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Características de los tratamientos de magnetoterapia en fisioterapia.

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28 agosto 2021

AUTORES

  1. Nuria Blasco Pérez. Fisioterapeuta en el Centro de Salud de Barbastro. Servicio Aragonés de Salud.
  2. Andrea Cuello Ferrando. Fisioterapeuta en el Hospital de Barbastro. Servicio Aragonés de Salud.
  3. Vanesa Náger Obón. Fisioterapeuta en el Hospital de Barbastro. Servicio Aragonés de Salud.
  4. María Pilar Cuartero Usan. Fisioterapeuta en el Hospital La Defensa. Servicio Aragonés de Salud.
  5. María Isabel Buil Mur. Fisioterapeuta en el Hospital de Fraga. Servicio Aragonés de Salud.
  6. Ester Lacuey Barrachina. Fisioterapeuta en el Hospital Universitario Miguel Servet. Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

La magnetoterapia tiene múltiples aplicaciones en el campo de la fisioterapia. Gracias a sus efectos sobre el aparato cardiovascular, sobre la presión de oxígeno en los tejidos y sobre el metabolismo óseo, entre otras, se postula como un buen aliado para tratar patologías como la pseudoartrosis, la fibromialgia, neuropatías periféricas y muchas otras. Se considera una técnica sin efectos secundarios relevantes, y por lo tanto segura, aunque también hay que tener en cuenta ciertas precauciones básicas a la hora de aplicarla.

 

PALABRAS CLAVE

Magnetoterapia, fisioterapia, indicaciones, contraindicaciones.

 

ABSTRACT

Magnetotherapy has multiple applications in the field of physiotherapy. Thanks to its effects on the cardiovascular system, on the oxygen pressure in the tissues and on bone metabolism, among others, it is postulated as a good ally to treat pathologies such as nonunion, fibromyalgia, peripheral neuropathies and many others. It is considered a technique without relevant side effects, and therefore safe, although certain basic precautions must also be taken into account when applying it.

 

KEY WORDS

Magnetotherapy, physiotherapy, indications, contraindications.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La magnetoterapia se puede definir como un procedimiento de fisioterapia consistente en aplicar campos magnéticos artificiales sobre una zona o todo el cuerpo aquejado de una disfunción o trauma, controlando la dirección, la frecuencia y la intensidad de dichos campos 1.

 

Los campos magnéticos más utilizados en fisioterapia son de dos tipos1:

  • Campos magnéticos estáticos o permanentes: se aplican mediante imanes de pequeño tamaño y gran potencia, pero sus efectos no están suficientemente estudiados. También se definen como imanterapia.
  • Campos magnéticos pulsátiles o pulsados: dependiendo de la frecuencia del campo magnético se puede diferenciar entre aplicaciones de alta frecuencia, como puede ser la onda corta pulsátil, y de baja frecuencia, que es la denominada magnetoterapia.

 

Características físicas:

Cuando una corriente atraviesa un hilo conductor crea un campo magnético, si con ese hilo se forma una espiral se obtiene un solenoide. Un solenoide es, por tanto, un conjunto de hojas magnéticas sucesivas y ordenadas según la polaridad norte y sur, y vendrán determinadas por la regla del sacacorchos de Maxwell: “el sentido de las líneas de fuerza del campo magnético engendrado por una corriente lo determina el movimiento de un sacacorchos que avanza en sentido de la corriente”2.

La intensidad del campo magnético viene dada por la siguiente fórmula1,2:

H= n x I/L.

H: Intensidad del campo magnético.

n: Número de espiras del solenoide.

I: Intensidad del campo eléctrico.

L: Longitud del solenoide.

La intensidad del campo magnético se puede definir como la cantidad de campo magnético que se aplica. Viene expresada en Gauss o en sus equivalentes Oersted o Teslas. Cuando se trabaja en muy baja intensidad es más cómodo utilizar el Gauss2.

1 Oersted = 1 Gauss = 10-4 Teslas

Los equipos de magnetoterapia pueden presentar una frecuencia de pulsación fija o variable que puede oscilar entre 1 y 100 Hz1. La frecuencia que más se emplea es la de 50 Hz, que es la que corresponde a la corriente alterna2.

 

En cuanto a la forma de la onda, las más extendidas son las siguientes1:

  • Onda sinusoidal continua de 50 Hz.
  • Trenes de ondas sinusoidales.
  • Semiondas o dobles semiondas de 50 Hz.
  • Trenes de ondas cuadradas.
  • Impulsos trapezoidales mono o bidireccionales.
  • Igual que el anterior pero con salida rápida y frecuencia elevada.
  • Impulsos de forma triangular y frecuencia variable.

 

Las más utilizadas son las sinusoidales por ser las que emplean la red eléctrica y haber demostrado una mayor eficacia en el tratamiento1.

 

La forma de los solenoides que se utilizan con mayor frecuencia es2:

  • Cilíndrico grande de 60 cm de diámetro: para tronco.
  • Cilindro pequeño de 20 cm de diámetro: para extremidades.
  • Placas cuadradas que producen trenes de ondas.
  • Solenoides para aplicaciones especiales: maxilofaciales, collarines cervicales…

 

En general los resultados son mejores con solenoide, de forma que se recibe el flujo completo de campo magnético existente en su interior, que con bobina plana2.

Fundamentos biofísicos3:

Para un buen funcionamiento del organismo debe existir un equilibrio en la interacción de los procesos y para esto es necesario un determinado nivel energético que garantice las reacciones. La pérdida del nivel energético en la célula lleva a su disfunción, lo que afecta al proceso hístico en que la célula interviene. De esta manera se establecen las bases para una disfunción orgánica.

El campo magnético actúa reordenando los dipolos magnéticos, entendiendo por dipolo al elemento o molécula cuya conformación incluye cargas positivas y negativas.

Cuando los átomos de un material están orientados en todas las direcciones sus efectos se anulan y el material no presenta propiedades magnéticas, pero si todos los átomos se alinean actúan como un único imán y se dice que la sustancia se ha magnetizado.

 

Toda sustancia tiene un nivel de respuesta ante la presencia de un campo magnético en función de su clasificación, que puede ser como material diamagnético, paramagnético y ferromagnético:

  • Materiales ferromagnéticos: bajo un campo magnético sus dipolos tienden a alinearse en la dirección de las fuerzas del campo, produciéndo la magnetización del material. Se comportan como ferromagnéticas las moléculas que contienen hierro, níquel, cobalto y muchas de sus aleaciones.
  • Materiales paramagnéticos: bajo un campo magnético se produce un alineamiento parcial de los momentos atómicos. Se comportan como materiales paramagnéticos las moléculas de oxígeno y sustancias alcalinas como las proteínas que conforman las enzimas, que dominan el ritmo y velocidad de todas las reacciones orgánicas.
  • Materiales diamagnéticos: no manifiestan una fuerte interacción magnética, por lo que no aparecen magnéticamente ordenados. Se comportan como diamagnéticas las proteínas, sobre todo las que están integradas en las membranas biológicas y que se especializan en transporte, también partículas de carbohidratos, fósforo y agua.

 

Efectos terapéuticos1,2,3.

  • Sobre el aparato cardiovascular: se produce vasodilatación que provoca hiperemia en la zona tratada. A su vez produce un efecto trófico, por mayor aporte de nutrientes a la zona, un efecto antiinflamatorio, por mayor aporte de elementos del sistema inmune, y un efecto de regulación circulatoria, tanto por la vasodilatación arterial como por el estímulo del retorno venoso.

 

Cuando se tratan zonas amplias del organismo se puede producir una hipotensión de mayor o menor importancia.

  • Sobre la presión parcial de oxígeno en los tejidos: se produce un aumento de la capacidad de disolución del oxígeno atmosférico en el agua, y por lo tanto, en el plasma sanguíneo. Dado que el oxígeno es paramagnético el campo magnético ejerce una acción de migración alineada sobre el que está disuelto en líquido, lo que ocasiona un cambio en la concentración del elemento dentro de la célula. El oxígeno se acumula en aquellas zonas donde la intensidad magnética es máxima, lo que beneficia a los tejidos isquémicos.
  • Sobre el metabolismo óseo y el colágeno: se considera que el hueso regula su forma y estructura a base de autogeneración de descargas eléctricas o piezoelectricidad, que crea un ambiente de electronegatividad en las zonas de concavidad y electropositividad en las zonas de convexidad cuando el hueso se deforma. En las zonas de electronegatividad estimula los osteoblastos, lo que produce regeneración ósea, y en las de convexidad estimulan los osteoclastos, por lo que predomina la desaparición de tejido óseo. Cuando el magnetismo consigue suficiente electronegatividad se considera que tiene un efecto de regeneración ósea4. Además, estimula la producción de colágeno, presente en distintas proporciones por todo el organismo.
  • Sobre la actividad muscular: se produce un importante efecto de relajación muscular tanto sobre la fibra lisa como la estriada, debido a una disminución del tono simpático al descender el nivel de contracción involuntaria. Sobre la fibra estriada supone un efecto descontracturante.
  • Efecto antiinflamatorio: este es el efecto que puede manifestarse más precozmente aunque depende de la etiología y del tiempo de evolución. Asociado a los efectos de vasodilatación descritos anteriormente, se produce una mayor eliminación de sustancias, de elementos de desecho del metabolismo celular y de sustancias restantes del proceso inflamatorio. Si además se añade la regulación del transporte de la membrana celular y la activación de proteínas y enzimas a nivel plasmático se obtiene un efecto muy beneficioso frente a la hipoxia y el edema.
  • Efecto regenerador de tejidos: favorece la diferenciación de células mesenquimales hacia fibroblastos y la formación de vasos sanguíneos. Las lesiones se aplanan y disminuye el prurito y el eritema. También se estimulan los sistemas antioxidantes del organismo.
  • Efecto analgésico: como consecuencia del efecto antiinflamatorio y del aumento del umbral del dolor. También se produce un efecto de sedación general que regula y normaliza el sueño.
  • Influencia inmunológica: no se presenta un efecto bactericida directo pero influye en el control de la sepsis al estimular los mecanismos de defensa.

 

Indicaciones:

La magnetoterapia está indicada en los siguientes casos:

  • Afecciones osteoarticulares: acción demostrada sobre la reparación del callo de fractura, seudoartrosis y osteoporosis, además como tratamiento de traumatismos, procesos inflamatorios, algodistrofia refleja, osteotomías, afecciones de la columna vertebral, artroplastias no cementadas, necrosis ósea avascular de cadera1,2.

 

En un estudio realizado con 73 pacientes sometidos a discectomía lumbar, los pacientes que añadieron magnetoterapia a su tratamiento tuvieron una mayor reducción del dolor que los del grupo control. En este caso se aplicó terapia de campo magnético de cuerpo entero de baja intensidad, ya que defienden que cuando se aplica a todo el cuerpo el campo magnético no es homogéneo y esto hace que los pacientes sean más sensibles a su acción en comparación con otras opciones de magnetoterapia5.

  • Afecciones musculares y musculoesqueléticas: estados espásticos, tanto de fibra muscular lisa como estriada1. Alivia el dolor y mejora la función en pacientes con diversas enfermedades musculoesqueléticas dolorosas como fibromialgia, dolor miofascial y tendinopatías6.
  • Afecciones cardiovasculares: flebitis, arteriopatías crónicas obstructivas de miembros inferiores, pie diabético, linfedema, microvarices2,3.
  • Afecciones del sistema nervioso: tanto central (insuficiencia vascular cerebral, normalización del sueño, cierto efecto euforizante por la producción endógena de endorfinas) como periférico (neuropatías periféricas, suturas quirúrgicas)1,2.
  • Afecciones de piel: dermatitis atróficas, quemaduras, úlceras por presión, úlceras varicosas1,2
  • Afecciones respiratorias: insuficiencia respiratoria crónica, bronquitis crónica, asma bronquial en estado intercrisis, sinusitis3.
  • Afecciones ginecológicas: enfermedad inflamatoria pélvica aguda, dismenorrea, cervicitis, herpes genital3.

 

Contraindicaciones1,2,3:

Son las siguientes:

  • Portadores de marcapasos, por su posible interferencia.
  • Casos de infección activa, con especial atención a la septicemia y tuberculosis.
  • Hipertiroidismo.
  • focos hemorrágicos.
  • Embarazo.
  • Micosis.
  • Hipotensión.
  • Anemia severa.
  • Fracturas con separación mayor o igual a 1 cm entre los fragmentos.
  • Partes blandas interpuestas en el foco de fractura.
  • Pérdidas óseas de más de un 50% del diámetro del hueso.
  • Material de osteosíntesis interpuesto en el foco de fractura.
  • Fracturas no inmovilizadas correctamente o pseudoartrosis con movilidad no controlable.
  • Fracturas patológicas.

No se considera contraindicación la presencia de placas o implantes metálicos para la magnetoterapia de baja intensidad y frecuencia, debido a que su posibilidad de calentamiento es limitada3.

 

Aplicación:

Aspectos a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo un tratamiento de magnetoterapia1:

  • La lesión debe quedar dentro del aplicador, entendiendo por aplicador el solenoide o las placas.
  • No pueden introducirse metales en el campo magnético porque lo distorsionan.
  • Durante el tratamiento es frecuente la aparición de picos de dolor, a menudo entre la quinta y décima sesión, se achaca a la relajación de la musculatura contracturada. En procesos crónicos lumbares y de cadera, es frecuente la aparición de dos o tres picos de dolor.

 

También cabe la posibilidad de que se deban a un exceso de dosificación, en este caso se debe disminuir la intensidad del campo magnético hasta niveles en los que el dolor remita. No conviene reducir el parámetro tiempo de aplicación.

  • La velocidad con la que aparecen los efectos terapéuticos depende tanto del grado de afectación como del propio proceso a tratar. Suelen manifestarse a partir de la decimoquinta sesión, de forma excepcional a partir de la décima. Si tras la decimoquinta no hay señales de mejoría debemos cambiar los parámetros de aplicación o bien suspender el tratamiento.
  • El tiempo medio de tratamiento por sesión es de alrededor de 30 minutos, incluso se puede aumentar la duración de las sesiones para acelerar la recuperación y reducir el número de sesiones
  • Cuando la zona a tratar sea la cabeza o sus proximidades es conveniente disminuir la intensidad del campo magnético, no el tiempo de aplicación
  • Para evitar que los campos magnéticos interfieran entre sí, es necesario mantener una distancia de seguridad entre equipos que trabajan simultáneamente de 2 metros mínimo. Esto es especialmente importante para los profesionales que manejan los aparatos a la hora de evitar posibles alteraciones en su función reproductora.
  • Los equipos que emplean barridos de solenoide a lo largo del cuerpo del paciente tienen un efecto fundamentalmente relajante, por lo que para el tratamiento de procesos localizados es un sistema menos efectivo que si el solenoide se queda fijo sobre la zona a tratar
  • Los campos magnéticos pulsátiles, debido a su efecto de vasodilatación superficial, favorecen la absorción de productos aplicados sobre la piel
  • Los campos magnéticos son atérmicos, si el solenoide se calienta es debido al paso de la corriente por el cobre, no porque se le esté aplicando calor al paciente

 

La dosificación es una cuestión muy controvertida. La frecuencia habitualmente es de 50 Hz. Generalmente se recomiendan intensidades bajas (hasta 40 Gauss) para patologías crónicas, por su efecto analgésico y miorrelajante, e intensidades medias (41-100 Gauss) para procesos agudos por su efecto antiinflamatorio y de reparación tisular2.

 

En función de la patología a tratar se establecerá el número de sesiones, pocas en los traumatismos leves y hasta meses en casos de pseudoartrosis2. En tratamientos que se alarguen más de 30 sesiones es conveniente hacer un descanso de entre 10 y 30 días y reevaluar al paciente1. Por lo general las sesiones son diarias, aunque siempre hay que adaptarse a las particularidades de cada paciente.

 

CONCLUSIÓN

La aplicación de magnetoterapia puede ser un componente útil para el tratamiento de diversas patologías, tanto crónicas como agudas, aunque a día de hoy es necesario ampliar el número de estudios que determinen con mayor precisión los parámetros concretos a utilizar.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Albornoz Cabello Manuel JMM, Toledo Marhuenda José Vicente. Electroterapia Práctica. Vol. 53, Elsevier. 2016. 1689–1699 p.

2. Ana Ma González Rebollo HURH. Libro de introducción a la electroterapia. 2014.

3. Dr. Jorge E. Martín Cordero. Agentes físicos terapéuticos [Internet]. Ciencias Médicas; 2008 [cited 2021 Mar 6]. Available from: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412009000100013

4. Rodríguez M. Electroterapia en Fisioterapia. 3a edición. Médica Panamericana. 2015.

5. Kulikov AG, Voronina DD, Morozov AE, Zajceva TN, Ustinova KI. New approach for evaluating the effectiveness of whole-body magnetic field therapy in the rehabilitation of patients with lumbar discectomy. J Back Musculoskelet Rehabil. 2018 Jan 1;31(6):1065–73.

6. Paolucci T, Pezzi L, Centra AM, Giannandrea N, Bellomo RG, Saggini R. <p>Electromagnetic Field Therapy: A Rehabilitative Perspective in the Management of Musculoskeletal Pain &ndash; A Systematic Review</p>. J Pain Res [Internet]. 2020 Jun 12 [cited 2021 Jul 7];13:1385–400. Available from: https://www.dovepress.com/electromagnetic-field-therapy-a-rehabilitative-perspective-in-the-mana-peer-reviewed-fulltext-article-JPR