuvo comprendida entre 4 y 36 meses, siendo de 6 meses en la mitad de los casos.

La edad de los pacientes sometidos a estudio es mayor o igual a 50 años y, todos ellos presentan CIND (Deterioro cognitivo sin demencia), MCI (Deterioro cognitivo leve) o AD leve o moderado (Enfermedad de Alzheimer), valorado a partir de las principales escalas.

En tres de los seis estudios, los participantes del estudio se dividieron en dos grupos: un grupo de intervención o grupo activo y un grupo placebo o grupo control; en el resto de estudios se dividieron en tres o más grupos.

Los suplementos de ácidos grasos omega-3 se dieron en forma de cápsulas, a excepción de dos estudios en los que se administraron en forma de bebida.

Los ácidos grasos administrados como suplementos fueron en forma de DHA y EPA, administrados de forma independiente o combinada.

Los grupos placebo o grupos control recibieron como placebo aceites encapsulados (de oliva junto con tocoferoles, cártamo o parafina aromatizada), excepto en dos estudios que usaron bebida isocalórica.

En todos los estudios se mantuvo la misma ingesta de fuentes de alimento que al inicio de los estudios sin aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3 en la dieta, incluido el estudio con intervención multidominio en el que se lleva a cabo consejo nutricional y en el que se proponen directrices para llevar a cabo una dieta saludable. 6

La tabla 2 recoge información detallada sobre estos seis ensayos clínicos que evalúan el impacto de la suplementación de ácidos grasos omega-3 en la función cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer.

 

DISCUSIÓN

Limitaciones de los estudios:

Se han encontrado algunas limitaciones en los estudios seleccionados, las cuales influyen de forma directa en los resultados obtenidos. Las limitaciones detectadas son las siguientes:

• Tamaño de muestra: En general es pequeño (excepto en el estudio de Andrieu et al.).

• Abandono de los participantes: En todos los estudios seleccionados se produce el abandono de una parte de los participantes del estudio.

• Duración de seguimiento de los estudios: En general, la duración de los estudios es corta (entre 4 y 36 meses, siendo de 6 meses en la mitad de los casos) para ser enfermedad de Alzheimer cuyo desarrollo y progreso es lento.

• Dosis de suplemento de ácidos grasos omega-3: La dosis administrada a los pacientes en los grupos activos de suplemento de ácidos grasos omega-3 es muy heterogénea. Las dosis administradas de DHA van de 160-1.550 mg y las de EPA van de 225-1.670 mg.

• Placebos de aceites con ácidos grasos en su composición: Los placebos deben ser sustancias inertes que no puedan alterar los resultados de los estudios. Los aceites empleados como placebo en estos estudios son: aceite de cártamo, aceite de soja, aceite de oliva y aceite de parafina. A excepción del aceite de parafina, el resto de aceites empleados como placebo contienen en su composición ácidos grasos monoinsaturados y, en el caso del aceite de cártamo y de soja, también contienen una fuente importante de ácido linoleico (omega-6, LA) los cuales podrían alterar los resultados. 2, 40 – 43

• Uso de escalas/pruebas diferentes: Cada estudio ha empleado para evaluar el efecto de la suplementación de ácidos grasos omega-3 en la función cognitiva escalas o pruebas diferentes sin que exista uniformidad, por lo que el uso de escalas ha sido muy heterogéneo.

• Pacientes con diferente grado de deterioro cognitivo: Estos estudios, aunque tienen una base en común, se han realizado en pacientes con diferente estado cognitivo por lo que es complicado comparar los estudios y unificar conclusiones.

Discusión de los principales resultados obtenidos:

En general, en estos estudios se encuentran resultados estadísticamente significativos en cuanto a los efectos de la suplementación de los ácidos grasos omega-3 en la función cognitiva comparado con placebo en pacientes en las primeras etapas de MCI y en AD leve. Pero en estos estudios con resultados estadísticamente significativos no se encuentran beneficios en todas las escalas, sólo en algunas de las empleadas a lo largo del estudio. En los estudios realizados en fases más avanzadas de AD los resultados no fueron estadísticamente significativos en ninguna escala empleada.

 

CONCLUSIONES

Debido a que se han encontrado numerosas limitaciones en estos estudios, resulta complejo comparar los resultados de los estudios y unificar conclusiones.

Aunque en estos estudios se han encontrado resultados estadísticamente significativos en cuanto a los efectos de la suplementación de los ácidos grasos omega-3 en la función cognitiva comparado con placebo en pacientes en las primeras etapas de MCI y en AD leve, estos resultados sólo se han obtenido en algunas de las escalas empleadas y no en todas y sólo en fases tempranas; por lo que no se puede concluir como tratamiento efectivo en la mejora de la función cognitiva la suplementación de ácidos grasos omega-3 en la enfermedad de Alzheimer.

En el futuro, habría que realizar nuevos estudios que unificasen criterios en cuanto a tamaños de muestra mayores, uso de placebos inertes y homogeneidad en el uso de escalas, dosis administradas de suplemento y estado cognitivo del paciente; también en personas con déficit de DHA a nivel cerebral, con el fin poder llegar a unas conclusiones finales que indiquen de forma veraz si puede existir un beneficio útil ya sea en la prevención de la enfermedad de Alzheimer o en el desarrollo de esta.

 

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ANEXOS

Figuras y tablas:

 

Figura 1: 3 Mesa García, MD, et al. Importancia de los lípidos en el tratamiento nutricional de las patologías de base inflamatoria. Biosíntesis de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga.

 

Figura 2: Adaptado de: 11 Carrero, J. J., et al. Efectos cardiovasculares de los ácidos grasos omega-3 y alternativas para incrementar su ingesta. Estructura química del ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA).

 

Tabla 1. Principales escalas utilizadas en los ensayos clínicos para la evaluación cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer. Elaboración propia.

Escala Características
ADL/ IADL37 Escala de actividades instrumentales de la vida diariaMide la capacidad funcional para realizar actividades de la vida diaria. ADL evalúa las habilidades básicas (bañarse o comer) e IADL mide tareas más complejas (llamar por teléfono o cocinar). Una puntuación ADL o IADL más alta indica un empeoramiento de la funcionalidad. La puntuación es de 0-27 en ADL y 0-14 en IADL.
BADLS 39Escala de actividades de la vida diaria de BristolCuestionario de 20 preguntas que sirve para medir en personas con demencia la capacidad de llevar a cabo las actividades diarias (cocinar, vestirse…). Similar a ADLS.
GDS 36Escala de depresión geriátrica (versión corta)Cuestionario de 15 preguntas que sirve para realizar el cribado de depresión de forma fiable y válida para poblaciones mayores. Respuesta “si” o “no”. Puntuaciones ≥ 4 indican posible depresión. La puntuación más alta es 15.
MMSE 34, 35 Mini examen/prueba del estado mentalPrueba escrita que evalúa la función cognitiva la cual se utiliza dentro del proceso de diagnóstico de la demencia. Es la prueba más utilizada en la práctica clínica. La puntuación es de 0-30 puntos; una puntuación de 24 puntos se considera normal y puntuaciones inferiores indican deterioro cognitivo.
MMSES7 38 Mini examen/prueba del estado mental: series de siete. RestarPrueba incluida dentro del MMSE que consiste en que el paciente reste de 7 en 7 a partir de 100.
MMSEWB 38Mini examen/prueba del estado mental: “mundo” hacia atrás. DeletrearPrueba incluida dentro del MMSE que consiste en que el paciente deletree la palabra “mundo” en orden inverso a como se escribe.
NTB 30Batería de Test NeuropsicológicosBatería de test estandarizados y validados, seleccionados para evaluar distintas áreas de cognición. La batería NTB está compuesta de 14 pruebas calculadas como puntuaciones Z para evaluar el funcionamiento cognitivo.
Fluidez verbal 32)Prueba de fluidez de la letra inicial y exclusión de una letra. Al paciente se le indica una letra y este debe decir todas las palabras que le sean posibles que comiencen por esa letra o que no la contengan (según se le indique) dentro de los 60 s. Se asigna un punto a cada palabra correcta dentro del tiempo.

 

Tabla 2. Ensayos clínicos que evalúan el impacto de la suplementación de ácidos grasos omega-3 en la función cognitiva en pacientes con enfermedad de Alzheimer. Elaboración propia.

AutoresAñoDiseñoDuraciónMuestra (n)EdadGruposResultados obtenidos
Scheltens et al 302012Ensayo clínico controlado aleatorizado (ECCA),

doble ciego, grupo paralelo, multicéntrico

(Souvenir II)

24 semanas (6 meses)Muestra inicial: 259

 

Muestra final: 238 completaron el protocolo (92%)

Hombres y mujeres

AD leve

≥ 50 añosGrupo activo(n=130): 1200 mg de DHA + 300 mg EPA + otros nutrientes (Souvenaid®125 ml/día)

Grupo control(n=129): Bebida isocalórica (125 ml/día)

La puntuación Z del dominio de memoria del NTB fue significativa en el grupo activo frente al grupo control (P=0,023)

Las medidas en EEG de conectividad funcional en la banda delta fueron significativas a favor del grupo activo (P = 0,011)

La suplementación de ácidos grasos omega-3 administrado en forma de Souvenaid® mostraba beneficios en la función cognitiva en pacientes con AD leve

Sinn et al 322012Ensayo clínico controlado aleatorizado (ECCA),

doble ciego

6 mesesMuestra inicial: 54

 

Muestra final: 40

 

Hombres y mujeres

MCI

≥ 65 añosGrupo EPA: 4cápsulas/día (total: 1,67 g de EPA + 0,16 g de DHA) ácidos grasos ω-3 de aceite de pescado. ni=18, nf=13

Grupo DHA: 4cápsulas/día (total:

1,55 g de DHA + 0,40 g de EPA) ácidos grasos ω-3 de aceite de pescado. ni=18, nf=16

Grupo LA (Placebo): 4cápsulas/día (total: 2,2 g LA) aceite de cártamo (vegetal). ni=18, nf=11

Resultados significativos en la puntuación GDS en los grupos EPA (P=0,04) y DHA (P=0,01) comparado con el grupo LA.

Resultados significativos en la fluidez verbal (fluidez letra inicial) en el grupo de DHA comparado con grupo LA (P=0,04), indicando mejora cognitiva.

Las puntuaciones mejoradas de GDS se correlacionaron con el aumento de DHA+EPA (r=0,39, P=0,02).

Mejora de los síntomas depresivos en las primeras etapas de MCI y, por lo tanto, una disminución del riesgo de desarrollo de demencia

Shinto et al 292014Ensayo clínico controlado aleatorizado (ECCA),

doble ciego, paralelo, 3 brazos

12 mesesMuestra inicial: 39

Muestra final: 34

Hombres y mujeres

AD leve-moderado

≥55 añosGrupo ω-3: 3cápsulas/día (total: 675 mg DHA + 975 mg EPA /día) (concentrado ácidos grasos omega-3 de aceite de pescado). Ni=13

Grupo ω-3 + LA: 3cápsulas/día (total: 675 mg DHA +975 mg EPA+ 600 mg LA / día). Ni=13

 

Grupo placebo: 3cápsulas/día (total: aceite de soja y excipientes). Ni=13

MMSE: diferencia significativa entre placebo y ω-3 + LA (-4,6 puntos (± 1,4) para el placebo frente a -1,0 Puntos (± 0,7) para ω-3 + LA; P <0,01), lo que sugiere que la terapia de combinación disminuyó la tasa de MMSE

IADL: El cambio medio entre el grupo placebo y el grupo ω-3 fue estadísticamente significativo (4,2 puntos (± 0,9) frente a 0,7 puntos (± 1,0), P <0,01) y entre placebo y ω-3 + LA (4,2 puntos (± 0,9) frente a 0,9 puntos (± 1,1), P = 0,01)

La suplementación en forma de ω-3 y LA tiene efectos en la mejora de la función cognitiva en pacientes con AD leve-moderado

Phillips et al 282015Ensayo clínico controlado aleatorizado (ECCA),

doble ciego

4 mesesMuestra inicial: 76 (57 CIND,19 AD)

Muestra final: 72 (55 CIND,17 AD)

Mujeres: Ni=42, 55.3%. Hombres: Ni=32, 44.7%

CIND o AD leve-moderado

71.1±4.8

años

Grupo ω-3: 2cápsulas/día (total:625 mg DHA+ 600 mg EPA+20 mg tocoferoles). Ni=37(29CIND,8AD), nf=36(29CIND,7AD)

Grupo placebo: 2cápsulas/día (aceite de oliva+20 mg tocoferoles). Ni=39(28CIND,11AD), nf=36(26CIND,10AD)

No hay diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en los test MMSES7 (P = 0,711), MMSEWB (P = 0,576) y BADLS (P = 0,595). Beneficio insignificante: no tienen utilidad clínica en los individuos con AD, no son beneficiosos en la prevención primaria y no útil en personas con CIND
De Waal et al 332015Ensayo clínico controlado aleatorizado (ECCA),

doble ciego, grupo paralelo, multicéntrico

(Cont. Estudio Souvenir II)

24 semanas (6 meses)Muestra inicial: 259

 

Muestra final: 179

Hombres y mujeres

AD leve

≥50 añosGrupo activo: 1200 mg de DHA + 300 mg EPA + otros nutrientes (Souvenaid® 125 ml/día) (ni=130, nf con EEG=86)

Grupo control: Bebida isocalórica 125 ml/día (ni=129, nf con EEG=93)

Resultados significativos en Coeficiente gamma, banda beta P=0,010; pero no significativos para coeficiente lambda, por lo que no se pudo mostrar una relación consistente entre el rendimiento de la memoria y gamma y lambda en la banda beta
Andrieu et al 312017Ensayo clínico controlado aleatorizado (ECCA),

doble ciego, 4 grupos paralelos, multicéntrico

36 meses

(3 años)

Muestra inicial: 1680

Muestra final: 1525

 

Hombres y mujeres

MMSE≥24 (quejas de memoria)

≥70 añosGrupo intervención multidominio + ω-3: 2 cápsulas/día (total: 800 mg DHA+225 mg EPA. n=374

Grupo intervención multidominio + placebo: 2 cápsulas/día. n=390

Grupo intervención ω-3: 2 cápsulas/día (total: 800 mg DHA+225 mg EPA). n=381

Grupo placebo: 2 cápsulas/día (aceite parafina aromatizado). n=380

No hay diferencias significativas en deterioro cognitivo:

Grupo de intervención multidominio + ω-3 comparado con placebo 0,093 (IC 95% 0,001 a 0,184,

p ajustado = 0,142)

Grupo de intervención multidominio + placebo comparado con placebo 0,079(-0,012 a 0,170;

p ajustado = 0,179)

Grupo intervención ω-3 comparado con placebo 0,011 (-0,018 a 0,103; p ajustado = 0,812)