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Abordaje de la cefalea cervicogénica desde la fisioterapia. A propósito de un caso.

12 septiembre 2021

AUTORES

  1. Rita Elena Soria Ayuda. Graduada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Huesca.
  2. Andrea Blas Martínez. Graduada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza.
  3. Adrián Jaime Sánchez. Graduado en Fisioterapia en la Universidad San Jorge. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Huesca.
  4. Elena Villarroya Bielsa. Graduada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza.
  5. Ana Rosa Iglesias Triviño. Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Granada. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Huesca.
  6. Alfonso Javier Callejero Guillén. Diplomado en Fisioterapia por la Universitat de les Illes Balears. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Huesca.

 

RESUMEN

Introducción. La cefalea cervicogénica (CC) es una de las cefaleas más prevalentes de la sociedad actual. Sin embargo, no se han elaborado estudios que avalen la primacía de unos tratamientos frente a otros, impidiendo, así, la elaboración de protocolos estandarizados. Objetivo. El presente trabajo de fin de grado busca diseñar y aplicar un plan de tratamiento fisioterápico en un caso de CC. Metodología. El sujeto es una mujer, de 31 años, que acude a consulta de fisioterapia a causa de una cefalea intensa de un mes de evolución y que no cede con farmacoterapia. La paciente presenta un patrón de dolor referido causado por los puntos gatillo miofasciales (PGM) del trapecio superior y musculatura suboccipital, así como una disminución de la movilidad cervical y de la articulación temporomandibular. Desarrollo y resultados. Se aplicó un tratamiento basado en técnicas de terapia manual, punción seca, ejercicios de estiramiento y potenciación isométrica de los músculos del cuello, y pautas de higiene postural. Al finalizar el tratamiento se consiguió la recuperación completa de la paciente y pudo retomar la actividad física. Conclusiones. El plan de tratamiento diseñado parece ser eficaz en este caso; si bien, es necesario un estudio posterior que reevalúe las variables estudiadas a medio y largo plazo.

 

PALABRAS CLAVE

Cefalea, cefalea cervicogénica, dolor cervical, cefalea postraumática, ATM, flexores profundos cervicales, síndrome de dolor miofascial, punción seca, terapia manual, ejercicios, fisioterapia.

 

ABSTRACT

Introduction. Cervicogenic headache (CH) is one of the most prevalent headaches in today’s society. However, no studies have been carried out to support the primacy of some treatments over others, thus preventing the development of standardized protocols. Objective. This thesis aims to design and apply a physiotherapeutic treatment plan in a case of CC. Methodology. The subject is a 31-year-old woman, who comes to the physiotherapy office because of an intense headache of one month’s evolution and that does not subside with pharmacotherapy. The patient presents a pattern of referred pain caused by myofascial trigger points (MTrPs) of the upper trapezius and suboccipital musculature, as well as a decrease in cervical and temporomandibular joint mobility. Development and results. Treatment was based on manual therapy techniques, dry needling, stretching exercises and isometric strengthening of the neck muscles, and postural hygiene guidelines. At the end of the treatment, the patient recovered completely and was able to resume physical activity. Conclusions. The treatment plan designed seems to be effective in this case, although a further study is needed to reevaluate the variables studied in the medium and long term.

 

KEY WORDS

Headache, cervicogenic headache, cervical pain, post-traumatic headache, TMJ, deep cervical flexors, myofascial pain syndrome, dry needling, manual therapy, exercises, physiotherapy.

 

INTRODUCCIÓN

La cefalea, es uno de los síntomas más comunes de la población en la actualidad, y tiende a cronificarse con el paso del tiempo1. En España, el 12’3% de las mujeres y el 4’2% de los hombres padece dolor de cabeza con una frecuencia que sigue a las patologías reumáticas, y el dolor crónico de columna cervical y lumbar2.
Por otro lado, el dolor cervical es una queja común que afecta al 70% de la población en algún momento de sus vidas; y entre el 60%-80% de los pacientes con cefaleas intermitentes presentan dolor de cuello asociado al dolor de cabeza3.
Las tres formas más comunes que tiende a presentar la cefalea son la migraña, la cefalea tensional, y la cefalea cervicogénica (CC), en este orden de prevalencia1.

Según estudios de Sjaastad y Bakketeig1, las estimaciones de la prevalencia de la CC son entre un 0’4%-4’1% en la población general, y tiene una incidencia de un 15%-20% en las cohortes clínicas de pacientes con cefalea crónica4. Cabe destacar que afecta, en la mayoría de estudios1,4,5,6, a pacientes entorno a los 40-50 años, siendo algo más frecuente en las mujeres, pero no en todos los casos.

La International Health Society (IHS), clasifica a la CC como una cefalea secundaria7, siendo sus principales características diagnósticas, aceptadas por el Cervicogenic Headache International Study Group (CHISG)8 (Apéndice II), las siguientes:

  1. Cefalea unilateral con predominio occipital e irradiado hacia la región óculo-fronto-temporal.
  2. Dolor de intensidad moderada, no pulsante.
  3. Reducción de la movilidad cervical.
  4. Incomodidad/incapacidad en el hombro/brazo ipsilateral y provocación mecánica del dolor (mediante movilización o compresión de puntos sensibles).
  5. Raramente aparece sintomatología de tipo autonómica.

Se podría definir la cefalea cervicogénica como un síndrome doloroso, causado por la estimulación de los receptores nociceptivos debido a un sufrimiento, comúnmente crónico, de las estructuras miofasciales, articulares y/o nerviosas de los segmentos cervicales superiores4,5,6 . No obstante, pueden existir antecedentes de traumatismo cervical directo o indirecto (latigazo cervical)5,6.

El modelo patogénico3,4,5,6,9 está basado en una interacción entre aferencias sensoriales bidireccionales del trigémino y de los tres nervios espinales cervicales superiores (C1-C3), a nivel del núcleo trigeminoespinal. La convergencia de estos impulsos explicaría el dolor referido en la región frontal.

Aparte de la cefalea y el dolor cervical, otras consecuencias de la cefalea cervicogénica son, una disminución de la movilidad de la columna cervical superior, en los rangos de flexo- extensión, rotación, y del movimiento acoplado de flexión, siendo más pronunciado en los individuos con antecedentes traumáticos cervicales ;una disminución de la fuerza y resistencia de los músculos flexores profundos (longísimo del cuello y recto anterior) y extensores, aumentando así la actividad del esternocleidomastoideo (ECM) como respuesta compensadora para mantener la función motriz; y una posible alteración de la postura cervical y de la propiocepción del cuello3,4,10,11.

Además, existen factores agravantes y/o perpetuantes como el estrés físico y emocional; una mala ergonomía durante actividades que requieren esfuerzo físico, o durante la jornada laboral; incluso malas posturas en los hábitos de sueño12.

Por otro lado, se halla la relación biomecánica y anatómica entre la columna cervical y la ATM, así pues se debe evaluar la función masticatoria de los pacientes con molestias cervicales, para descartar un posible trastorno temporomandibular4.

Todo lo anterior puede precipitar un síndrome de dolor miofascial, y cada vez son más los estudios3,4,13 que investigan sobre él, como causante de los dolores o disfunciones, asociados a puntos gatillo miofasciales de distintas regiones del cuello y la cabeza (sobretodo ECM, trapecio y musculatura suboccipital).

En vista de lo descrito anteriormente, las causas de la cefalea cervicogénica son multifactoriales, lo que dificulta el diagnóstico por la superposición sintomática de varios tipos de cefalea, como la migraña o la cefalea tensional; sin embargo, gracias a los criterios diagnósticos de la IHS, se puede establecer un diagnóstico diferencial adecuado.
Por contra, las diversas opciones de tratamiento, ya sea invasivo4 (fármacos, cirugía…) o no3,4,6,12,14(terapia manual, RPG, ejercicios…), y la falta de estudios que avalen la primacía de unos tratamientos frente a otros, han impedido el desarrollo de estrictos protocolos de actuación.

 

OBJETIVOS

El objetivo principal del caso clínico es el diseño y la ejecución de un plan de tratamiento fisioterápico para una paciente con CC, basado en la evidencia científica.

Tras la valoración clínica, los objetivos dirigidos específicamente a nuestra paciente son:

  • Disminución de los episodios y de la intensidad de cefalea.
  • Normalización de las disfunciones artroneuromusculoesqueléticas.
  • Potenciación de la musculatura estabilizadora.
  • Reprogramación motora de la columna cervical.

Los dos primeros objetivos se plantea lograrlos en las primeras 4 sesiones, y en una fase avanzada de tratamiento conseguir los restantes. Se prevén un total de 8 sesiones de tratamiento.

 

METODOLOGÍA
Se trata de un estudio intrasujeto en el que n=1, modelo A/B.

La paciente es una mujer, de 31 años, que trabaja como auxiliar de enfermería. Acude a consulta de fisioterapia del Centro de Salud por derivación del médico de cabecera, debido a una cefalea intensa de un mes de evolución, y que no cede con la medicación. En la exploración médica se observaron varios puntos gatillo activos en trapecio superior y en elevador de la escápula. No está de baja y sigue haciendo el mismo esfuerzo físico en su trabajo.

Antecedentes clínicos:

Antecedentes de migraña desde los 11 años, recuerda sobre todo dolor nocturno con cortejo vegetativo (inestabilidad, mareo, vómito). Se le hizo estudio neurológico y tratada con AINEs desde entonces. No ha vuelto a neurología.

En su historial clínico hay registrados episodios de ansiedad, cefaleas, dismenorreas, con test de embarazo negativo, y subluxación del menisco derecho de la ATM hace 10 años.
Su medicación actual es Antalgin 550mg, y Maxalt Max 10mg.

El patrón de dolor se suele localizar en la región occipital baja, unilateral en el lado izquierdo. En el momento de la consulta padece de cefalea intensa originada en la región occipital izquierda, e irradiada hasta la región orbicular, transcraneal. Además refiere un aumento del dolor cuando padece episodios de migraña (actualmente cursan ocasionalmente con náuseas, pero no con vértigos); o cuando hace un sobreesfuerzo (después o durante el mismo). El dolor cervical le dificulta ejercer su profesión y le imposibilita hacer ejercicio físico como “spinning”.

Anamnesis:

  • No existen antecedentes traumáticos en la columna cervical.
  • Síntomas actuales:
    • Valoración del dolor mediante la Escala Visual Analógica17 (EVA). Se ha obtenido en el momento de la 1º consulta, un 7-8 sobre 10 tanto en reposo como en movimiento.
    • Valoración cualitativa del dolor mediante el cuestionario de McGill-Melzack18. En vista a los resultados, se descartó que el origen de las cefaleas fueran causadas por episodios de migraña.
    • Valoración del dolor neuropático con Escala LANSS19, dónde se reflejó que era poco probable que mecanismos de dolor neuropático contribuyeran a su dolor.

Valoración psicosocial:

En la primera consulta especializada se le plantearon varios cuestionarios para ver cómo afectaba su patología a su vida diaria, tanto a nivel psíquico como físico. Dichos cuestionarios fueron: ”Índice de discapacidad cervical (IDC)20” y “Cuestionario de salud general de Goldberg GHQ2821,22”. La paciente padece un índice de discapacidad bajo (12/50 escala tipo Likert), por otro lado, las puntuaciones más altas, según la escala Likert, en el GHQ-28 fueron en las subescalas de síntomas somáticos y disfunción social (7/21 en ambas), de tal forma que puede haber una correlación entre los síntomas y el estado anímico de la paciente.
Inspección visual:
En una vista frontal, tanto anterior como posterior, se observó que el hombro derecho estaba ligeramente ascendido. Mientras que en el plano sagital, había una anteposición de cuello, a la que se le sumaba una ligera extensión de columna cervical superior, y un aplanamiento de la cifosis dorsal.

Valoración movimientos activos y pasivos de columna cervical:

Se utilizó un inclinómetro Acumular MT3358, para llevar a cabo la valoración de los movimientos activos y pasivos.

  • Para la flexo-extensión y las lateroflexiones, la paciente permaneció en sedestación con apoyo en la columna, y se colocó el inclinómetro en la parte superior de la cabeza, orientado en el plano sagital o frontal, según el movimiento a valorar respectivamente. Se dieron órdenes verbales a la paciente para detener el movimiento para evitar compensaciones con el raquis dorsal.
  • Las rotaciones se realizaron en decúbito supino, colocando el inclinómetro sobre la frente de la paciente, orientado en el plano horizontal. Se llevaron a cabo los movimientos controlando que la cabeza no rodara sobre la camilla.

Se observó una limitación a la extensión, que cursaba con dolor leve; así como a ambas lateroflexiones durante el movimiento activo.

  • El movimiento activo de doble mentón, se solicitó desde sedestación con apoyo.

La paciente era capaz de realizarlo, pero refería sensación de mucha tensión en la región suboccipital.

  • Las rotaciones de la columna cervical superior, se realizaron en sedestación con apoyo y flexión de la columna cervical inferior.

La rotación derecha era ligeramente menor que la izquierda. Test de tracción y compresión:
Se llevaron a cabo los test estandarizados con la paciente en sedestación relajada. Se consiguió alivio sintomatológico con la tracción, sin cambios a la compresión.

Valoración de la movilidad accesoria de la columna cervical superior:

  • Evaluación de los movimientos analíticos específicos de tracción, y deslizamientos en movimiento acoplado y no acoplado, observando la cantidad y calidad de movimiento, incluyendo la sensación terminal15,24. Se realizan con la paciente en sedestación con apoyo. Se obtuvo una sensación terminal firme+ en C0-C1 a la flexión, inclinación derecha, rotación izquierda; y a la extensión, inclinación derecha, rotación izquierda.
  • Test del muelle sobre la charnela cervicodorsal. La prueba fue positiva, y se corroboró con el test de rotación que fue doloroso a la rotación derecha.

Valoración de la movilidad de la ATM:

Por sus antecedentes en la historia clínica, se consideró relevante evaluar la ATM4.

  • Valoración de los movimientos activos y pasivos de apertura-cierre y de diducción. Se realiza en decúbito supino, primero visualmente, y después palpando bilateralmente por delante del trago de la oreja. Los movimientos han de tener una velocidad que permita apreciar variaciones en la biomecánica normal de la articulación (chasquidos, descoordinación de un cóndilo respecto del otro, bloqueos…), observando exactamente en qué momento se produce.
  • Medición de la apertura máxima de la boca. Suele ser tres traveses de dedo (4-5cm).

Se observó que el cóndilo derecho se mueve antes que el izquierdo, y un menor movimiento de diducción izquierda. Además, su apertura máxima es de tres dedos, pero siente dolor EVA=5/10 en la ATM izquierda.
Al comparar con la movilidad pasiva, se puede decir que la pasiva es un poco mayor, y que hay una analogía con las conclusiones obtenidas en la valoración activa.

  • Valoración de los movimientos analíticos específicos de tracción, y deslizamiento lateral y anterior en posición de reposo15, prestando atención a la cantidad y calidad de movimiento de ambas ATM, incluyendo la sensación terminal. La paciente sintió alivio en la ATM izquierda a la tracción y la sensación terminal era firme+.
  • No se pudieron valorar los deslizamientos por dolor en las tomas.

Valoración del sistema muscular:

  • Valoración, de los movimientos globales (en isométrico) con resistencia manual, en posición de reposo de la columna cervical.

Ningún hallazgo significativo. Sin embargo, en decúbito supino, los flexores profundos muestran un 3 en la escala Daniels25, al intentar separar la cabeza de la camilla.

  • Medición de la mecanosensibilidad de los diferentes grupos musculares cervicales y de la musculatura masticatoria cuantificada mediante algometría (Force Dial FDK20) sobre los puntos gatillo miofasciales4,26,27.

Los resultados obtenidos estaban determinados por el umbral de dolor a la presión.

  • Valoración juego muscular28.

Se observó una disminución de la movilidad del movimiento accesorio del trapecio superior, ECM, suboccipitales, angular, y temporal izquierdos y maseteros.

Palpación:

  • Palpación de estructuras óseas y tejido blando de la zona cervical, dorsal alta, cintura escapular, y región temporomandibular.

Se localizó dolor a la palpación en la espinosa de D3, la cual coincide con la región de dorso plano en la inspección visual; y diversos puntos gatillo26 en los músculos suboccipitales, temporal, trapecio superior, ECM, y en la musculatura paravertebral de la región dorsal, masetero, y pterigoideos (afectación bilateral, más aguda en el lado izquierdo).

Atendiendo a los criterios diagnósticos de clasificación de la cefalea7,8,29,30, la paciente padece CC.

Las alteraciones funcionales se localizaron en la postura, el rango de movimiento cervical, el estado de la musculatura, y el movimiento accesorio31. La paciente mantiene una postura de anteposición cefálica gracias a una extensión de columna cervical superior. Esto puede estar relacionado con la hipomovilidad de las facetas C0-C1, que contribuyen a su estado sintomático32, sobre todo en el movimiento de extensión cervical. La constante tensión muscular de la columna cervical, puede que haya contribuido a sus síntomas durante sus actividades laborales.

Así mismo, la tensión excesiva de los extensores, y la poca fuerza y control de los flexores profundos, le ha hecho mantener posturas prolongadas que contribuyen a su dolor cervical y a las cefaleas.

Por otro lado, la distribución de las áreas de dolor referido de los puntos gatillo de trapecio superior y músculos suboccipitales, coincide con la sintomatología de la paciente3,4,13,26.

Además la exploración de la ATM parece indicar que es un factor agravante4,7,33 de la sintomatología.

Se realizó una búsqueda bibliográfica en diversas guías clínicas, artículos, revisiones bibliográficas, y libros6,14,29,34,35 , para establecer un plan de intervención en fisioterapia basado en la evidencia científica.

La paciente recibió 8 sesiones de media hora, durante dos semanas. El tratamiento consistió en técnicas de terapia manual14,15,26,29, punción seca4,26,35, ejercicio6,29 y educación en el autotratamiento3 de la paciente, para abordar las limitaciones funcionales encontradas en la valoración, con el fin de disminuir la frecuencia e intensidad de la cefalea, y aumentar la tolerancia al trabajo y la actividad física.

 

DESARROLLO Y RESULTADOS

Durante las primeras 4 sesiones, el tratamiento se centró en la analgesia de la musculatura suboccipital, trapecio superior, ECM y maseteros, para poder combinarlo con el tratamiento articular de C0-C1. La terapia se complementó con ejercicios suaves de potenciación de la musculatura flexora profunda y autotratamiento basado en la reeducación postural global y autoestiramientos.

La paciente experimentó una disminución de frecuencia e intensidad (EVA=4/10) de las cefaleas; de la tensión muscular; y aparentemente, una ligera ganancia de movimiento activo de la columna cervical en flexo-extensión y lateroflexiones; y una normalización del movimiento accesorio de C0-C1.
El juego muscular de trapecio mejoró desde la primera sesión, siendo necesario insistir más en el tratamiento de ECM y suboccipitales.

En las siguientes sesiones se siguió una línea de tratamiento similar, más centrada en ejercitar el control motor de la columna cervical.

Durante esta fase tuvo un episodio agudo de cefalea (EVA=8/10), el cual la paciente asoció a un exceso de esfuerzo físico en su jornada laboral. Sin embargo, al final del tratamiento, el dolor de columna cervical desapareció, y se recuperó el rango normal de movimiento activo.

Respecto a la musculatura, disminuyó la mecanosensibilidad; no se encontraron puntos gatillo activos; hubo una mejora completa del juego muscular de toda la columna cervical; y los flexores profundos obtuvieron un 5 en la escala Daniels en el mismo test de la valoración.
Sin embargo, el cambio más clínicamente relevante de la paciente fue una disminución de la sintomatología de la ATM y una mejora en la masticación y en la apertura máxima de la boca, tras realizar la técnica de masaje funcional sobre los pterigoideos.

Los resultados finales del “IDC” y del “GHQ 28” fueron 3/50 y 0/21, según la escala Likert, respectivamente. Ambas puntuaciones han disminuido respecto a la valoración inicial, lo cual es positivo, puesto que implica una mejora en el dolor cervical y en su estado anímico.

Finalmente, remarcar la satisfacción de la paciente al no necesitar la ingesta de medicación para alivio del dolor, y el poder retomar la actividad física, siguiendo consejos ergonómicos para no activar trapecio superior y mantener una buena posición de la columna cervical (altura del manillar y del sillín, espalda recta)3.

 

DISCUSIÓN

Diversos estudios avalan la relación26,33,37,38 entre el síndrome de dolor miofascial provocado por los PGM, la columna cervical y la ATM. El presente caso clínico se ha basado en los principios terapéuticos para el tratamiento de la disfunción miofascial de Travell y Simons26, como son la punción seca, la inhibición por presión de los PGM, y el estiramiento con contracción-relajación.

En este caso, se ha podido demostrar la eficacia clínica de estos principios, puesto que se ha normalizado completamente el síndrome miofascial que afectaba a la paciente en la musculatura de las regiones orofacial y cervico-dorsal.

Además de la afectación del compartimento músculo aponeurótico; se observó una disfunción articular asociada, la cual remitió con el tratamiento con técnicas de movilización en tracción en posición de reposo, obteniéndose así, la normalización del rango de movimiento y de la sensación terminal.

También en otros estudios12,14,29 , la terapia manual ha demostrado ser efectiva en la reducción de la frecuencia, duración e intensidad de las cefaleas. Gross et al.39 observaron que las técnicas manipulativas consiguen un alivio del dolor a corto plazo; mientras que hay mayor eficiencia en unas técnicas de movilización lenta que en otras; sin embargo la efectividad de ambas técnicas de forma aislada es similar. Pese a ello, el uso de técnicas lentas está más extendido (Jull et al34), siendo estas las utilizadas en nuestra paciente.

La afectación del componente muscular y articular acaba por desencadenar alteraciones en los patrones de movimiento, que a su vez han sido detectados como factores contribuyentes en el proceso de cefalea cervicogénica. Ylinen et al40,41,42, realizaron diversos estudios que apoyan el abordaje de la cefalea cervicogénica y la cervicalgia crónica, mediante programas de entrenamiento físico activo. En ellos se compara el uso ejercicios de potenciación de la musculatura cervical combinados con estiramientos, frente a trabajar sólo uno de ellos de forma aislada; siendo mucho más eficaz la suma de ejercicio y estiramientos, frente a sólo potenciar la musculatura. Por ello, el tratamiento se complementó con un programa basado en estos ejercicios, con el objetivo de reprogramar la función motriz, obteniendo unos resultados muy positivos, dado que se consiguió disminuir la tensión de la musculatura extensora con los estiramientos; y potenciar la musculatura estabilizadora (flexores profundos), contribuyendo así a la desaparición del dolor cervical6,41.

Junto al entrenamiento de la función muscular, se instruyó también a la paciente en el mantenimiento de una buena ergonomía y postura en las actividades de la vida diaria, mediante técnicas de estabilización isométrica, como la RPG35, ya que se consigue un entrenamiento específico de los flexores profundos en la corrección postural de la columna en posición neutra, con el fin de que el paciente integre dicho patrón en sus movimientos. Por el contrario, aún no se ha demostrado si el ejercicio de corrección postural disminuye la actividad de los flexores superficiales en tareas funcionales, tales como el mecanografiado3.

Todo ello contribuyó a la desaparición del dolor lo cual es un hallazgo que compartimos con otros autores6,29 que han demostrado la eficacia de la fisioterapia para el control del dolor en esta entidad patológica.

En el actual modelo multidimensional del dolor musculoesquelético se debe considerar que diversos factores podrían contribuir a la percepción del dolor y limitación de la actividad de la columna cervical3. Parece probable que existan interacciones con la dimensión biopsicosocial, de forma que la combinación de varios factores aumenta el riesgo de dolor cervical y/o discapacidad (Johnston y cols 43).
Jull et al44 sostienen que, a pesar de ser estas relaciones relativamente débiles, se considera que los factores psicológicos desempeñan un papel más importante que los físicos en la presentación y desarrollo de dolor en el cuello, aunque pocos de estos estudios han incluido elementos físicos o biológicos en sus análisis. De ahí la necesidad de ensayos clínicos que prueben si las influencias biológicas o psicológicas son, respectivamente, mediadores o moderadores de la presentación del dolor cervical.

 

CONCLUSIONES

  • El plan de tratamiento fisioterápico basado en la evidencia científica diseñado para este caso de cefalea cervicogénica, ha permitido la mejoría clínica de la paciente estudiada hasta un nivel de salud compatible con la normalidad.
  • La técnica de tracción G.III parece ser efectiva para normalizar el rango articular.
  • El tratamiento articular y muscular de la ATM podría haber contribuido a la disminución de la cefalea.
  • El protocolo utilizado para la normalización del síndrome miofascial parece haber favorecido la desaparición de los puntos gatillo activos, el dolor irradiado y la afectación de la longitud muscular en los músculos asociados a la función cervical y masticatoria.
  • Los ejercicios de potenciación muscular y control motor parecen haber contribuido a la mejora y mantenimiento de la movilidad craneocervical y de la función muscular (flexibilidad, fuerza y resistencia).
  • A pesar de los resultados, sería interesante realizar ensayos clínicos aleatorizados, longitudinales en el tiempo, para evidenciar la efectividad del protocolo, y dotarlo de mayor evidencia científica.

 

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