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Abordaje fisioterápico en el síndrome de fatiga crónica.

13 noviembre 2021

AUTORES

  1. Alaitz Saiz Ferrer. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.
  2. Mónica Ferrer Gracia. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.
  3. María Sanmartín Xifré. Fisioterapeuta Diputación General de Aragón.
  4. María de las Mercedes Díez Angulo. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.
  5. Raúl Fernández Peñarroya. Fisioterapeuta Globalitè Fisioterapia.
  6. Laura María Cuadra Giménez. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es una enfermedad de causa desconocida, caracterizada por una fatiga intensa, física y mental, que no remite de forma significativa con el reposo y que empeora con la actividad, limitando considerablemente la funcionalidad de la persona que lo padece. El diagnóstico es clínico y el abordaje terapéutico es multidisciplinar. El ejercicio terapéutico es una parte fundamental del tratamiento fisioterápico encaminado a mejorar la calidad de vida del sujeto.

 

PALABRAS CLAVE

Encefalomielitis miálgica, síndrome de fatiga crónica, fisioterapia.

 

ABSTRACT

Chronic Fatigue Syndrome) is a disease of unknown cause, characterized by intense physical and mental fatigue, which does not remit significantly with rest and worsens with activity, considerably limiting the functionality of the person who does it. suffers. The diagnosis is clinical and the therapeutic approach is multidisciplinary. Therapeutic exercise is a fundamental part of physiotherapy treatment aimed at improving the quality of life of the subject.

 

KEY WORDS

Myalgic encephalomyelitis, Chronic fatigue síndrome, physical therapy.

 

DESARROLLO DEL TEMA

El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) o Encefalomielitis Miálgica (EM) es una enfermedad de causa desconocida, caracterizada por una fatiga intensa, física y mental, que persiste más de seis meses, que no remite de forma significativa con el reposo y que empeora con la actividad, limitando considerablemente la funcionalidad de la persona que lo padece 1-7.

Aunque su etiología es desconocida se han barajado hipótesis que relacionan la enfermedad con virus, como el de Epstein-Barr, citomegalovirus y, el HTLV, el XMRV, el MLV o con bacterias, como la borreliosis crónica enfermedad de Lyme. Así como con alteraciones del sistema inmunitario, el estrés o la disfunción del sistema endocrino.

La prevalencia se estima entre 0,5 y 2,5% de la población general7,8,9. En España se establece un mínimo de 1 caso por cada 1000 habitantes, con una afectación mayoritaria en adultos entre los 20 y los 40 años, con una incidencia mayor en mujeres 3,4,5,8.

 

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico del SFC es clínico. Los criterios internacionales (Fukuda et al.) de 1994,9,10 son los más empleados:

• Padecer una fatiga crónica o recurrente grave, que no existía previamente, que no se mejora con el reposo y que da lugar a una reducción superior al 50% en las actividades y capacidades diarias previas, tanto en el ámbito laboral como educacional, social o personal.

• Tener en la actualidad cuatro o más de los siguientes síntomas: deterioro sustancial de la memoria o la concentración a corto plazo, faringitis o amigdalitis, nódulos linfáticos sensibles, mialgias, artralgias múltiples sin hinchazón o eritema, cefaleas de una clase e intensidad no sufrida anteriormente, alteración del sueño y malestar que persiste más de 24 horas después de un esfuerzo. Estos síntomas tienen que haberse presentado, persistente o recurrentemente, durante un mínimo de seis meses consecutivos y no haber precedido a la fatiga.

• Criterios de Exclusión: Una condición médica que pueda justificar la fatiga y que todavía no se haya resuelto con el tratamiento prescrito, un trastorno depresivo mayor o trastorno bipolar, esquizofrenia, demencia, anorexia nerviosa, bulimia, enfermedades autoinmunes activas, SIDA, alcoholismo o abuso de sustancias, obesidad grave (> 45% IMC).

En 2003, Health Canada, con su comité de expertos, publicó unos nuevos criterios de definición del SFC 8,10:

• Cansancio o agotamiento extremo físico y/ o mental, inexplicable, persistente y recurrente, que reduce el nivel de su actividad habitual.

• Malestar o cansancio post esfuerzo con un periodo de recuperación lento, de 24 horas o más.

• Trastornos en el sueño: con un sueño poco reparador o trastornos en el ritmo y en la cantidad de sueño.

• Dolor de cabeza, en los músculos y/o en las articulaciones, a menudo de naturaleza extendida y migratoria.

• Presenta dos o más de los siguientes trastornos neurocognitivos: confusión, desorientación, falta de concentración y de atención, falta de consolidación de la memoria a corto plazo, dificultades en el procesamiento de la información, en la recuperación y clasificación de palabras, trastornos sensoriales y perceptivos, tales como: inestabilidad, desorientación espacial e inhabilidad para focalizar la atención. Ataxias. Debilidad muscular. Puede haber fenómenos de sobrecarga como por ejemplo: fotofobia, hipersensibilidad a los ruidos.

 

• Por lo menos un síntoma de dos las siguientes categorías:

a) Manifestaciones Neurovegetativas: Intolerancia ortostática, (Hipotensión ortostática, taquicardia ortostática postural) trastornos en el intestino con o sin colon irritable, frecuencia urinaria aumentada con o sin disfunciones en la vejiga, palpitaciones con o sin arritmias cardiacas, inestabilidad vasomotora y trastornos respiratorios.

b) Manifestaciones Inmunológicas: Inflamación de ganglios, dolor y/o ardor de garganta, estados gripales recurrentes, malestar general, aparición de nuevas alergias o cambios en las alergias preexistentes, hipersensibilidad a los medicamentos y/o a los químicos.

c) Manifestaciones Neuroendocrinas: pérdida de la estabilidad termostática, intolerancia al frío y/o al calor, episodios de sudoración, sensación de tener fiebre, falta o excesivo apetito, hipoglucemia, pérdida de la adaptabilidad y de la tolerancia al estrés, empeoramiento de los síntomas con el estrés.

• La enfermedad persiste por lo menos 6 meses: Normalmente presenta un comienzo agudo, pero también puede comenzar en forma gradual. Un diagnóstico preliminar se puede realizar en forma temprana. En niños la persistencia será de tres meses.

Al realizar el diagnóstico debe aclararse qué criterios han sido los utilizados.

Existen trastornos que frecuentemente coexisten con el SFC, como son el síndrome de fibromialgia, síndrome de dolor miofascial, síndrome de articulación temporomandibular, síndrome de colon irritable, cistitis intersticial, síndrome de vejiga irritable, fenómeno de Raynaud, depresión, migraña 7. Cuanta más comorbilidad exista, más complicado será el abordaje del paciente.

 

TRATAMIENTO:7,8,11-15

El abordaje terapéutico del SFC es multidisciplinar (médico, farmacológico, psicológico, fisioterápico) y va encaminado a disminuir sintomatología y mejorar capacidad funcional del sujeto con la consiguiente mejoría en su calidad de vida.

Para valorar el impacto de la fatiga en el desempeño de las actividades de la vida diaria del sujeto se emplean diversas escalas, como la Multidimensional Fatigue Inventory14 o Health Assessment Questionnaire15.

Aunque la actividad excesiva puede empeorar la sensación de fatiga y el dolor, la falta prolongada de ejercicio lo hace en mayor medida, haciendo que aumente toda la sintomatología del SFC. Por esta razón el ejercicio terapéutico es un pilar fundamental en el tratamiento fisioterápico.

Según el protocolo canadiense de diagnóstico y tratamiento para el SFC7 y la fibromialgia los principios generales del tratamiento son:

• Comenzar con ejercicios de baja intensidad y reducir al máximo los ejercicios que producen contracciones musculares exageradas, como los ejercicios de los miembros por encima de la cabeza.

• Ayudar al paciente a encontrar la intensidad de ejercicio adecuada, que lo mantenga activo sin empeorar los síntomas. Es importante que la intensidad se establezca un día en que el paciente no esté mejor ni peor que lo habitual.

 

• Estimular el sentimiento de autonomía, lo que es especialmente importante para pacientes con SFC que han perdido el efecto antidepresivo natural del ejercicio y sienten fatiga o malestar postesfuerzo.

• Indicar ejercicios que no causen dolor importante.

• Incrementar gradualmente la frecuencia y la duración de los ejercicios tolerados del programa, pero siempre con baja intensidad.

• Indicaciones claras, sencillas y precisas.

Consideraciones generales en la planificación del ejercicio7:

• Debe haber coordinación entre el médico que trata al paciente y el fisioterapeuta.

• Es necesario informar al paciente de los beneficios del ejercicio y de las molestias que pueden presentar los primeros días.

• Los programas de tratamiento deben ser individualizados y adaptados a las características del paciente y a la fase evolutiva de su enfermedad. Teniendo en cuenta la fluctuación de sus síntomas.

•Se recomienda que el paciente registre sus sensaciones y la actividad realizada.

Planificación de las sesiones:

Se iniciará con una fase de calentamiento, le seguirá una fase de entrenamiento de fuerza y finalizará con una actividad de resistencia (repeticiones sin carga).

No existe un consenso en cuanto a la duración de las sesiones, aunque la mayoría de los estudios sí que coinciden en que las primeras tendrán una duración de unos 5 minutos e irán aumentando progresivamente hasta llegar a unos 30 minutos.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Alfredo Avellaneda Fernándeza, A.. Álvaro Pérez Martínb,Maravillas Izquierdo, Martínez Síndrome de fatiga crónica. Documento de consenso. Edit. 8 Editorial Médica A.W.W.E. S.A. Madrid. 2008.
  3. Fernández Solá J. El síndrome de fatiga crónica. Med Integral 2002; 40: 56-63.
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  6. Regal Ramos Raúl Jesús. Diferencias epidemiológicas entre los pacientes con síndrome de fatiga crónica y fibromialgia evaluados en la Unidad Médica de Valoración de Incapacidades de Madrid. Med. segur. trab. [Internet]. 2016 Dic [citado oct 2021 ] ; 62( 245 ): 360-367. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0465-546X2016000500007&lng=es.
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  9. K. Fukuda, S.E. Straus, I. Hickie, M.C. Sharpe, J.G. Dobbins, A. Komaroff. The chronic fatigue syndrome, comprehensive approach to its definition and study. Ann Intern Med, 121 (1994), pp. 953-959
  10. Asociación Alavesa de Fibromialgia y Fatiga Crónica.[Internet]. Criterios Diagnósticos de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica [citado 30 septiembre 2021]. Disponible en https://www.asafima.org/wp-content/uploads/2018/06/Folleto-criterios-diagnosticos.pdf
  11. Powell P, Bentall RP, Nye FJ, Edwards RH. Randomised controlled trial of patient education to encourage graded exercise in chronic fatigue syndrome. BMJ, 322 (2001), pp. 1-5
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  13. Royal Australasian College of Physicians working group: Chronic Fatigue Syndrome. Clinical practice guidelines 2002. [http://www.mja.com.au].
  14. Smets E, Garssen B, Bonke B, DeHaes J..The multidimensional fatigue inventory (MFI) psychometric qualities of an instrument to assess fatigue.J Psychosom Res, 39 (1995), pp. 315-25
  15. Fries J.. The assessment of disability: from first to future principles. Br J Rheumatol, 22 (1983), pp. 48-58